jueves, 11 de julio de 2013

Las adopciones de niños empiezan a agilizarse en Ecuador.

La aplicación de los nuevos plazos en el proceso de adopción de niños, que reducen los tiempos a máximo un año hasta que el menor esté con su nueva familia, ya se evidencian en la práctica, como confirmaron representantes de los hogares de acogida, aunque todavía existe desconocimiento.

Según las estadísticas de la Unidad de Adopciones del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), en 2012 se dieron alrededor de 100 casos. Mientras, entre enero y junio de este año ya se registran 160. “La aplicación está dando resultados”, afirmó Guido Quezada, titular del organismo.

Incluso, hubo el caso de un menor cuya adoptabilidad fue declarada en tres meses y 22 días. Éste es un primer paso, en el que se declara que el niño no cuenta con nadie y puede ser adoptado, pero antes sólo este primer paso podía durar más de dos años.

Según Ximena Betancourt, trabajadora social del Hogar Infantil Tadeo Torres, a donde llegó ese niño, con la nueva Ley lograron contactar a la madre del menor, que lo había abandonado, y capacitarla para que ella misma agilizara los trámites y lo entregara en adopción.

 
Cambios
Con la expedición del instructivo, por parte del MIES, para regular el esclarecimiento de la situación socio-legal y sicológica de los menores y la resolución del Consejo de la Judicatura, se estima que la adopción se podría dar en un período de seis meses a un año, dependiendo del caso.

En la Casa Hogar Guayaquil se ha podido realizar el proceso de investigación, en los casos de niños abandonados, en un plazo de un mes. En ese tiempo, la Policía y otros organismos encontraron la información familiar del menor. En lo que va del año, ya se ha culminado esta etapa para 10 niños. “Antes se demoraba un año o más”, comentó su directora, Magaly Montaño.

Nancy Calle, directora de la Fundación Hogar para Todos, de Azogues, ha visto un cambio, pero cuestiona que las autoridades se hayan demorado tanto tiempo. “Tengo una niña que durante seis años no ha conseguido su adoptabilidad”.
 
Capacitación

° El subsecretario de protección especial, José Egas, indicó que los representantes de las casas hogar, operadores de justicias, agencias intermediarias de adopción y comités de asignación familiar se encuentran en una etapa de capacitación sobre la nueva normativa. Por esto, ayer y hoy se realiza el Segundo Congreso Nacional de Adopciones.

A la par, está por concluir el registro de las organizaciones que trabajan con la niñez en protección especial. En el país existen 325, hasta ahora han presentado la información 287.

“Necesitamos saber cuántos niños hay en las casas de acogida, cuántos tienen la declaratoria de adoptabilidad, cuántos entrarían en el proceso de adopción. Necesitamos cifras medias reales”, añadió.
 
160
adopciones se han registrado este año.
2
años o más se tardaba antes la declaratoria de adaptabilidad

Las adopciones internacionales en Bizkaia bajan un 72% desde 2005

Las adopciones internacionales en Bizkaia han bajado un 72,1 por ciento en los últimos siete años, pasando de 165 a 46 en 2012.
Las adopciones nacionales también han disminuido en el mismo período, aunque menos, al cifrarse en un 36,6 por ciento (de 26 a 17), según informa la Diputación Foral de Bizkaia en un comunicado.
El Ejecutivo foral ha facilitado estos datos con motivo de la celebración en Bilbao de un encuentro de profesionales de la adopción, que se clausurará el próximo domingo.
El número de solicitudes recibidas en adopción internacional descendió de forma proporcional desde 2006, pasando de 333 a 55 en 2012.
En cuanto a la adopción nacional, la media de solicitudes ha sido de 50 al año, salvo en 2010, que fue de 98.
Según la Diputación, frente al "boom" adoptivo que hubo en la pasada década, han sido diversos factores los que han influido en que esta tendencia haya variado.
Uno de los motivos fue que a principios de 2008, la institución foral puso en marcha los cursos de formación para solicitantes de adopción.
Estos cursos llevaron a las familias a tener un mayor conocimiento del proceso y a ser más conscientes de "las dificultades que entraña".
Otros factores que han contribuido al descenso del número de adoptados y de peticiones son la crisis económica, que afecta a la estabilidad laboral de los solicitantes, así como la potenciación de la adopción nacional frente a la internacional.
La Diputación, que tiene competencias en materia de adopción nacional e internacional, también apunta como motivos el endurecimiento de los requisitos de los solicitantes, la limitación de la recepción de peticiones y el cierre de tramitación en algunos países.
(Fuente: ABC.es)

miércoles, 10 de julio de 2013

Vietnam y Luxemburgo fomentan relaciones jurídicas y de adopción de niños.

Vietnam y Luxemburgo firmaron memorandos sobre cooperación jurídica y adopción de niños, en ocasión de una visita al país europeo del ministro vietnamita de Justicia, Ha Hung Cuong.

Durante su estancia en el país europeo, Hung Cuong se entrevistó por separado con su homóloga anfitriona, Octavie Modert, y el titular de Familia e Integración, Marc Spautz.

Ha Hung Cuong ratificó la alta consideración de Vietnam al fomento de las relaciones bilaterales con Luxemburgo, uno de los socios importantes de Hanoi en la Unión Europea (UE).

Además informó sobre la situación socioeconómica y éxitos de la reforma legal en la nación indochina.

Abogó por la aceleración de las negociaciones del Acuerdo de Asociación Integral y el Tratado de Libre Comercio entre Vietnam y la UE, al tiempo que expresó su esperanza por el respaldo luxemburgués a la postulación vietnamita a miembro del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU para el lapso 2014-2016.

Los ministros anfitriones expresaron satisfacción por el desarrollo fructífero de las relaciones bilaterales y apreciaron los resultados de encuentros entre el titular vietnamita y funcionarios de órganos locales.
(Fuente: www.es.vietnamplus.vn)

Familias valencianas han adoptado a 18 menores con necesidades especiales.

VALENCIA– Tener un hijo es una de las decisiones más importantes para cualquier familia. También lo es adoptar y más a un menor con necesidades especiales. En lo que llevamos de año, según los datos de la Conselleria de Bienestar Social, se han acogido a dieciocho menores con algún tipo de circunstancia que hace más difícil su asignación a un hogar. Se trata, por ejemplo, de niños con alguna discapacidad física o psíquica o algún retraso evolutivo.
Las solicitudes dirigidas a adopción de menores con este tipo de características se tramitan con «absoluta prioridad». Aun así, todavía hay otros dieciocho menores «en lista de espera». Es el único caso en el que hay niños aguardando un hogar y no a la inversa.
Para ellos, el Departamento que dirige Asunción Sánchez busca progenitores adoptivos de manera activa y, como segunda alternativa, promueve el acogimiento permanente en familias educadoras dispuestas a hacerse cargo de ellos y que se encuentren debidamente preparados.
La Conselleria además apela a la «solidaridad» de los valencianos y recuerda que, además de la adopción, el acogimiento es «una opción válida que permite que los menores crezcan y desarrollen sus actitudes sociales y afectivas en el seno de una familia». Con el objetivo de fomentar este tipo de adopciones, Bienestar ha iniciado el programa «Adopta'm», mediante el cual establece contactos con las entidades públicas de protección de menores de otras Comunidades Autónomas, para ponerse en contacto a su vez con aquellos que estén dispuestos a adoptar.
A lo largo de 2012, el Consejo de Adopción de Menores de la Generalitat asignó un hogar a un total de 36 niños «especiales». Sus características eran diversas: ser mayor de seis años, ser grupos de dos y tres hermanos, menores con síndrome de Down o con discapacidades físicas y sensoriales.
Desde el año 2000, se han adoptado a 775 de estos niños, pasando de los 105 en el año 2000 a los 36 del pasado ejercicio. Desde que se inició la crisis, el número ha permanecido estable en torno a los 35 menores.

Más dificultades
A pesar de encontrarse en situación legal de adoptabilidad, por sus propias características -enfermedades, discapacidad, grupos de hermanos...- es más complicado encontrarles un hogar a estos niños.
Más apoyo
La crianza de estos pequeños entraña más problemáticas, por lo que es importante la preparación de la familia. Desde la Conselleria de Bienestar Social proporcionan apoyo técnico y psicológico para facilitar el acoplamiento de los menores en el nuevo entorno familiar.
(Fuente: www.laRazon.es)

martes, 9 de julio de 2013

Castilla y León: Casi la mitad de las adopciones internacionales proceden de China.

Las solicitudes de adopción recibidas el año por la Junta de Castilla y León desde Valladolid experimentaron un importante descenso. Según los datos facilitados por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, las familias interesadas en 2012 se redujeron a 108, por las 152 y 144 de los dos años previos. Una bajada que tiene su base en las solicitudes de adopción internacional, que pasaron de 46 a 23.

Una evolución que, según el presidente de la Asociación de Familias Adoptantes de Castilla y León (Arfacyl), Javier Álvarez, se explica por tres razones. La primera es que los países de origen han aumentado los requisitos que piden a las familias adoptantes. El segundo de los factores es la manida crisis económica, que ha hecho que muchos solicitantes hayan tenido que desistir o posponer la adopción, sobre todo las internacionales, puesto que requieren realizar algunos viajes a los lugares de procedencia del menor. En tercer lugar, también ha tenido que ver que hay muchos países que se han visto superados por las solicitudes y «tienen el sistema colapsado». Por ejemplo, China.

Precisamente este país asiático es el preferido por los vallisoletanos a la hora de plantearse una adopción internacional. «Sigue siendo la primera opción porque la gente se fija en las buenas experiencias que han tenido otras personas y también influye que, cuando se plantean una segundo adopción, se suele elegir el mismo país», explica Álvarez. Más allá de las meras solicitudes, el número de niños adoptados de otros países (con el proceso concluido) ascendió a 45. Pues bien, 21 de ellos llegaron de China, mientras que seis lo hicieron de Etiopía, cuatro de Colombia y tres de Filipinas. El resto de los menores llegaron de países como Burkina Faso, República Dominicana, Honduras, India, Mali, Marruecos, Rusia y Vietnam. En el ámbito regional, China vuelve a estar a la cabeza, con 46 de las 110 adopciones.
Son familias que se han tenido que armar de paciencia porque, tal y como reconoce Álvarez, el tiempo medio de espera desde que se inicia el proceso hasta que concluye es muy elevado y varía en función del país elegido. Por ejemplo, en China está por encima de los siete años y el Filipinas puede llegar a los diez. Eso sí, esos plazos se pueden acortar radicalmente si la familia solicita la adopción de un menor «con necesidades especiales». En estos casos el proceso se puede completar en menos de un año.

En estos casos, las familias pueden elegir factores como la edad del adoptado, con un límite máximo de 40 años de diferencia, o si quiere solo un niño o un grupo de hermanos. También puede decidir si es un niño con especiales dificultades, como enfermedades recuperables o problemas emocionales. El coste también varía en función del país.
Las particularidades del niño extranjero
El amor que unos padres dan a un hijo no entiende de nacionalidades. Eso sí, la Junta de Castilla yLeón avisa a las familias que inician los trámites de una adopción internacional de que hacerse cargo de un niño de otro país tiene unas particularidades que siempre hay que tener muy presente. Así, en el folleto informativo invita a reflexionar sobre la «aceptación y actitud» que tendrán ante el hecho de que el niño hable otro idioma o tenga otro color de piel. Puede parecer una evidencia, pero en estos procesos las familias no eligen al niño, sino que son las autoridades locales las que determinan la idoneidad del hogar para dar el visto bueno al proceso. La Junta también inciden en la importancia de que el entorno en el que se desenvuelva el niño (familiares y amigos) también acepte estas diferencias.Otra de las consideraciones a tener en cuenta es el pasado del niño. En muchos casos los padres adoptivos tendrán que educar a niños atormentados por un pasado doloroso.

En el ámbito formativo, también se pide a los padres que conozcan «suficientemente las características y la cultura del país con el que se solicita la adopción, para dar respuesta a la normal curiosidad que tal vez le suscite al niño el querer conocer sus orígenes». Además, en el citado folleto también se informa a los padres de otras evidencias, como la imposibilidad de mantener en la privacidad la adopción debido a los rasgos del pequeño.

Solo si se cumplen estos requisitos «se estará en condiciones de iniciar la tramitación».
(Fuente: www.eldiadevalladolid.com)

domingo, 7 de julio de 2013

Adopción y derecho a la vida.

Me llamó la atención una noticia desde Europa (Aceprensa, mayo 2013): Sobran candidatos para adoptar pero faltan niños…
Es que cada vez hay más parejas deseosas de adoptar y menos niños para adopción. Antes la escasez de niños en los países desarrollados se compensaba con la adopción en el extranjero; ahora también esto es más difícil.
El número de adopciones internacionales en todo el mundo ha bajado desde 45,299 en 2004 a 23,597 de 2012. Antes de analizar las causas de esta disminución (comentaban) conviene recordar algo internacionalmente reconocido en este asunto: que debe prevalecer, siempre y sobre todo, el interés superior del niño. Pero para la mayoría de especialistas el descenso de las adopciones internacionales responde al aumento de controles, y a la disminución de menores susceptibles de ser acogidos. Algunos expertos, como Elizabeth Bartholet profesora de Harvard, consideran que unas excesivas exigencias pueden castigar a muchos menores, que en la práctica se ven obligados a pasar más tiempo en orfanatos o se les cierra la posibilidad de ser adoptados.
Muchos consideran que la adopción es buena. E incluso quieren implantar una cultura de adopción, y que esto sea asumido de una forma normal.
Porque actualmente en ambientes sociales parecen dirigirse a la mujer embarazada presionándola hacia el aborto. Ella sufre anticipadamente angustias; y puede terminar por equivocarse al decidir precipitadamente ante la alternativa de tener el hijo o abortar. ¿Por qué no aliviar a la mujer facilitándole una salida? ¿Por qué no convertimos el “no lo abandone, mátelo” en un “no lo mate, déjelo”?, en el entendido de que dejarlo significa darlo legalmente en adopción.
Va abriéndose paso la conciencia de que el aborto es matar a una persona… aunque sea chiquita. En algunos países (México, me parece) hubo iniciativas para que a las embarazadas se les asegure el acceso a prestaciones médicas, aparte de que puedan dar en adopción a sus hijos, incluso antes de nacer. Así, el aborto no será una opción privilegiada. Y se propuso legalizar el que las mujeres pudieran dar a luz (en el Seguro Social) sin identificarse y remitir al recién nacido a la adopción, ya sin responsabilidad civil en relación con su hijo.
El punto básico es que hay que ayudar a la mujer que espera un hijo; y que para algún caso la adopción puede ser solución y para estos casos hay que agilizar su realización. Y que el aborto no es solución para nada: sin duda para la criatura… que matan.
Sin duda lo mejor para el niño es estar con su padre y madre biológicos; pero la adopción en sí es cosa buena. Su fin es la protección del menor desvalido y por eso imita la naturaleza (así lo consideraba ya el Derecho Romano): una familia constituida por el padre y la madre adoptantes, con relaciones estables, en bien del adoptado.
Y cuando hay abusos: negocios ilícitos, engaños, robos de niños... la solución no es entorpecer este proceso. Los abusos se corrigen penalizando los abusos, no el hecho en sí. Es como quitar el transporte público para evitar los asaltos.
(Fuente: www.s21.com.gt)

Niños sin esperanzas de ser adoptados. Descienden a la mitad las Adopciones en Colombia.

La caída de las adopciones en Colombia a la mitad, deja al descubierto una preocupante realidad.

Niños sin esperanzas de ser adoptados. Dos casas de adopción decidieron no recibir más solicitudes porque son pocos los niños que logran la autorización legal para ser adoptados.
Dos casas de adopción decidieron no recibir más solicitudes porque son pocos los niños que logran la autorización legal para ser adoptados.
Foto: Daniel Reina Romero / Semana
El número de niños que fueron adoptados en Colombia se desplomó entre 2011 y 2012 a la mitad: de 2.713 pasó a 1.465. Eso quiere decir cuatro niños menos adoptados cada día. A primera vista se podría pensar que la cifra da para celebrar, pues llevaría a concluir que ya son menos los que necesitan una nueva familia.
 
Pero la realidad no es tan color de rosa. Lo que está ocurriendo es que tres episodios de distintos orígenes han provocado un impacto demoledor sobre la adopción en Colombia. Se trata de un fallo de la Corte Constitucional, una investigación de la Procuraduría que le da un fuerte jalón de orejas al ICBF y un programa de televisión sobre la adopción de colombianos por extranjeros.

La propia directora del ICBF, Adriana María González Maxcyclak, reconoce que esos tres eventos “han vuelto más lento y más demorado el proceso de adopción en Colombia”. Lo grave en este caso es que cada día que pase un niño sin una familia puede ser para él la gran diferencia de su vida.

Primero fue el fallo de la Corte Constitucional de noviembre de 2011, el cual dice que antes de dar a un niño en adopción se debe intentar ubicarlo en su familia biológica. 

El caso que estudió la Corte tenía que ver con una niña de 9 años que había sido dejada por su mamá en manos de sus abuelos y, ante la muerte de su abuela, era cuidada por unas tías abuelas que la golpeaban hasta con piedras, según su testimonio. Una de esas tías abuelas, monja, la entregó al ICBF hace diez años y el instituto la dio en adopción sin consultar si sus bisabuelos, a quienes la niña quería, podían cuidarla.

El ICBF, al interpretar el fallo, decidió que debía buscarse a la familia hasta el sexto grado de consanguinidad y se ha convertido en una especie de coco para los defensores de familia, que son los que deciden si los niños deben ser entregados en adopción o no.

Nadie sabe explicar muy bien cuál es ese grado y hay quienes dicen que va hasta los primos en cuarto grado. Hasta ese momento, antes de encontrarle un nuevo hogar a un niño, se buscaba a los abuelos, tíos y primos, pero desde entonces toca hacer casi un árbol genealógico para cumplir con la tarea. En su momento, el genetista Emilio Yunis comentó que “la relación familiar en sexto grado de consanguinidad es la misma que hay entre dos completos extraños que se cruzan en la calle”.

Esa directriz del ICBF se comenzó a dar luego de que el programa Séptimo Día emitió una serie llamada ‘Niños made in Colombia’. En ella mostraba historias dramáticas de colombianos adoptados por extranjeros que, supuestamente, habían sido quitados a sus padres de manera irregular por el ICBF.

Tal vez ningún programa ha provocado tantas protestas en el país. Hubo marchas, cientos de mensajes de personas que habían sido adoptadas –las cuales escribían a las casas de adopción preguntando “si a ellas también las habían secuestrado”– y hasta una demanda que ganó el ICBF. Fue tanto el rechazo que el último programa de la serie no fue emitido. 

Como la historia de cada niño es reservada, el ICBF nunca pudo defender a los defensores de familia que habían tomado esas decisiones de adopción y el programa nunca pudo mostrar la realidad de por qué los adoptaron. La imagen que quedó en la mente de muchos colombianos fue la de unos padres que hoy lloraban porque les habían arrebatado a sus hijos. Pero nunca se mostró en qué condiciones se los tuvieron que quitar.

Los directivos del ICBF han asegurado que pueden certificar que en ninguno de los casos de adopción que presentó el programa hubo error alguno. Que en todos los casos los niños se dieron en adopción para protegerlos como lo exigen la Constitución y los tratados internacionales. 

Como le dijo la directora de La Casita de Nicolás –una casa de adopción en Medellín– Pilar Gómez, en una dura carta a Manuel Teodoro, director de Séptimo Día: “Después del daño que con sus programas puede hacerles a los niños colombianos (…) lo invito a que venga y contacte a un pequeño de 9 años, a quien un juez noveno prefirió privarlo de unos padres extranjeros con los cuales llevaba tres meses, para que sea devuelto a su madre expendedora y drogadicta, que lo maltrata y lo abandona”.

El tercer episodio fue un duro informe de diciembre pasado de la procuradora delegada para la defensa de los niños, Ilva Myriam Hoyos. En él acusa al ICBF de “negligencia” por no ejercer la supervisión del programa de adopción y recomendó abrirles investigación disciplinaria a algunos funcionarios.

Todo eso desembocó en que las adopciones estuvieran paralizadas durante algunos meses y en que hoy cunde el pánico entre los defensores de familia del ICBF. “El programa produjo una molestia muy fuerte. Los defensores quedaron como los malos del paseo, como que se quisieran saltar las normas para entregar niños”, cuenta la directora del ICBF.

Y eso se ha traducido en un miedo paralizante que en ocasiones va en contra de los niños. En una casa de adopción, por ejemplo, una niña ya va a cumplir dos años sin resolver su caso que está hoy en la gaveta de un defensor de familia atemorizado. En otra casa, cinco hermanitos ven pasar los días sin saber qué va a ser de ellos. Ya llevan dos años ‘pidiendo auxilio’ porque sus papás ni los ven ni tienen cómo verlos. Ya los devolvieron una vez a su familia y regresaron al llamado ‘sistema de protección’ con todo tipo de maltratos. 

Ahora, la búsqueda hasta los tíos abuelos o hasta los primos cuartos, para ver quién de ellos se quiere hacer cargo de los hermanitos, puede tomar otro buen tiempo. Como dijo Ricardo Silva en su columna de El Tiempo, se convierten en “víctimas de un enrevesado sistema de protección de menores que a la hora de la verdad es otra trampa”.

Dos casas de adopción, la de Nicolás en Medellín y Chiquitines de Cali, decidieron cerrar temporalmente las solicitudes de adopción porque tienen represadas muchas y “cada vez son menos los niños que logran tener una autorización legal para ser adoptados”. También el ICBF suspendió la recepción de solicitudes de extranjeros porque tiene casi 3.300 pendientes y algunas de ellas completan incluso seis años sin ser atendidas. Además, quiere privilegiar a las 325 familias 
colombianas que esperan por un nuevo hijo.

Sin duda, son bienvenidos todo tipo de controles para que se proteja como es debido los derechos de los niños. El problema de fondo es que se termina por crear un cierto estigma sobre la adopción, que es reconocida por los tratados como una manera adecuada de garantizarles a los niños la protección de sus derechos. “El sistema, con estas nuevas decisiones, tiende a privilegiar a la familia sobre el niño”, se queja un directivo de una casa privada de adopción.

Y otra directora, la de la Casa de Nicolás, escribía: “Estamos de acuerdo: lo ideal sería tener que cerrar las casas y el programa de adopciones, pero esto sucedería si no hubiera abandono, desamor, niños indeseados y maltrato en Colombia”. Cada día 45 niños llegan al ICBF por maltrato. Tres de cada cuatro por culpa de sus padres. Para que lleguen hasta allí es que no se trata de simples palmadas. En un año, ingresan cerca de 6.000 niños al programa de restablecimiento de derechos que es la antesala del programa de adopción.

La directora encargada del ICBF, Adriana González, dice que el fallo de la Corte y el informe de la Procuraduría han servido para que se revise todo el proceso de adopción, están fortaleciendo a los defensores de familia y poniendo en práctica nuevas estrategias para que los niños de difícil adopción (por edad o por salud), que ya suman casi 8.000, encuentren una familia.
(Fuente: www.semana.com)