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viernes, 8 de abril de 2016

El número de huérfanos se reduce sustancialmente en Rusia.

El número de niños huérfanos y sin cuidados paternales se redujo casi el 50 por ciento en 5 años en Rusia y fue de 70.000 a inicios de 2016, dijo a RIA Novosti el defensor ruso del menor, Pável Astájov.

MOSCÚ (Sputnik) — "Disminuyó el número tanto de los niños huérfanos como el total de los niños mantenidos por el Estado, en comparación con los datos de 2014 a 2011; en 2009, por ejemplo, teníamos 146.000 niños sin cuidados parentales, y a inicios de 2016, 70.000", informó.

Se redujo también el número de los bebés abandonados en maternidades: de 7.000 en 2009 a 4.000 en 2015, reveló Astájov señalando al mismo tiempo que es necesario aumentar las medidas de profilaxis y las de apoyo a las madres que se ven en una situación complicada.

Durante los últimos 5 años disminuyeron el 34 por ciento las personas privadas de la patria potestad y respectivamente se redujo el número de los niños que se mantienen en orfanatos teniendo padres vivos.

Además, aumentó el 58 por ciento en cuatro años la adopción en familias de niños minusválidos.

Estas tendencias positivas son una respuesta de la ciudadanía a las medidas que toma el Estado para apoyar a la familia y proteger a los menores de edad, resumió Astájov.



(Fuente: www.mundo.sputniknews.com)

sábado, 7 de junio de 2014

La vida tras el orfanato. (Huérfanos en Rusia)

Zhenia tenía ocho años cuando murió su abuela. Su padre no vivía con ellos y cuando su madre volvió a beber, Zhenia fue abandonado a su suerte. Durante aproximadamente un año vivió solo, a veces en casa, a veces en la calle. Así, cuando le ofrecieron entrar en una casa de acogida, aceptó. “No me arrepiento; soy quien soy gracias a esa casa”, afirma Zhenia.
Ahora tiene 28 años y, desde fuera, nada deja entrever su pasado en un orfanato. Excepto, quizá, que enfatiza con orgullo que su novia es del “mundo real” y no de una casa de acogida también. Su chica tiene 20 años y está estudiando para ser policía; Zhenia está contento porque “al menos alguien de la familia tendrá estudios”. Él nunca terminó la escuela, pero no le preocupa especialmente. Zhenia tiene un piso a las afueras de Moscú que su abuela le dejó en herencia y gana un sueldo más que digno trabajando como administrador de sistemas para una empresa de venta de ropa.
Hay unos 560.000 niños en orfanatos sociales como Zhenia en Rusia, esto es, niños cuyos padres biológicos viven. Según el Ministerio de Educación, representan el 85 % de los “huérfanos” del país. Sus historias son, por lo general, muy parecidas. Sus padres pierden la custodia normalmente por alcoholismo o por ser incapaces de hacerse cargo de ellos. A menudo las madres renuncian a sus hijos cuando nacen porque no pueden o no quieren cuidarlos o porque tienen alguna discapacidad.
Todos estos niños terminan en centros. Se trata de instituciones cerradas que Rusia heredó de la Unión Soviética, donde fueron acogidos miles de niños que quedaron huérfanos como resultado de las guerras o de represalias políticas.
Actualmente hay unas 2.000 casas de acogida en Rusia. Cuando los huérfanos cumplen 16- 17 años, salen al mundo real: unos 15.000 al año. Por supuesto, algunos niños son adoptados, pero muy pocos. En 2012, los rusos adoptaron 6.500 niños, de los que solo 29 tenían algún tipo de discapacidad. Es cierto que dos tercios de los huérfanos viven en familias de acogida sin llegar a ser adoptados; sin embargo estos niños a menudo son devueltos a los orfanatos. En 2012, esto les sucedió a unos 4.500 niños.
A partir de los 18 años, los huérfanos reciben un salario mensual de unos 25.000 rublos (720 dólares) y el Estado en teoría debe asignarles una vivienda. Desde el punto de vista material, no parece estar tan mal. Pero el principal problema es que los orfanatos forman jóvenes sin ningún tipo de preparación para la vida en el mundo real, dice Alexander Gezalov, de 47 años, experto en orfandad social en la CEI y salido de un orfanato él mismo.
Gezalov, que se dedica a ayudar a estos muchachos a adaptarse, explica que, en su forma actual, las casas de acogida son solamente un caldo de cultivo para grupos criminales. “Estoy en contacto con una joven de Izhevsk, que acaba de salir de un orfanato. Dice que la mayor parte de la gente que conoce o se ha enganchado a la droga o ya está muerta.”
La financiación no es un problema
Se realizan esfuerzos para resocializar a los niños que salen de estos centros. Se les proporcionan plazas en escuelas taller aunque, en la inmensa mayoría de los casos, son incapaces de pasar de la educación secundaria. La formación que reciben en los centros no basta para entrar en la universidad.
Según Zhenia, uno de los problemas es que el personal de los centros no está suficientemente cualificado. A menudo son ellos mismos jóvenes que dejan los orfanatos y que fracasan en su adaptación al “mundo real”. El 90 % son mujeres.
Sin embargo, no se puede decir que estos centros no reciban la financiación adecuada. En 2012, el Estado destinó 3.000 millones de rublos (86 millones de dólares) solo para los 42 que hay en Moscú y su región, esto es, entre 1,5 y 3 millones de rublos (entre 43.000 y 90.000 dólares) por niño al año. Y en estas cantidades no se incluyen las donaciones privadas.
Sin embargo, el problema es otro: los centros reciben dinero dependiendo del número de niños que acojan y, por lo tanto, no están interesados en buscar familias de acogida o padres adoptivos ni en contratar personal especializado, ya que si los niños reciben más atención y una mejor educación, tendrán más posibilidades de ser adoptados. Además, no hay un acuerdo en cómo se debe formar a un joven en estos centros. Hasta que no se responda a estas cuestiones, no puede efectuarse la reforma consistente y eficaz del sistema de orfanatos de la que las autoridades llevan tanto tiempo hablando.
Según Gezalov, un joven procedente de estas casas tarda unos 20-25 años en alcanzar la plena socialización. Zhenia cuenta que recibió mucha ayuda de los profesores de la organización sin ánimo de lucro Opora (“apoyo”, en ruso), que asiste a los huérfanos en su adaptación. Lo ayudaron a elegir un trabajo y a entender cómo son las cosas en el “mundo real”, cómo interactúa la gente aquí.
Según Gezalov, los centros de rehabilitación como Opora son positivos, pero lo que hacen es tapar los agujeros del sistema actual de orfanatos. Argumenta que los centros de acogida deberían contratar a profesores altamente especializados.
Zhenia consiguió salir del círculo vicioso en gran parte porque hasta los ocho años tuvo la experiencia de vivir en una familia y no en un centro. “Me analicé a mí mismo y eso me ayudó a adaptarme”, cuenta. Pero aquellos que han pasado toda su vida en un centro tienen grandes dificultades para abandonar el sistema. Así, los hijos de mujeres que estuvieron en orfanatos suelen terminar también en uno y el círculo vicioso continúa.
El Gobierno planea cerrar definitivamente todas las casas de acogida, por lo menos en su formato actual. Zhenia dice que quiere vivir su vida de forma diferente: “Tengo conocidos que viven en Tailandia. Mi antiguo maestro me llevó hace no mucho tiempo. Ahora los dos albergamos ese sueño utópico: mudarnos a Tailandia.”
(Fuente: Russia Beyond the Headlines. www.es.rbth.com)

viernes, 29 de noviembre de 2013

El número de huérfanos es seis veces más grande que los rusos dispuestos a adoptar

Por cada seis huérfanos que esperan ser adoptados en Rusia, sólo hay una familia en el país con la esperanza de tener en un niño, según estadísticas gubernamentales.Más de 100.000 niños huérfanos se encuentran en un registro mantenido por el Ministerio de Educación y Ciencia, dijo Yevgeny Silyanov, el jefe del departamento de protección de la infancia, informó Interfax.
Mientras tanto, el número de futuros padres en busca de un niño adoptado es de aproximadamente 18.000, dijo. "Estas son las personas que están buscando activamente un niño hoy", agregó Silyanov.
Funcionarios estimaron el mes pasado que el número de adopciones en Rusia puede llegar a 15.000 a finales de año - un aumento de casi el doble desde 2012, aparentemente impulsado por los incentivos financieros para la adopción aprobada por el gobierno en febrero.
Desde que Rusia prohibiera las adopciones de los huérfanos rusos a EE.UU. hace un año, muchos de los niños que habían sido programados para recibir una casa en los EE.UU. permanecen en los orfanatos.
Una encuesta reciente encargada por la Fundación de Apoyo a Niños en Situaciones Difíciles indicó que sólo el 16 por ciento de los rusos podría considerar la adopción de un niño, con muchos de los encuestados que reservan la posibilidad de un tiempo no especificado en el futuro.
Mientras que muchos rusos creen que crecer en una familia adoptiva es mejor que en un orfanato, el 82 por ciento de los encuestados dijeron que nunca adoptarían a un niño, la encuesta indicó.

(Fuente: wwwEspanarusa.com)

martes, 8 de octubre de 2013

Unos 15.000 huérfanos rusos, pueden ser adoptados hasta finalizar el año

     Hasta 15.000 huérfanos rusos pueden encontrar nuevas familias hasta finales del año, según la viceprimera ministra, Olga Golodets, responsable de Políticas Sociales en el Gobierno ruso.
     “Esperamos que hasta finales del año la cifra de los niños (adoptados) llegue a 15.000”, dijo Golodets.
Anteriormente la funcionaria había comunicado que en lo que va de 2013 las familias rusas ya acogieron a 8.000 huérfanos.
     Golodets subrayó que cada hay más rusos partidarios de adopciones o diferentes regímenes de acogimiento familiar.
     Según las autoridades rusas, en la actualidad más de 420.00 familias rusas han adoptado niños.
     Desde que Rusia apretó las tuercas a las adopciones internacionales, el Gobierno se esfuerza para estimular la adopción interna.
     Aún así, en caso de convenio bilaterales y el cumplimiento de una serie de requisitos, nacionales extranjeros sí pueden adoptar en Rusia.
     Por ahora, Rusia cuenta con tratados que regulan el campo de adopciones con Francia e Italia. Se prevé que pronto sean suscritos respectivos documentos con España y Reino Unido.
     Según expertos, desde hace unos años Rusia es el principal país de origen de los niños que adoptan padres españoles. Así, en 2010, un total de 801 pequeños rusos encontraron un nuevo hogar en España, en 2011, casi 700.
     A finales de la semana pasada, representantes de los Gobiernos ruso y español mantuvieron una reunión en Madrid para negociar el marco de las futuras adopciones y zanjar últimos detalles de cara a la suscripción de un convenio bilateral, informó hoy el diario El País. Madrid confía que este “nuevo clima” permita desbloquear 500 casos pendientes que fueron paralizados desde el pasado agosto.
(Fuente: RIA NOVOSTI)

lunes, 24 de junio de 2013

Cómo se gestó el proyecto que prohíbe adoptar en Rusia a homosexuales extranjeros

     443 diputados de los 450 que hay en la Duma aprobaron el pasado martes 18 de junio el proyecto de ley que prohíbe la adopción de niños rusos por extranjeros casados con personas del mismo sexo, así como por los ciudadanos no casados de aquellos estados en los que el matrimonio homosexual esté legalizado. ¿Cuándo y cómo se puso en marcha este proyecto de ley? 
     Fue poco después de que el 18 de mayo el presidente francés François Hollande firmara la ley que legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo. 
     “Rusia no va a participar en el experimento social con niños que está realizando Occidente”, declaró Yelena Mizúlina, jefe del Comité parlamentario de Mujeres e Infancia y una de los autoras del proyecto. 
     El abogado especializado en temas de adopción Antón Zhárov está perplejo ante la necesidad de una ley así: “No me imagino a ningún juez permitiendo la adopción en Francia de un niño de Rusia a una pareja de personas del mismo sexo, no se corresponde con la idea actual que existe en nuestro país de qué es una familia –ha dicho Zhárov en una entrevista en la cadena de televisión Dozhd–. Personalmente no conozco ningún caso de que alguna pareja de homosexuales de Francia haya venido de repente hasta la lejana Rusia para adoptar un niño”. 
     La Iglesia Ortodoxa Rusa apoya completamente la prohibición de que las parejas homosexuales puedan adoptar. 
     “La reciente decisión de algunos estados de igualar la convivencia de personas del mismo sexo con las familias, el presuponerles el derecho a adoptar, es el acorde final de un largo proceso de negación de los conceptos de castidad, abstinencia, fidelidad conyugal – ha declarado el portavoz de la Iglesia rusa Vladímir Legoida–. El experimento que está realizando una serie de sociedades con los niños que son instalados en un sistema de relaciones basadas, como está convencida la Iglesia, en el pecado, es monstruoso”. 
     En una entrevista reciente al canal REN TV Yelena Mizúlina se mostró a favor de retirar los hijos adoptados a las familias homosexuales rusas. 
     Mizúlina es la autora de una serie de iniciativas de gran repercusión en los últimos tiempos, en particular, la prohibición de la propaganda de homosexual entre menores de edad, aprobada el 11 de junio en tercera lectura. 
     A finales de 2012 el comité de Mizúlina apoyó activamente la aprobación de la ley que prohibía la adopción por parte de estadounidenses como respuesta a la aprobación de Washington de la ley Magnitski.
      La ley Magnitski, firmada en diciembre de 2012 por Barack Obama, llamada así en honor al abogado Serguéi Magnitski, que murió en el año 2009 en una celda de aislamiento en Moscú tras haber no recibir ayuda médica, prohíbe la entrada en EE UU y la posesión de cuentas en dólares a los funcionarios rusos y a otras personas de quien se tenga motivos fundados de ser sospechosos de violación de derechos humanos y cuya actividad no sea investigada por las cuerpos de seguridad rusos. 
     La ley rusa que derogaba el convenio ruso-estadounidense sobre adopciones en vigor desde el 1 de noviembre de 2012 recibió el nombre de Dima Yákovlev, un niño adoptado ruso de 21 meses que murió en julio de 2008 en EE UU, cuando su padre adoptivo lo olvidó en el interior del coche bajo un sol de justicia. El padre fue absuelto por un tribunal norteamericano en diciembre de 2008. 
     Durante la redacción del proyecto de ley sobre la prohibición de adoptar por parte de parejas del mismo sexo de oyeron propuestas sobre la total prohibición de la adopción internacional, pero al final se aprobó una variante más suave. 
     En los últimos 12 años el matrimonio homosexual ha sido legalizado en España, Argentina, Bélgica, Brasil, Canadá,  Dinamarca, Holanda, Islandia, Noruega, Portugal, Sudáfrica, Suecia, y en 14 estados de EE UU. En agosto de este año se sumarán Uruguay y Nueva Zelanda. En el año 2012 casi el 58% de los huérfanos rusos adoptados por extranjeros lo fueron en estos países. 
     España, el tercer país que adopta más niños rusos tras Italia y Estados Unidos, y donde están permitidas las uniones homosexuales, lleva desde el pasado año negociando la firma de un acuerdo bilateral. 
     Según datos del Centro Ruso de Investigaciones Sociológicas el porcentaje de rusos que apoyan la prohibición total de la adopción internacional ha aumentado desde el 32% del año 2005 hasta 64% en 2013. 
     El número de niños adoptados por ciudadanos rusos se ha reducido: 9.530 en el año 2007 frente a 6.565 en 2012. El número de adopciones extranjeras alcanzó la cima en el año 2004 (9.419) y desde entonces está cayendo. El año pasado 2.604 huérfanos rusos fueron adoptados por extranjeros 
     El número de niños entregados a tutores, así como a familias adoptivas o de acogida, donde pueden vivir hasta los 18 años, ha pasado de 50.000 en el año 2011 a 46.000 en 2012.
     En palabras de la viceprimera ministra Olga Golodets, a día de hoy más de 118.000 huérfanos rusos necesitan una estructura familiar, y la cantidad de huérfanos continúa creciendo.
(Fuente: Rusia Hoy)