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lunes, 24 de octubre de 2016

Las adopciones internacionales se desploman en la última década. Adopción en Málaga.

Las restricciones de los países, la crisis y las demoras de los trámites han provocado una drástica caída en la adopción internacional, una alternativa para formar una familia que registró un boom entre los años 2004 y 2006, cuando las facilidades para adoptar a un niño de países como China llevaron a miles de familias andaluzas a iniciar los trámites. Durante el primer semestre de este ejercicio han llegado a Andalucía un total de 34 menores (en su mayoría del país asiático), lo que supone un 41,4% menos respecto al mismo periodo de 2015. Del total, ocho corresponden a Málaga (13 en los seis primeros meses del año anterior). Las cifras registradas en 2004 evidencian el desplome. Hubo 168 adopciones internacionales y se tramitaron 165 expedientes. Un año después se registraron 235 y llegaron 137 menores, según el balance facilitado por la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales. No obstante, la provincia ha pasado de gestionar cuatro expedientes en el primer semestre de 2015 a nueve entre enero y junio de 2016. Los países que han registrado el mayor número de solicitudes son Vietnam, con 20; India, con 8; y Polonia, con 5. 
El descenso de las asignaciones responde, según precisaron desde la entidad andaluza, al hecho de que los países de origen están centrando sus esfuerzos en "incrementar las medidas de protección de los niños dentro de su territorio". De esta forma, la adopción internacional "ocupa el carácter subsidiario que todos los tratados internacionales le otorgan para proteger el interés superior de los menores de permanecer en su propia familia y/o en su propio entorno social". Y con ese fin, los países han endurecido los criterios de admisión de solicitudes. El ejemplo más claro lo conforma China, que desde 2007 exige a las familias un determinado nivel de formación, de renta y patrimonio que muchas no pueden alcanzar. 

También continúan descendiendo las gestiones para adoptar a un menor de Rusia debido "a las dificultades surgidas con su nueva legislación de exclusión de monoparentales y al parón ocasionado mientras se prolonga la firma del nuevo convenio". En este primer semestre, de hecho, no se ha tramitado ninguna nueva solicitud para adoptar a menores de esta zona. Cabe resaltar también la ausencia casi total de expedientes dirigidos a países africanos debido al cierre de algunas zonas, bien por modificaciones legislativas, caso de Mali o por saturación de expedientes, como ocurre en Etiopía. 

Adriana Alba Delgado, presidenta de la asociación Adopma, que ofrece asesoramiento a los futuros padres, ha sido testigo de cómo las consultas han bajado significativamente. "Ahora está todo bastante parado. El número de adopciones ha caído muchísimo desde hace cinco años por la crisis y el endurecimiento de los requisitos", explica. El colectivo nació en 2007 gracias a la iniciativa de 50 familias que sumaron fuerzas frente a la demora en los trámites que entonces ya se empezaba a registrar. 

Las trabas burocráticas y la legislación obliga a que muchas familias terminen desistiendo por las esperas y otras continúen armándose de paciencia. "Sabes que empiezas un día pero no cuándo acabará el proceso. Es doloroso. Genera muchísimo desgaste emocional", apostilla la responsable de Adopma. A ello se suman los costes. Todos los expedientes de adopción internacional son tramitados a través de organismos acreditados especializados en cada país y el desembolso oscila entre los 7.000 y los 21.000 euros, dependiendo de cada lugar de origen. Las estancias también corren del bolsillo de las familias, que pueden llegar a desprenderse de unos 30.000. 

Adriana hizo cinco viajes a Rusia, el país de origen de su hijo. Lo conoció en octubre de 2008 y llegó a su casa en mayo de 2009. Tenía 24 meses. "Lo conocí en el segundo, era su cumpleaños y quise ir para verlo porque sabía que el juicio iba a tardar. Fui por quinta vez para recogerlo. No solo hay que pagar hotel y vuelo, necesitas intérprete y alguien que te oriente en un país en el que incluso desconoces el idioma", sostiene. 

Su hijo llegó en apenas dos años, un tiempo que considera "récord". Pero no es lo habitual. Aunque la demora media de los trámites, desde que se inician hasta que los niños llegan a sus familias adoptivas, se sitúa en torno a los tres años, en casos como China la espera se alarga hasta los diez. "Durante el boom de la adopción internacional los trámites para adoptar un niño eran resueltos en unos seis u ocho meses", explica Isabel Machado, jefa del servicio de Adopción Internacional en la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales, que añade que desde que China firmó el Convenio de la Haya de 1993, a favor de los derechos del niño y de medidas de protección que eviten a los menores salir de su país de origen, se han generado enormes restricciones para la adopción internacional. 

Pese a esta disminución en la llegada de los menores en esta modalidad, durante el primer semestre la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales ha registrado un aumento del 25,7% de los nuevos expedientes. 

La caída libre de esta modalidad ha provocado que las solicitudes para adoptar un niño español superen a las peticiones para la adopción internacional. Durante el año pasado 368 familias andaluzas iniciaron trámites para una adopción nacional, mientras que en adopción internacional se registraron 141 expedientes. La mayoría de los niños españoles en situación para ser adoptados presentan dificultades (edad, enfermedades y formar parte de un grupo de hermanos, entre otros problemas). 


El perfil de las familias que logran una adopción internacional responden en la mayoría, un 78%, a matrimonios. Un 15% de los expedientes son tramitados por mujeres solteras que forman familias monoparentales; un 3% por hombres y un 2% de parejas de hecho (a excepción de parejas del mismo sexo, que a fecha de hoy no están contempladas en esta opción en prácticamente ningún país). El deseo de ser padres está detrás de cada uno de estos expedientes. Son varias las familias que ya tienen hijos propios u otros adaptados que se interesan por otro. Durante el proceso, algunas mujeres llegan a quedarse embarazadas. El dilema estriba en continuar o no con los trámites.
(Fuente: www.malagahoy.es)

domingo, 12 de octubre de 2014

La demanda para adoptar niños españoles supera ya en Málaga a la internacional.

Las trabas legales de los países de origen y las dificultades económicas para afrontar una adopción internacional han provocado un cambio de tendencia en las familias que desean un hijo, que cada vez más optan por la adopción nacional. Según datos del Servicio de Protección de Menores de Málaga, el pasado año, el número de solicitudes internacionales presentadas por malagueños fueron 53, frente a las 99 formalizadas para la bolsa de adopción propia de la Junta de Andalucía, que volvió a abrirse para niños pequeños sanos hace solo cuatro años después de doce cerrada.
Los requisitos para adoptar a un niño en el extranjero son cada día más duros, lo que retrasa mucho el proceso. La adopción internacional en China, por ejemplo, que hace unos años era el país de origen prioritario para las familias malagueñas, está ya en los siete años de espera, según explica Jaime Aguilera, jefe del Servicio de Protección de Menores en la provincia. Demasiado tiempo para las parejas que ansían convertirse en padres. A esto se suman problemas de índole ideológica, como ha ocurrido con Rusia. El Gobierno de Putin está endureciendo los requisitos para garantizar que los niños que salen de este país en adopción no puedan terminar con familias homosexuales, lo que ha supuesto una ralentización de los procedimientos para ciudadanos de algunas naciones que, como la española, sí permiten estos matrimonios.
También influye el elevado coste económico que supone una adopción internacional, donde, como mínimo, hay que financiar un viaje para ambos progenitores –salvo que sea una familia monoparental–, pagar traductores en el caso de países con otros idiomas y abonar las tasas de las entidades que tramitan las adopciones en las zonas de origen.
Por eso, las familias malagueñas están mirando hacia la adopción nacional. El problema, es que las expectativas de las familias no siempre coinciden con el perfil más numeroso de los menores que necesitan un hogar. «La mayoría de las familias quiere un niño lo más pequeño posible porque al final lo que se busca es hacer un correlato con la maternidad natural, con un proceso de espera similar a un embarazo y poder tener al menor desde los primeros meses de vida; pero no siempre es posible», explica Aguilera quien añade que, aunque llegan, los casos de recién nacidos abandonados o dados en adopción desde los hospitales son mínimos. En este sentido, los perfiles de menores más habituales son niños con antecedentes hereditarios de riesgo, grupos de hermanos, con problemas de salud o alguna discapacidad, prematuros y con más de siete años.
Compás de espera
El tiempo medio de espera para esta bolsa nacional es de dos años, aunque Aguilera explica que dentro de la bolsa de adopción nacional «hay muchas bolsas». «Si una familia está dispuesta a adoptar a un niño con parálisis cerebral, pueden tenerlo en poco tiempo, pero no es lo habitual», indica. En cualquier caso, señala que lo prioritario es siempre el interés del niño. Tenemos que velar para dar un hogar a estos niños, que ya han sufrido un abandono, para que se integren con la nueva familia y no exista rechazo, porque ese sería un grave fallo del sistema», afirma.
Aunque las solicitudes nacionales ya superan las internacionales, otra cuestión distinta son las adopciones formalizadas, que aún arrastran la tendencia inversa de hace algunos años. Así, en 2013 fueron adoptados 33 niños extranjeros por malagueños, mientras que las propuestas para adopción de nacionales solo fueron 20, de las cuales una docena están aún pendientes de ser ratificadas por los tribunales. Aguilera asegura que este paso es cada vez más rápido. «Como administración, no podemos permitir darle vueltas a una adopción durante siete años por el bien de los niños», asegura.
En cuanto a los países de origen de los niños más solicitados por los malagueños para la adopción internacional en el año 2013, según señala Aguilera, Rusia continúa a la cabeza, con una decena de menores, seguida de China (6), Etiopía y Kazajastán (4 respectivamente), India (3), Ucrania (2), y El Salvador y Vietnam (1 cada uno). Un mapa de la adopción internacional que desvela que las familias adoptantes van buscando alternativas menos usuales y, habitualmente, con una lista de espera más corta, para poder cumplir el sueño de ser padres.
(Fuente: Diario Sur)

domingo, 27 de octubre de 2013

Huérfanos de Adopción.

La burbuja de la adopción, sobre todo, la internacional, se ha pinchado, pero no por falta de demanda. Málaga ha pasado de adoptar a 168 niños en el extranjera en 2004 a 35 el pasado año. En el conjunto de Andalucía, la cifra de adopciones ha caído de 811 a 224 en ese mismo periodo. A priori se podría culpar de este significativo descenso a una crisis económica que se ha cobrado las ilusiones de muchas familias malagueñas y al endurecimiento de los requisitos de los países de origen, cuando no de vaivenes en la apertura de sus fronteras, pero quizás la primera causa habría que buscarla en el aumento de los tiempos de espera para completar las adopciones y que hace que muchas parejas se echen atrás o desistan del proceso nada más comenzar.
China acaba de asignar las adopciones de los expedientes registrados con fecha 14 de noviembre de 2006, lo que supone que las parejas que ahora han sido invitadas a ir a conocer y a recoger a sus pequeños llevan una media de ocho años esperando este ansiado momento. Hace apenas diez años estas adopciones se constituían en año y medio, dos como mucho.
Adoptar se ha convertido en los últimos años en una carrera de fondo en la que no todos los participantes consiguen o pueden completar el recorrido. Las solicitudes se han reducido prácticamente a la mitad, y aunque sigue habiendo muchas parejas que acuden a esta vía para cumplir un proyecto de vida como es formar o completar una familia, el problema es que cada vez hay menos niños que cumplan el perfil más demandado: niños de 0 a 2 años, incluso 3, sanos. Pero, ¿qué ha provocado este desplome en las adopciones?
La adopción internacional es un recurso excepcional y permanente para menores que, por diversos motivos, no pueden ser cuidados por sus propias familias, ni en su país. Esta puerta, que ha estado abierta durante muchos años y que propició un boom de adopciones en países extranjeros, se ha entornado y ahora las asignaciones de niños llegan con cuentagotas.
Procedentes de la República Popular China, desde el año 2007, han llegado a Málaga 147 menores. Sólo en ese año se registraron 50, pero a partir de ese momento, y coincidiendo con un cambio en los requisitos de adopción, cambiaron las tornas y empezaron a demorarse los procesos. El pasado año sólo se asignaron a siete menores, mientras que el primer semestre de este año se ha cerrado con tres.
Javier Sánchez, secretario de la Asociación de Familias Malagueñas Adoptantes en China (Afamac), reconoce que hasta 2007 había un volumen anormal de expedientes de adopción. Él inició el papeleo para adoptar a su hija justo un año antes y su expediente quedó registrado en el Centro de Adopción de China (fecha que determina todo el proceso posterior) en mayo de 2006. Le asignaron a su hija el 17 de diciembre de 2010 y el 14 de febrero de 2011 ya la tenía en sus brazos. En su caso, y gracias a que su mujer cumplía el rango de edad exigido, pudo adoptar a un menor de 0 a 2 años.
Pero en los últimos años el escenario ha cambiado radicalmente y las adopciones son cada vez más complicadas. Aun así, asegura, hoy por hoy, «China sigue siendo el país más seguro a la hora de adoptar, porque el expediente, antes o después, se aprueba», pero también es de los más económicos. El proceso de adopción, incluido todo el papeleo, el viaje e incluso el donativo al orfanato, supone un gasto medio de unos 12.000 euros.
Rusia y, en menor medida, Etiopía son los países que más se han beneficiado de las crecientes dificultades para adoptar en China, donde ahora se fomenta la adopción nacional, pero donde también se han endurecido los requisitos. Ahora a los candidatos se les exige una titulación académica mínima y no todos los orfanatos están abiertos al acogimiento internacional.
Rusia también cae
De Rusia, desde el años 2007, han llegado a Málaga un total de 125 menores. Desde entonces el descenso de adopciones ha sido progresivo hasta llegar a cinco el pasado año, ocho en lo que va de año. Aquí sí que la crisis económica ha jugado un papel clave en la caída de las adopciones, ya que, más allá de que resulta el país más caro para adoptar (unos 35.000 euros), a la pareja se le exige, además de estar casada, unos ingresos mínimos de 25.000 euros anuales. Eso sí, el proceso es relativamente corto, una media de dos años y medio, y acaban de desbloquearse las futuras adopciones desde España, que llevaban encalladas desde principio de verano.
Con todo, las adopciones internacionales están muy paradas. Muchos países en los que antes se podía adoptar mantienen cerradas sus fronteras, pero desde Afamac insisten en que opciones para adoptar hay, quizás no tanto de niños sanos de 0 a 2 años, pero sí de menores con necesidades especiales, lo que no significa necesariamente una discapacidad o enfermedad grave, ya que bajo esta etiqueta, que todavía hoy hace invisibles a estos niños, hay grupos de hermanos, menores de más de seis años sanos y pequeños cuyas enfermedades son recuperables al 100% en España. En el caso de China, estos pequeños están llegando, en apenas dos años, a Málaga a través de Pasaje Verde.
En esta misma línea se pronuncia Pedro García, coordinador del Servicio de Protección al Menor de la Delegación Territorial de la Junta de Andalucía, quien asegura que en las charlas sobre acogimiento y adopciones se informa a las familias interesadas en adoptar, ya sea en España o en el extranjero, que no va a resultar nada fácil, y que ahora lo que toca es «informar y asesorar a las familias para promover la adopción de niños con necesidades especiales», opción a la que Málaga está respondiendo de forma muy positiva; 14 de los 19 niños andaluces que fueron adoptados en 2012 eran especiales.
El problema de la adopción nacional es que las familias buscan también niños pequeños sanos, lo que supone un tiempo de espera de tres o cuatro años, pero cada vez hay menos. De hecho, las últimas asignaciones se están realizando a familias que están en lista desde finales de 2009. Pero esto tiene una lectura positiva. «Las adopciones se han reducido porque la mejora sustancial de las políticas sociales en materia de protección del menor han propiciado que estos puedan quedarse en entorno familiar o y no lleguen a la fase de adopción», explica García.
(Fuente: www.laopiniondemalaga.es)

     Perdonen un inciso: puedo asegurar, como padre en proceso de adopción en la Federación Rusa, que dichos procesos, no han sido reanudados como se asegura en éste texto. Es una lástima, que con lo que estamos sufriendo las familias, siga habiendo periodistas, que aun careciendo de información, sean capaces de publicar semejante falsedad...es evidente, que quien lo publica, no está pasando por el drama de todas las familias que lo estamos sufriendo. Por favor, la información, para publicarse, debe ser contrastada. Y si esta noticia ha sido publicada en éste blog, ha sido porque le doy el beneficio de la duda al resto de la noticia...