viernes, 20 de febrero de 2015

El trabajo con menores quedará vetado a condenados por violencia sexual. (Anteproyecto Ley Protección a la Infancia en España)

El Gobierno ha aprobado este viernes losproyectos de Ley de Protección a la Infancia y a la Adolescencia que reconocen como víctimas de violencia de género a los menores y agilizan los procesos de acogimiento y adopción para favorecer que los niños, especialmente los de menos de 3 años, permanezcan con una familia.

Los proyectos, según ha detallado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, refuerzan la protección del menor frente a delitos como los abusos sexuales, de los que fueron víctimas 3.364 en 2013.Y establecen, por ejemplo, como requisito para ejercer profesiones que impliquen contacto habitual con niños no haber sido condenado por delitos contra la libertad sexual, trata y explotación.

El Ejecutivo refuerza el derecho de acceso a los orígenes de los adoptados, de manera que las entidades públicas asegurarán la conservación de la información durante al menos 50 años, y contempla la posibilidad de que el menor en adopción mantenga algún tipo de contacto son su familia biológica.

También modifica la Ley de Protección de Familias Numerosas para asegurar que éstas conserven el título mientras al menos uno de los hijos tenga menos de 21 años o 26 si está estudiando.

Menores tutelados

En los casos de menores tutelados por las administraciones (hay 35.000 en la actualidad, de los que 13.400 están en centros de acogida), se dará prioridad al acogimiento familiar por encima del residencial, lo que será preceptivo en caso de menores de 3 años, y ya no se requerirá intervención judicial. Estas familias recibirán valoraciones de idoneidad, como ya ocurre con las adoptantes, y responderán al Estatuto del Acogedor Familiar, donde se recogerán sus derechos y obligaciones. En todos los casos, será preceptivo un Plan Individual de atención que se revisará periódicamente.

Se definen tres tipos de acogimiento familiar: De urgencia (para menores de 6 años con una duración no superior a 6 meses), Temporal (máximo dos años y se resolverá si el menor vuelve con sus padres o se decide una medida más estable, como la adopción) y Permanente (se constituirá pasados los dos años de acogimiento temporal y tendrá lugar cuando no sea posible la reintegración familiar o en casos de menores con necesidades especiales, si las circunstancias lo aconsejan).

Respecto a la adopción, para menores en desamparo no será necesario el asentimiento de los padres biológicos si al cabo de dos años no han intentado revocar la situación y una vez iniciado el expediente, seguirá adelante si no comparecen tras la citación. Se unifican los criterios para las familias adoptantes y se introduce la restricción a quienes estén privados de la patria potestad de un hijo.

Periodo de convivencia en adopciones

Antes de que el juez autorice la adopción, podrá iniciarse un periodo de convivencia entre el menor y la familia considerada idónea, evitando así el centro de acogida. Se introduce además la adopción abierta, que permite al menor en adopción mantener relación con miembros de su familia biológica, en lo que el juez contará con el visto bueno de la familia de procedencia, de la adoptiva y del propio menor.

Mientras, se amplía a seis semanas el plazo de que disponen las madres que hayan dado a su hijo tras el parto para asentir en el proceso de adopción, trámite que no habrán de renovar al cabo de seis meses, como ocurre en la actualidad. Se introduce además el derecho de los niños adoptados a conocer sus orígenes, que podrán consultar su expediente cuando cumplan los 18, obligando a las entidades públicas a conservar la información de la que dispongan durante al menos 50 años.

Guardia voluntaria

En materia de desamparo, se definirá con rango estatal las situaciones de los menores en riesgo y desamparo, limitando ésta a los casos de abandono, riesgo para la vida, salud o integridad física; o la inducción a la mendicidad, la delincuencia y la prostitución. En estos casos, se dará la tutela a la administración pública que, al cabo de dos años, podrá acordar su adopción o cualquier otra medida de protección. Pasado este plazo, sólo el Fiscal y no los padres, podrán impugnar la tutela.

En cuanto a la guardia voluntaria (la que solicitan los padres a la administración) se limita también a dos años para evitar que se cronifique, al cabo de los cuales o el menor vuelve con su familia o se dicta sobre él una medida de protección estable.

Uno de los aspectos más novedosos de los proyectos es que por primera vez, se regularán los centros para menores con trastornos de conducta, comúnmente conocidos como reformatorios, mediante una modificación de la Ley de Protección Jurídica del Menor y la Ley de Enjuiciamiento Criminal que establece, que no podrán convivir estos menores con otros bajo tutela pública que no tienen diagnóstico de estas características, como viene sucediendo.

Se impone la orden judicial como requisito imprescindible para el ingreso salvo urgencia (se dan 72 horas de plazo en este caso) y se concreta el régimen disciplinario, estableciendo normas para el uso de medidas de seguridad, contención y aislamiento, que no podrán utilizarse como sanción y serán "el último recurso" en casos de defensa propia, intentos de fuga, resistencia física a una orden legal, o riesgo directo de autolesión, de lesiones a otros o daños graves a la propiedad.

Estas medidas, como la contención mecánica o física que también regula el texto, deberán responder a un principio de proporcionalidad, durar el tiempo mínimo imprescindible y aplicarse por personal con formación específica. El aislamiento, también excepcional, será acordado por el director del centro y notificado a la Fiscalía, nunca tendrá carácter disciplinario y durará máximo seis horas. Nunca se podrán administrar medicamentos como sanción.

Medidas cautelares para la violencia de género

La reforma toca otros muchos aspectos, como la Ley de Violencia de Género, en la que figurarán los menores como sujetos de la protección que actualmente brinda la norma a las mujeres. Se impone además que el juez deba pronunciarse siempre sobre las medidas cautelares que afectarán a los niños y se prevé que puedan éstos permanecer con sus madres.

También en materia de prevención, se impone como requisito para ejercer profesiones que impliquen contacto son niños, no haber sido condenado por delitos contra la libertad sexual, trata y explotación. Además, se impone la obligación para todos los ciudadanos de comunicar a la Fiscalía los hechos de este tipo de los que tenga conocimiento.

Otro de los cambios que se introducen es sobre la participación de los menores en procedimientos judiciales. Los proyectos establecen que deberán ser oídos y escuchados, aunque sean menores de 12 años, siempre que acrediten madurez suficiente. El menor sólo tendrá que prestar su testimonio una vez y será asistido por expertos en desarrollo infantil durante todo el proceso.

Por otra parte, Sanidad ha incorporado un "catálogo de deberes" de los menores de edad en los ámbitos social, escolar y familiar que recoge entre otras, la obligación de "corresponsabilizarse en el cuidado del hogar y las tareas domésticas", así como respetar la dignidad, integridad e intimidad de las personas con que se relacionen, "las normas de convivencia" de su centro educativo o el medio ambiente, colaborando en su conservación.

(Fuente: elperiodico.com)

jueves, 19 de febrero de 2015

La Duma rusa ratificará mañana el convenio de adopciones con España. Adopción en Rusia.

La Duma o cámara de diputados de Rusia ratificará mañana, viernes, el convenio de adopciones con España que debe desbloquear las adopciones de niños rusos por familias españolas, adelantó hoy el diario "Izvestia".

El Gobierno ruso remitió en diciembre el documento firmado en junio del pasado año a la Cámara baja tras cinco años de negociaciones bilaterales.

El pasado 1 de octubre el convenio bilateral ya fue ratificado por el Senado español, primer paso para allanar el camino a las cerca de 600 familias españolas que se encuentran en pleno proceso de adopción de niños rusos.

La firma del documento bilateral se aplazó después de que el Tribunal Supremo de Rusia ordenará suspender en agosto de 2013 los procesos de negociación con los países donde estuviera legalizado el matrimonio homosexual.

España, que adoptó 12.300 niños entre 1997 y 2013, es el segundo país en número de niños rusos adoptados tras Italia, cuyo convenio bilateral ya fue ratificado por el Parlamento ruso, al igual que con Francia.

Según estadísticas oficiales, esos tres países de la Unión Europea adoptan un 80 % de los niños rusos, en su mayoría huérfanos, que se dan en adopción a extranjeros.

El convenio permitirá que las autoridades rusas soliciten informes sobre la situación de los menores adoptados e incluye la garantía de que éstos serán inscritos en el consulado de la Federación Rusa que corresponda por su domicilio.

Al mismo tiempo, prohíbe la adopción de niños rusos por parte de familias homosexuales o monoparentales, una exigencia planteada por Rusia y que fue lo que dilató la firma del acuerdo.

En su momento, Rusia advirtió de que, antes de firmar nuevos acuerdos bilaterales de adopción, tendría en cuenta si los países en cuestión han aprobado por ley el matrimonio homosexual.

El presidente ruso, Vladímir Putin, promulgó una ley que prohíbe la adopción de niños rusos por parte de homosexuales y de solteros procedentes de países donde son legales las uniones entre personas del mismo sexo.

La diputada rusa Yelena Mizúlina destacó que en los últimos 20 años no ha habido ningún caso de abuso de menores oriundos de la Federación Rusa por parte de las familias españolas.

Mizúlina recalcó que, pese a ser objeto de sanciones económicas por parte de la Unión Europea, Rusia no se guía por el principio de "ojo por ojo, diente por diente", según "Izvestia".

"La ratificación del convenio entre la Federación Rusa y el Reino de España sobre la cooperación en materia de adopción de niños demostrará que nuestro país respeta invariablemente las normas internacionales y actúa en interés del menor, permitiendo al niño que no tiene familia en Rusia encontrarla en el exterior", dijo.

La oposición comunista adelantó que apoyará la ratificación del convenio, aduciendo que España es un país "que se toma en serio el problema" y que los niños adoptados conservan la ciudadanía rusa hasta la mayoría de edad.

Convenios similares serán firmados en el futuro con Israel, Irlanda, Eslovenia, Nueva Zelanda, Chipre, Malta, entre otros países.

En 2012 el Kremlin prohibió a Estados Unidos las adopciones de niños rusos por la muerte de varios menores acogidos por familias norteamericanas.

(Fuente: www.eldiario.es)

martes, 10 de febrero de 2015

Hijos de vientres lejanos.

Diego (nombre ficticio, prefiere mantener el anonimato) lo tenía claro: quería ser padre aunque fuese un hombre sin pareja. Barajó distintas opciones, pero pronto se decidió por recurrir a una madre subrogada. Un año después de tomar la decisión, este empresario de una pequeña ciudad del norte de España viajaba a Los Ángeles para escuchar el primer llanto de su hijo Martín. Casos como el suyo han hecho que se dispare el número de bebés que se inscriben en los consulados españoles en otros países fruto de la maternidad por sustitución. De hecho, se calcula que en 2014 los nacidos con este método e inscritos como hijos de padres españoles ya superaron a los adoptados (unos 1.400 frente a los 1.188 procedentes de la adopción).

Así lo confirma Didac Sánchez, director de Subrogalia, una empresa que facilita este servicio a padres españoles y que, solo el año pasado, tramitó e hizo realidad más de 280 peticiones. Sebastián Expósito, director de VDA Fertility Consulting, considera que es muy arriesgado dar un dato concreto de nacimientos por este método, ya que los consulados no facilitan la cifra; lo que sí confirma es el aumento tanto de la demanda como del número de países en los que se puede realizar (con la incorporación, por ejemplo, de Grecia, que antes únicamente permitía esta práctica a sus propios ciudadanos).

Es curioso que tantos niños vengan al mundo a través de una práctica que nuestra legislación penaliza de forma explícita. La Ley de Reproducción asistida de 2006 dice que será "nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna a favor del contratante o de un tercero". Y determina que los así nacidos siempre serán hijos de la mujer que da a luz. En otros países, sin embargo (como Estados Unidos, Ucrania, Rusia, Georgia, la India, Tailandia y ahora Grecia), el proceso es legal y hasta allí acuden los españoles.

Un vaivén de disposiciones legislativas dejó durante un tiempo a varios niños venidos al mundo por esta práctica en un limbo legal, sin nacionalidad española y sin ningún derecho. Pero todo se solventó cuando, en julio de 2014, el Ministerio de Justicia ordenó a los consulados que inscribiesen en el Registro Civil a los nacidos por gestación subrogada.

Ricky Martin con sus hijos en la playa. Foto: Gtresonline.

Los tribunales han dado incluso un paso más allá y han empezado a dictar sentencias que equiparan los derechos de los padres de hijos concebidos por este método con los de biológicos o adoptados. El pasado mes de agosto, el enfermero canario Alexis Mateo obtuvo el primer permiso de maternidad que concedía el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) a un padre homosexual por un caso de mellizos nacidos gracias a la gestación subrogada. Después de que el Instituto Nacional de la Seguridad Social le denegase esta prestación para el cuidado de sus dos hijos, Alexis Mateo emprendió una batalla en los tribunales junto a su pareja, Jorge, hasta que la Justicia le dio la razón reconociéndole el derecho a recibir el sueldo correspondiente a las 16 semanas de baja maternal. Al igual que el Tribunal Canario, otra decena de sentencias han respaldado a padres con estas demandas.

Con este nuevo escenario, el interés que despierta esta forma de lograr la paternidad ha ido en aumento. Tanto es así que en la pasada Feria de Reproducción Asistida, INVITRA, celebrada en Madrid en noviembre pasado, la mitad de las empresas españolas participantes ofrecía este servicio. Hasta hace poco tiempo, EEUU era el lugar elegido por un gran número de compatriotas porque en estados como California la regulación es muy estricta y transparente. Pero otros países van ganando terreno, sobre todo por una cuestión económica. Recurrir a este método en la India, Ucrania, Georgia, Kazajistán, Rusia o México supone un gasto de unos 37.000 euros, mientras que en Estados Unidos el coste se eleva a más del doble, alrededor de 83.000.

Tener así un hijo puede costar desde 37.000 euros en la India hasta 83.000 en Estados Unidos.

Mientras tanto, aumentan las voces que piden la legalización de los vientres de alquiler. Así lo exige la Asociación por la Gestación Subrogada en España, que denuncia la doble moral que supone no permitir que esos niños nazcan en territorio nacional pero sí otorgarles todos los derechos cuando llegan procedentes de otras latitudes. En el lado contrario se sitúan los que se amparan en casos como el de Gammy, una niña que nació en agosto con síndrome de Down en Tailandia. Sus futuros padres, una pareja australiana, decidieron abandonarla junto a su madre subrogada y llevarse solo a su melliza sana. Este caso volvió a dar argumentos a todos los que consideran inaceptable que una mujer sirva de incubadora al bebé de otras personas. Además, corrientes bioéticas rechazan el proceso porque no es meramente altruista, sino que hay dinero en juego.

Quizá la parte más difícil de comprender sea la de la madre que gesta el bebé. ¿Qué lleva a una mujer a acoger en su vientre al hijo de otro y a desprenderse de él nada más nacer? En determinados países en desarrollo, como la India, sin duda las razones son exclusivamente económicas. Pero ese argumento no sirve para Estados Unidos, pues la selección de las madres de alquiler pasa por comprobar que gozan de una posición económica desahogada y que no lo hacen por ese motivo (aunque reciben unos 25.000 euros por los gastos y molestias del embarazo). Para entenderlo mejor nos ponemos en contacto con una norteamericana que concibió en California dos hijos para una pareja gay residente en Cataluña.

Carolina tiene 34 años y dos niños de 12 y nueve. Trabaja como coordinadora de seguridad de una compañía, lo que le permite mantener su casa y a su familia sin ningún tipo de estrecheces. Su vida transcurría de forma convencional hasta que, un buen día, una amiga le comentó que iba a gestar el bebé de otra pareja y la animó a seguir su ejemplo. Tras informarse y superar todas las pruebas psicológicas decidió que daría vida a un ser humano para hacer feliz a otro. "El dinero nunca fue la razón que me llevó a aceptar el embarazo, soy solvente económicamente". Carolina recibió entonces, a través de la agencia intermediaria, la carta de una pareja española y lo que allí leyó la conmovió. "Me enamoré de ellos porque habían puesto su corazón y su ilusión en esas líneas. Decidí conocerlos y desde el primer instante sentí una conexión mágica. Les invité a mi casa y desde ese momento nos convertimos en una familia".

Robert Enríquez paseando a sus hijos (izda.) y Nicole Kidman con su hija. Fotos: Gtresonline.

A Carolina le implantaron dos embriones y los dos salieron adelante. "Resultó un embarazo complicado en los primeros meses pero el cariño de los padres hizo que todo fuera más llevadero, hablaba vía Skype con ellos, me enviaban flores...". Tras el parto los pequeños se marcharon rumbo a España aunque ella considera que tiene cuatro hijos. "Quiero mucho a esos dos niños, pero con respeto y siempre con permiso de sus padres", asegura. Solo la gente muy próxima conoce su historia.Y esos bebés no son ajenos a su vida: "Han cumplido ya 15 meses y no pasan 30 días sin que me envíen fotos y noticias. Es más, en su primer cumpleaños fuimos a Barcelona para celebrarlo juntos. Ya somos familia para siempre, y solo queda el amor y el cariño. No tengo ningún sentimiento de pérdida, supe que sus padres serían maravillosos con ellos".

Tener un recién nacido (tarea prácticamente imposible en las adopciones) que lleve los genes de alguno de los progenitores y lo rápido del proceso animan a miles de españoles a optar por esta vía. Diego, tras decantarse por la empresa VDA Fertility Consulting, porque le pareció "seria y con garantías", viajó a Estados Unidos para seleccionar a la donante de óvulos y a la mujer que llevaría a su pequeño en su seno... En tres meses todo estaba resuelto y solo faltaba que uno de los embriones fuera transferido. Nueve después (con las lógicas angustias, ¿todo irá bien?, ¿tendré problemas para traer a mi hijo cuando nazca?) volaba a Los Ángeles para conocer a Martín.

Pero no solo hombres emprenden ese camino. Almudena (nombre ficticio), ama de casa con imposibilidad de engendrar, se planteó dar un hermano a su hijo adoptivo. Y es que más de la mitad de los casos que recurren a la subrogación -según las agencias intermediarias- son parejas heterosexuales en las que la mujer no puede llevar a término un embarazo (el otro 40% corresponde a parejas homosexuales y un 10% a personas solas). Una mujer de origen sudamericano afincada en California trajo al mundo al bebé de Almudena. "Durante todo el embarazo estuvimos en contacto casi diario, me mandaba las ecografías, me contaba cómo iba todo. El parto se adelantó unos días y no pude ver nacer a mi hijo; ella lo cuidó hasta que llegamos mi marido y yo. Entonces nos lo entregó y jamás volvió a tener contacto físico con él, sabía quiénes eran sus verdaderos padres. No es solo un camino para los famosos, cualquiera con una economía saneada puede optar a este método", cuenta Almudena.

Diego anda inquieto, pendiente de una llamada de Estados Unidos. Una mujer tiene que comunicarle si el embrión que le implantaron hace unos días ha logrado salir adelante, después de que el test de embarazo diera positivo. Si todo va bien, el próximo otoño Martín tendrá un compañero de juegos.

(Fuente: Diario El Mundo)

lunes, 9 de febrero de 2015

China levanta el veto a la adopción a las familias monoparentales

La Federación de Asociaciones de Adopción Internacional (Adecop), con sede en Alicante, recibió el pasado 5 de diciembre la mejor noticia con la que podían entrar en el nuevo año. China ha flexibilizado los requisitos para adoptar y levantado el veto a las familias monoparentales. Una medida muy esperada ante las dificultades que ahora mismo hay para poder hacerlo en muchos países y que está dirigida a menores con medidas físicas especiales, es decir, que sufren patologías pero recuperables.

Según explica su presidente, Miguel Góngora, hay dos tipos de adopciones. La primera es para niños que no presentan ninguna enfermedad. Un grupo que está cerrado. De hecho, las autonomías ya no aceptan más instancias ante las restricciones que existen. «Ahora mismo están asignando niños de solicitudes que se presentaron en diciembre de 2006; han pasado ya ocho años», apunta Góngora.

El segundo grupo es el que se denomina 'pasaje verde' y el que ahora se ha abierto. Son menores que presentan alguna minusvalía física como cataratas, estrabismo, cardiopatías leves, fisuras en el paladar y hay muchos casos de labios leporinos (hendidura o separación del labio superior). «Hablamos de patologías recuperables, no graves, y por supuesto que hay solicitudes para adoptar pero hasta ahora no se podía hacer, actualmente ésta es la única vía en muchos países», insiste Góngora, quien puntualiza que en el caso de familias monoparentales se trata solo de mujeres solteras.

De ser el principal país de adopciones internacionales, China ha pasado a ser muy restrictivo cuando en el año 2007 hubo un cambio legislativo que supuso un endurecimiento de las condiciones. Esta modificación no solo afectó a las monoparentales sino también a solicitantes con obesidad mórbida o deformidades en el rostro.

Este ha sido un factor decisivo para que las adopciones en China hayan caído en picado: menos de 400 casos frente a hace una década cuando más de 2.500 familias cumplían su sueño de ser padres. Junto a los nuevos requisitos, Góngora añade el cambio experimentado en el país, con una mejora de su situación económica que lleva a parejas nacionales que no pueden tener niños a lanzarse a la adopción.

Un tercer factor que se ha puesto de manifiesto es la crisis económica y la imposibilidad de familias para asumir este coste económico. Un argumento que el presidente de la federación niega. «Puede haber algún caso en que no puedan asumirlo, pero es la excepción».

El número de adopciones internacionales se estima que ha caído un 40% en España entre el periodo 2009-2014. Y es que el problema de las trabas no es exclusivo de China.

Ahora mismo, las parejas que quieren formar una familia -la mayoría ha recurrido antes a tratamientos de fertilidad- lo tienen más que complicado debido a las medidas que están imponiendo. ¿El motivo? El incremento de los controles en virtud de la Convención de La Haya sobre Protección de Menores y Cooperación en Adopciones Internacionales, que obliga a adecuar las normativas. Hay casos como Etiopía, según Góngora, que al ser «sumamente pobres», con sus estructuras administrativas «no tienen medios para hacer» esta adecuación. El resultado es que los procesos de adopción se están alargando tres y cuatro años pese a haber menores a la espera de encontrar una familia. Rusia, Venezuela y Colombia también están con restricciones.

Desde la Federación consideran que falta un mayor apoyo o compromiso por parte del Estado para mediar con los países. «No tienen en cuenta a los niños», señala Góngora, quien recuerda que el descenso en picado de la natalidad es una realidad. De ahí que insista en que la oportunidad que se abre ahora para muchas familias monoparentales. «Demanda para el pasaje verde hay porque son niños pequeños y, además, la demora de años se reduce mucho», responde Góngora al preguntarle por los recelos que puede haber al tratarse de niños con patologías.

domingo, 18 de enero de 2015

15 Ideas básicas que debieras leer si estás pensando en adoptar.

Este artículo plantea 15 ideas claves para comprender la adopción actual y la futura. Son reflexiones de Félix Loizaga, catedrático en Psicología y profesor de la Universidad de Deusto y gran experto en el tema, sobre el que ha escrito decenas de artículos y numerosos libros, y para quien la adopción,«sigue siendo la mejor medida de protección para el menor». «Pese a que cada historia es diferente, y no hay dos adopciones iguales», remarca. «Y pese a que todos los adoptados tienen que realizar un sobre-esfuerzo emocional que en el caso de las personas de etnias diferentes es aún mayor. Pese a todo», advierte.

Estas son las 15 ideas básicas según Loizaga para entender la realidad de la adopción en la actualidad:

1. La historia humana siempre ha tenido adopciones. El origen: conflicto humano, pobreza y malas condiciones de salud. La adopción ha existido desde el inicio de la Humanidad. Las condiciones de salud (afianzadas a lo largo del siglo XX), los conflictos sociales (continuas guerras en la Historia Humana), la pobreza (existente todavía hoy en día) y la falta de medios contraceptivos (estos aparecen a mediados del siglo XX) dejaban a muchos niños sin sus madres y/o padres necesitados de cuidados.

Pero el desarrollo de la adopción en los países occidentales, tal y como lo entendemos actualmente, está asociado a las guerras, donde las personas supervivientes a los conflictos bélicos asumen la adopción de niños cercanos a ellos. Una manera de adoptar muy diferente a la actual al menos en su origen. .

2. La adopción de los últimos 25 años tiene por base la infertilidad, la nueva visión de la mujer y el deseo de completar la familia con hijos (a poder ser muy pequeños y sanos)

Si tenemos en cuenta que el número de menores por familia es muy bajo y que cerca del 10% de las parejas tienen dificultades para tener hijos (por métodos naturales o por métodos médicos) tomaremos conciencia que la escasez de menores en algunas sociedades llega incluso a ser un problema demográfico. Además la idea de familia nuclear convencional (padre – madre – hijos) ha calado en muchas parejas que desean tener sus hijos biológicos o sus hijos adoptados para sentirse familia. Pero a su vez la maternidad monoparental lleva a algunas mujeres a buscar en la adopción una manera de crear una nueva familia sin necesidad de contar con un hombre. A pesar de lo que puede parecer, para los sistemas de protección del estado es un problema colocar en familias a menores que tienen: a) más edad b) hermanos/as y c) sobre todo aquellos que tienen necesidades educativas especiales.

Puesto que esto ha sido complicado en los últimos años, y entre otros motivos, muchas familias adoptantes han recurrido a la adopción internacional. Pero no todos los países del mundo desarrollado han visto de la misma manera la adopción internacional. Paradójicamente a lo ocurrido en España (donde la adopción mayoritaria se realiza fuera) otros países no asesoran activamente este tipo de adopción, por ejemplo el Reino Unido (entre otros), pues consideran que los menores de sus sistemas tienen prioridad sobre la adopción internacional. Este tipo de enfoque que da preferencia a la atención de los menores en riesgo del propio país debiera hacernos pensar en profundidad.

3. Adopciones en plural. Cada adopción tiene su historia, no son buenas las generalizaciones.

No hay dos adopciones iguales. Las historias de las personas adoptadas varían por completo. Comprender la adopción es entender a cada persona adoptada y a cada familia adoptante de manera única. Igual que para cualquier familia. Hay personas adoptadas que vinieron con otro hermano. De etnias diferentes o iguales a las familias adoptantes. Personas adoptadas a diferente edad y con distinto nivel de sufrimiento y protección. Algunos habían sido cuidados (mejor o peor) por sus familias biológicas. Otros vivieron en centros de acogida o en orfanatos (algunos muy buenos y otros muy malos). Algunos sufrieron fuertemente, mientras que otros fueron bien cuidados por sus educadores que casi hacían de verdadera madre / padre. Otros tuvieron familias de urgencia que les atendieron con una intensidad tan positiva que nadie hubiera podido hacerlo mejor que ellos en los primeros meses de vida hasta que fueron dados en adopción. Las familias adoptantes son tan diferentes como las sociedades que adoptan. En este sentido coinciden con el resto de las familias: las hay convencionales, monoparentales y homoparentales. Las hay casadas, separadas o divorciadas. Con problemas de fertilidad o con hijos biológicos. Con trabajo o en paro...

4. Las familias adoptantes deben asumir un sobre esfuerzo

El universo mental del niño adoptado es diferente. Los niños adoptados deben recomponer en su psiquismo las conductas de abandono y sufrimiento originadas desde su familia biológica y / o donante, la necesidad (a veces imperiosa) de las familias adoptivas de tener descendencia y sobre todo la fuerte necesidad de integrar dentro de ellos mismos, espacios desconocidos, que afectan a la identidad de su psiquismo.

Fácilmente podemos darnos cuenta que estos niños y niñas, junto con sus diferentes familias (biológicas y / o donantes y adoptivas) deben asumir un sobreesfuerzo emocional. Mientras que las familias biológicas asumen pérdidas, culpabilidades y dolor emocional; las familias adoptantes deben reelaborar junto a sus hijos adoptivos la integración global de un psiquismo originalmente dañado. Todos estos sobreesfuerzos afectan al comportamiento del adoptado, a sus conductas y a la adaptabilidad. El sobreesfuerzo ocupa un lugar en la vida del adoptado que no ocupa en el resto de los niños.

5. La adopción sigue siendo la mejor medida de protección para los menores.

La adopción siempre ha sido la mejor alternativa para el cuidado de menores pues proporciona estabilidad familiar y cuidados que desarrollan íntegramente al menor. Las instituciones deberán continuar trabajando en profundidad con las familias las necesidades preadoptivas y postadoptivas, pues estas familias ejercen en el estado una importante acción social.

Las familias idóneas deberán tener: a) tolerancia importante a la frustración b) un conocimiento básico de lo que será la condición adoptiva c) una buena sintonía para cuidar – educar y d) una capacidad para limitar al menor. En otras palabras: un mínimo de madurez consigo mismo, un apego lo más seguro posible y un nivel de realismo adecuado con la vida. Puesto que se exige la evaluación de la idoneidad para ser familia adoptante los criterios anteriores deberían ser tenidos claramente en cuenta.

6. En un mundo globalizado, los países donantes de menores y los países receptores deberán asumir un coste emocional. Desprenderse de un hijo no es fácil para nadie.

Cuando esto ha ocurrido se debe a la dificultad para cuidar con madurez al menor por parte de las familias biológicas extensas. Catástrofes, guerras, violencia social, pobreza y falta de educación / cultura se encuentran a la base de las familias biológicas que optan por dar en adopción a un hijo. Pero también violencia intrafamiliar, machismo, drogadicción, opresión y enfermedad mental. Una cruda realidad para todos: sociedad, países, sistemas de protección, familias biológicas, familias adoptantes y en especial para los propios adoptados. La realidad nos dice que los países donantes de adopción son países con rentas muy bajas, económicamente pobres, culturalmente poco formados y sin políticas de género, y los países receptores de adopción son países avanzados, con mayores tasas de infertilidad asociadas al progreso.

7. Menores adoptados nacionales y menores adoptados internacionales.

¿Difieren mucho en sus necesidades educativas? Las investigaciones ya han demostrado que no es tanto la edad de la adopción, sino el sufrimiento físico y la traumatización emocional la que condiciona la salud posterior de las personas adoptadas y su repercusión en la educación de la familia adoptante (Urrutia, Loizaga, Ballús 2014). El sufrimiento físico y la traumatización emocional ocurre en cualquier país desarrollado o en vías de desarrollo. La negligencia, la humillación, el abandono y la traumatización existen en todos los lugares. Pensar que adoptar fuera del estado evitará estas cuestiones es un pensamiento ingenuo.

La teoría del apego y la propia neurociencia ha demostrado que las necesidades educativas especiales que necesitará un menor son proporcionales a las carencias físicas – salud y sobre todo al daño emocional y el trauma que ha vivido. Y esto al margen de ser personas adoptadas o no adoptadas (Barudy y Dantagnan 2010).

8. Adopciones abiertas: solo cuando las familias biológicas tienen un mínimo de madurez.

La adopción abierta es entendida como una forma específica de adoptar. Las familias adoptantes, referentes principales de la educación del menor, asumen que pueden / deben relacionar a su hijo con su familia biológica. Estos encuentros suelen estar mediados por personas expertas en temas de familia. En estos espacios de encuentro afloran emociones que unas y otras familias (biológicas, adoptantes y adoptados) deben elaborar.

No todas las familias biológicas tienen madurez para estos encuentros. En estos casos es más correcto que el encuentro entre familias no se produzca pues las repercusiones negativas son claramente superiores a las positivas. Incluso es posible que el menor adoptado no desee los encuentros al no verse con la capacidad suficiente para afrontarlos. Es responsabilidad de los servicios de protección evaluar los riesgos de la adopción abierta.

9. Entender la adopción obliga a pensar en varias familias al tiempo.

Usted pensará que se trata de dos familias: una familia adoptante y una familia biológica. Y hasta cierto punto es verdad. Pero posiblemente pueda haber más familias, especialmente cuanto más avanzan los años de convivencia de la pareja y el adoptado va siendo más adulto. Se aproximan momentos emocionantes para las personas que se dedican al estudio de las familias. Y procesos complicados para quienes deseen entender el concepto de familia como familias convencionales.

10. Las nuevas tecnologías afectarán a los procesos adoptivos, especialmente a la búsqueda de orígenes.

En un mundo globalizado, con Internet y Redes Sociales, es impensable que una actividad humana no se encuentre influida por ellas. Algunos países colocan en Internet a los menores propuestos para acogimiento o adopción (por ejemplo en países de la órbita anglo – sajona - estadounidense) indicando edades, características personales de los menores, características...con notable éxito para los sistemas de protección.

Muchas personas adoptadas, especialmente jóvenes y adultos, conectan con foros para compartir información, sentimientos y propuestas sobre sus intereses de adopción. Hay foros específicos para la búsqueda de sus familias biológicas (especialmente para la búsqueda de hermanos y madres biológicas). Pero los menores, especialmente a partir de los 10 años (e incluso antes) en nuestros país, comienzan a entrar en Internet y posteriormente en Redes Sociales. En ocasiones oímos que los propios adolescentes se han adelantado a sus familias en la búsqueda de orígenes. Y las familias adoptantes asumen más tarde los sucesos.

Puesto que Internet y las Redes Sociales están tan presentes en los países desarrollados (que son quienes adoptan internacionalmente) deberíamos asumir en familia las comunicaciones abiertas, sinceras, y ajustadas a la edad del menor. Ocultar en este contexto global tiene poco valor e incluso complicará a las familias adoptantes. El concepto de ocultar para proteger puede ser contraproducente en una sociedad como la nuestra donde las personas adoptadas conocen su condición desde el principio de su vida en la familia adoptante.

Por otra parte algunas familias biológicas (mejoradas en su salud, madurez o riesgo) han tomado con interés la búsqueda de sus hijos biológicos. También se están agrupando para esta búsqueda. Será imposible el control de estas situaciones desde las familias adoptivas que deberán asumir la gran probabilidad de que ocurran sucesos de búsqueda de orígenes no gestionados desde ellas mismas.

11. Espacios intermedios para los momentos difíciles y complicados de algunos menores traumatizados.

En la adolescencia (a veces ya en la preadolescencia o juventud) los conflictos y la presión en las familias se hace difícil de soportar, incluso habiendo buscado orientación o terapia profesional. Puede ser bueno que otros familiares abran sus puertas acogiendo durante temporadas a los menores, permitiendo idas y venidas que ayudan a situar las emociones traumatizadas y las conversaciones de dolor... ayudando a reelaborar las relaciones pasadas y presentes en las mentes de los adoptados y de sus familias.

Los sistemas de protección para casos excepcionalmente complicados pueden apoyarse en educadores sociales que actúan directamente en los propios hogares y en técnicas de terapia familiar más creativas y menos convencionales.

12. El tercer espacio. Los adoptados interétnicos realizarán un sobre – esfuerzo sobre el sobre – esfuerzo.

Muchas adopciones son interétnicas y los cuerpos de las personas adoptadas no se corresponden con el modelo físico dominante de la sociedad en que están inmersos. Sin embargo las personas adoptadas son hijos directos y de pleno derecho de los países en que han sido adoptados. Puesto que el género y el cuerpo configuran el primer esquema de las relaciones entre las personas humanas, los adoptados provenientes de otros continentes que no concuerdan con el modelo físico dominante deberán asumir a lo largo de su vida esta peculiaridad en su identidad adoptiva.

13. Padres y madres con números. Todos aportan algo.

El dicho de «madre no hay más que una»puede ser un perjuicio si creemos que la verdadera madre es aquella que nos ha llevado en su vientre. Lejos de la realidad la M1 (madre 1) es la mujer que nos nutre, nos cuida, nos estimula, nos protege y nos quiere. Y en las personas adoptadas esta M1 no coincide con la M2 (madre biológica), aunque la M2 aportó un espacio en su vientre durante meses para que pudiera el menor venir al mundo sin renunciar a la eliminación de la vida y, además, aportó las características físicas.

14. Un hijo es mucho más que un buen estudiante

Muchas familias adoptantes tienen estudios superiores y han dedicado parte de su vida a los estudios (Loizaga -Dir.- 2009). El estudio ha centrado su vida y muchos de los logros profesionales y académicos han sido consecuencia de ello. Sabemos que se complica la vida familiar cuando las calificaciones escolares son deficientes. Las investigaciones muestran una gran relación entre el rendimiento escolar y las relaciones familiares (Loizaga 2010).

Para cualquier menor el rendimiento escolar es parte de su autoestima y de sus logros, que además son cuantificables con un valor numérico por escuelas. Y los estudios sobre adopción ponen de manifiesto que la población adoptada tiene mayor fracaso escolar (medido en repeticiones de cursos) y mayor disfunción externalizante (especialmente déficit de atención y/o hiperactividad). Pero que las familias adoptantes ayuden a mejorar el rendimiento escolar no puede ser incompatible con dejar de potenciar facetas marcadas de la madurez del menor. Algunos destacan por cualidades que claramente superan todo el valor cognitivo del estudio: buen humor, sociabilidad, capacidad de ayuda, solidaridad, capacidad de trabajo... El menor necesita ser reconocido en estos otros valores. La exigencia por el estudio no debe nublar el apoyo personal sincero en estas otras facetas.

15. La primeros años de la infancia no determinan la vida

La psicología y la neurociencia han demostrado que los primeros años de vida son muy importantes para la salud física, psíquica y social de las personas (Barudy 2010). Los buenos tratos son indispensables para el apego y los vínculos futuros. Pero también las ciencias sociales y de la salud han confirmado que los menores tienen la suficiente plasticidad como para avanzar progresivamente cuando el trato recibido de otros adultos es coherente, previsible y seguro (Palacios 2012).

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miércoles, 7 de enero de 2015

Todavía quedan códigos: robaron juguetes para huerfanitos y los devolvieron

Ocurrió en Vladivostok, en el extremo oriental ruso. Al darse cuenta, los cacos dejaron lo que habían sustraído de un auto de una empleada de una organización sin fines de lucro frente al orfanato.

Unos ladrones que habían robado paquetes de un auto sin comprobar su contenido los devolvieron cuando descubrieron que se trataba de regalos para huérfanos, informó el viernes un fondo de caridad en Vladivostok, en el extremo oriental ruso.

Los desconocidos que desvalijaron el auto de una empleada de Vladmama, organización sin ánimo de lucro, se llevaron los efectos personales de la propietaria y también una cincuentena de regalos de navidad para niños huérfanos, explicó la presidenta de la asociación, Svetlana Kania, citada por el diario Novye Izvestia.

Pocas horas después, los paquetes aparecían ligeramente cubiertos de nieve en el orfanato, según la misma fuente.

"Creo que los ladrones no miraron lo que había en las cajas, y cuando vieron el logo y descubrieron que se trataba de sorpresas para los niños, su conciencia actuó y los devolvieron", afirmó Kania."Como en un cuento de hadas", según el diario ruso, que explica que en los últimos días el fondo ha logrado reunir juguetes para 1.500 niños.

Fuente: Noticias Argentinas.


    Expedientes a familias por no realizar seguimientos de niños adoptados

       La Generalitat trabaja en casos de familias que han dejado de realizar los seguimientos postadoptivos a los que se habían comprometido con los países de origen en el proceso de adopción, y a las que ha incoado expediente sin sancionar todavía a ninguna.

       Se trata de una infracción tipificada como "grave" en la ley de derechos y oportunidades de infancia y la adolescencia y que, en caso de acabar en multa, conlleva una sanción de 3.001 a 90.000 euros.

       "Hay pocos casos, por suerte", ha asegurado en una entrevista a Europa Press la directora del Instituto Catalán de Acogida y Adopción (Icaa), Núria Canal, que ha apelado a la responsabilidad de las familias para cumplir los compromisos que adquirieron cuando adoptaron al niño.

       Ha remarcado que cuando se tramita una adopción internacional, el país de origen obliga a hacer una serie de seguimientos a la familia y al niño, y la familia firma un compromiso antes de que haya una sentencia firme.

       Dependiendo del país, puede ser un seguimiento continuado hasta los 18 años o puede ser solo de los primeros años: "Cada uno dictamina la periodicidad que quiere", siendo los más estrictos Rusia, Kazajistán y Etiopía, ha subrayado.

       Canal ha asegurado que cuando una familia incumple estos seguimientos lo hace con el país y puede ser que tenga "consecuencias para otras familias que esperan una adopción" con ese Estado.

       Ha afirmado que el régimen sancionador previsto en la ley catalana de infancia estaba muy dirigido hacia el seguimiento postadoptivo, para concienciar de que se había firmado un compromiso de hacer seguimientos y que si no se hacen, "habría una sanción", y ha remarcado que se está trabajando en casos de familias que han dejado de hacer los seguimientos a los que se comprometieron.

       Canal ha asegurado que las familias tienen que ser conscientes de que hay un compromiso que se está obligado a seguir y que otras se pueden ver "afectadas" o incluso los países de origen pueden amenazar con no asignar más niños.

       Desde que se implantó el proceso sancionador de la ley catalana de derechos y oportunidades de la infancia y la adolescencia no se han encontrado con ningún caso tipificado entre los "muy graves", con sanciones que van de los 91.000 a 600.000 euros.