Mostrando entradas con la etiqueta adopción en Rusia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adopción en Rusia. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de octubre de 2016

Ruth Valiente y David Ruiz: «No vamos a tirar la toalla. Somos idóneos para adoptar».

«Tenemos exactamente las mismas ilusión y ganas que el primer día, si no, lo hubiésemos dejado ya». Ruth Valiente dice estas palabras casi siete años después de que ella y su marido, David Ruiz, comenzaran los trámites para adoptar un menor. Casi siete años que se han hecho «muy cuesta arriba», cuenta, por las muchas trabas que se le han puesto desde la Administración autonómica a la hora de darles el visto bueno necesario que les permita continuar con el proceso para prohijar un niño en Rusia

Ruth y David se decidieron por la adopción en el 2009, tras varias fecundaciones in vitro sin éxito. En noviembre de ese año entregaron la documentación pertinente y en el 2010 se sometieron a las evaluaciones exigidas. Pasaron la del ayuntamiento, pero las de la Junta concluyeron que no eran idóneos para la adopción. ¿La razón?: Se consideraba que los solicitantes no contaban con una vida familiar estable y activa de manera continuada, una vez que él trabaja en Madrid, de donde regresa los viernes para pasar el fin de semana en Cáceres. Todo lo demás, se reconocía, era correcto, ya que ambos cuentan con buenos empleos y con un apoyo social y familiar propicio para la integración del menor. «Lees el informe y somos una pareja estupenda: sabemos lo que es adoptar, estamos psicológicamente bien, todo genial, pero justo en las conclusiones, resulta que no somos idóneos porque David trabaja fuera de lunes a viernes».

Posteriormente, dos sentencias judiciales, en primera instancia y de la Audiencia Provincial de Badajoz, quitaron la razón a la Junta y se la dieron a esta pareja. Sin embargo, los problemas estaban lejos de acabar.

A pesar de que los tribunales obligaron a otorgarles el certificado de idoneidad, la Junta no modificó los informes. «Les pedimos que al menos grapasen un papelito diciendo que las conclusiones del informe estaban invalidadas por sentencia judicial, y tampoco quisieron», lamenta esta cacereña. Con contradicciones como esta en la documentación, prosigue, se disparan las posibilidades de que Rusia no acepte a los solicitantes. «La ECAI (Entidad Colaboradora de Adopción Internacional) nos hizo firmar un anexo diciendo que ya con ese expediente era muy difícil que se consiguiese la adopción», resalta. De hecho, de todas las regiones rusas a las que se acudió, solo en una, Novosibirsk (Siberia del Oeste), se aceptó la solicitud, justo «la más lenta» a la hora de realizar asignaciones. Una cuestión, la del tiempo, fundamental en los procesos de adopción.

Paradójicamente, ellos se habían decidido por Rusia porque a finales de la década pasada era el país en el que menos se tardaba en adoptar. No obstante, la situación ha cambiado sustancialmente desde entonces. Rusia paralizó las adopciones durante más de un año, aunque «se siguieron admitiendo expedientes». Una vez que se reanudaron las asignaciones, el «atasco era increíble». De en torno a año y medio se ha pasado a «3, 4 o 5 años» de espera.

A ello se suma que el certificado de idoneidad tiene una validez de tres años. Pasado este tiempo, toca renovarlo, lo que en su caso ha estado lejos de ser un mero trámite administrativo. «Generalmente, la renovación es solo una actualización de datos, no se hace ningún test si no han variado las circunstancias. Y en nuestro caso no ha cambiado nada de nada, pero a nosotros nos hicieron otra vez todo el proceso», señala Ruth. «Nos tuvieron tres horas de reloj machacándonos a preguntas», agrega. Llegaron a decirles, asevera, «que por qué no dejábamos uno de los dos el trabajo, que podíamos dejar uno de los dos sueldos».

Finalmente, el resultado de esta segunda evaluación, con fecha definitiva de septiembre pasado, fue de nuevo negativo. Vuelve a argüirse la falta de una convivencia diaria ininterrumpida –motivo que se había considerado insuficiente en las sentencias— pero ahora aparece otra nueva causa: «La dureza y frialdad emocional» que, indica el informe, están presentes en el carácter de Ruth. «En unos años dicen que mi personalidad ha pasado a ser totalmente distinta, como la noche y el día. En el 2010, cuando me hicieron el primer informe, yo era una persona afable, con ánimo de ayudar a los demás, extrovertida y con los pies en la tierra. Ahora, supuestamente, soy fría, calculadora y sin sentimientos. Según ellos, he pasado de un extremo a otro», critica.

De nuevo a los tribunales

Ruth afirma sentirse con «mucha rabia, mucho dolor e impotencia. Creo que la Junta se ríe de nosotros y de la justicia». Volverán a recurrir a los tribunales y en breve presentarán una demanda —«no podemos hacer otra cosa», subraya—, aunque son conscientes de que el tiempo vuelve a jugar en su contra. Calculan que les queda un año o año y medio para que les llamen de Rusia. Si entonces no cuentan con el certificado de idoneidad, aun teniendo después otra sentencia favorable, deberán volver a empezar desde el final de la lista de solicitantes. «Lo tenemos muy difícil, porque a lo mejor entramos en plazo en el primer juicio, pero la Junta lo recurre todo», admite.

También han vuelto a remitir un escrito al Defensor del Pueblo. «No vamos a tirar la toalla porque creemos que somos idóneos para adoptar. Vamos a llegar donde tengamos que llegar». 

(Fuente: www.elperiodicoextremadura.com)

Una agencia deberá devolver el dinero cobrado a una mujer por una adopción frustrada en Rusia.

En mitad del proceso, Putin prohibió a solteros y gays adoptar, y ahora la Audiencia estima que el daño no debe ser sólo soportado por la adoptante.
Aquel 17 de mayo de 2013, I. L., mujer, española, sin pareja, viajó desde Madrid hasta Rusia para conocer al que iba a ser su hijo adoptado. Lo tomó en brazos, lo acarició, lo miró y se hizo fotos con él, como un bautismo de álbum familiar por venir. Y, posiblemente, el crío se llevó al ánimo unas primeras señales de madre, algunas pizcas de cariño por estrenar.

Sin embargo, 49 días después, el 5 de julio, la entrada en vigor de una ley rusa que impide la adopción a homosexuales y a solteros de países donde sea legal el matrimonio gay abortó el deseo de I. L. El crío se quedó sin madre nueva y la mujer sin primogénito. Y, además, ella, demasiado monoparental para Rusia, sin unos cuantos miles de euros gastados en el proceso

Hasta ahora, las adopciones que se frustran en medio del proceso por un cambio de legislación en el país de origen del niño suponen un dinero perdido para los adoptantes, que no pueden recuperar las cantidades pagadas a las agencias de mediación con las que contratan ese prohijamiento. Hasta ahora. Porque una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, la primera en España que establece un cambio en este sentido, obliga a una agencia de adopción internacional española a devolver a I. L. la mitad de lo gastado en el proceso. En concreto, 9.037,24 euros. 

«El hecho de que la entrada en vigor de la nueva ley federal afectase de manera determinante la relación contractual de las partes no es algo que pueda ser controvertido, no siendo aceptable que una de las partes, la actora, haya de asumir las consecuencias desfavorables de la nueva legislación en su relación contractual (...) Habrá de restaurarse la proporcionalidad rota por el cambio de circunstancias». Lo establece una sentencia de la Sección Undécima de la Audiencia Provincial de Madrid al resolver el recurso de apelación que I. L. interpuso ante un primer fallo de un juzgado que absolvía de toda responsabilidad financiera a la Asociación Española de Atención y Apoyo a la Familia y Adopción (Asefa). 

«Al menos desde el 13 de junio de 2013 se conocía la reforma legislativa (...) Desde ese momento, la urgencia en la aportación de toda la documentación era imperiosa y los plazos cobraron una relevancia que hasta entonces no tenían, cuestión que como es lógico conocía no la actora sino la entidad mediadora en la adopción», sostiene el tribunal. 

«La clave es la proporcionalidad en el perjuicio sufrido. Ya no son los adoptantes los que tienen que soportar los cambios de ley como hasta ahora. Es una sentencia novedosa que evitará que algunas agencias se queden con un dinero que ahora la justicia establece que debe ser devuelto porque no les corresponde. Afectará a cientos de casos, porque la tesis se puede aplicar a cualquier cambio de ley de cualquier país», dice Javier de Castro, el abogado que peleó el recurso de apelación de I. L. 

Esta historia arranca el 3 de febrero de 2012, cuando I. L. y la Asefa firmaron un contrato de adopción de un menor ruso. Todo el proceso fue bien hasta que a mediados de junio del año siguiente, las noticias del Gobierno ruso contaban la inminencia de la reforma legislativa. 

Y en eso, I. L. perdió la adopción del niño al que había conocido, pero no se detuvo. Reclamó a Asefa una indemnizaciónpor «incumplimiento de contrato» y «negligencia» al entender que la agencia no había sido lo suficientemente rápida en aportar a Rusia la documentación antes de que se estrenara la ley. Es decir, que Asefa no presentó la demanda a tiempo, pese a que conocía la inminencia del cambio en la ley rusa. 

En octubre de 2014, el Juzgado de Primera Instancia 71 de Madrid no vio en Asefa culpa alguna porque entendió que la entidad no era responsable del cambio legislativo y condenó a I. L. a pagar las costas del juicio. 

Pero la mujer apeló ante una instancia superior. Y, ahora, la Audiencia de Madrid revoca aquel fallo y da la razón, en parte, a I. L. 

La brusquedad de la ley rusa y la cierta rapidez con la que el Gobierno de Vladimir Putin la implantó influyeron en este caso. Incluso en los jueces que lo han tratado. La propia Audiencia Provincial reconoce que el fallo de la jueza de Primera Instancia estuvo adecuadamente razonado. Y habla de «proceso complejo» al valorar los testimonios de las partes contrarias a I. L.; no sólo Asefa, sino el Instituto Madrileño del Menor y la Familia Andai, una Entidad Colaboradora de Adopción Internacional (ECAI) que también trabaja en el país de Putin. Todos dijeron que, en Rusia, la demanda de adopción no se puede presentar hasta que no está aportada toda la documentación y que todo lo marca la fecha del juicio. «Por eso la demanda se presentó el 9 de julio», alegaron. Pero el 9 de julio era tarde. Cuatro días tarde

La Audiencia señala que los tiempos establecidos en el contrato entre Asefa y la mujer fueron cumpliéndose «con normalidad» pero que a partir del 13 de junio de 2013 la reforma legislativa rusa «era conocida» y que desde ese momento «la urgencia era imperiosa». La sentencia estima que Asefa conocía la entrada en vigor de la ley con suficiente antelación como para haber avisado a su cliente de que agilizara la obtención de documentación y, en cambio, no lo hizo. 

Para la jueza que absolvió a Asefa, la ley fue un «suceso imprevisto e inevitable», una «imposibilidad sobrevenida». Para la Audiencia que da la razón a la mujer, no.

Así, los tres jueces de la Audiencia citan un manojo de sentencias del Tribunal Supremo y de salas provinciales referidas a conflictos contractuales que se resumen en dos ideas: equidad y «veda del enriquecimiento injusto». Y una conclusión: «No cabe confundir dificultad con imposibilidad»

Y en esa tesis aparece la palabra «proporcionalidad». O sea, ante un perjuicio, responsabilidades compartidas. Audiencia Provincial: «El modo de lograr la proporcionalidad ha de ser la pérdida por la demandada [Asefa] de su remuneración en todos los conceptos facturados y la pérdida por la actora [I. L.] de aquellos gastos relacionados con el proceso pero no susceptibles de recuperación con cargo a la demandada». O sea, la agencia devolverá a I. L. lo que ésta pagó como trámites, pero no el dinero de los viajes o el traductor en Rusia, puesto que, según la sentencia, no fueron pagos directos a Asefa. 

En palabras de los jueces, «la devolución a la actora de las cantidades fijadas como remuneración».

(Fuente: EL MUNDO)

La lucha por Yuri...

Laura, una paisana, se enteró de qué enfermedad tenía su hijo por la televisión. Había estado luchando cinco años para saber qué le pasaba. Había acudido a decenas de médicos, pediatras, psicólogos… Profesionales en los que buscaba una respuesta que nunca llegaba. Siempre le decían que su hijo estaba sano, que era un poco movido… pero ella sabía que algo no estaba bien, hasta que la tele le dio las respuestas. Y le puso nombre: SAF, síndrome de alcoholismo fetal.

 “Vi en el telediario una noticia sobre la enfermedad. Salió hablando el doctor Del Campo por la tele y la presidenta de una asociación de familias afectadas…Pusieron un retrato robot de los rasgos faciales de los niños afectados por la enfermedad… Y dije: mi hijo tiene eso”.

Y acertó.

Eso fue en junio de 2015.  A partir de ese momento Laura se centró en encontrar la asociación que había visto por la tele pero no lo consiguió hasta febrero de 2016  cuando esa asociación creó su página web. Hace apenas unos meses que, tras realizar las pruebas médicas, le han confirmado lo que ya intuía. El diagnóstico. Yuri , de 6 años, tiene SAF.

La historia de Yuri es la historia de una adopción llena de amor y de temores. Como cualquier otra. Cuando iniciaron los trámites de la adopción, a Laura y a su pareja ya les advirtieron en Toledo que en Rusia los niños llegaban con hiperactividad y muchos problemas y les avisaron de que en ese país mentían sobre el estado de salud de los niños. Pero fueron a buscar a su hijo. Allí les contaron que la madre había bebido durante el embarazo. A pesar de ello  Laura y Jacinto volvieron felices con Yuri a casa. En familia. 

Y empezaron las incertidumbres

El primer año de guardería en Guadalajara fue una dura prueba “salía con mucha ansiedad. Tanta que incluso se autolesionaba- cuenta Laura.- Contrataba a una persona en casa para que estuviera con él  y los niveles de ansiedad bajaban, le volvía a escolarizar y otra vez enfermo. Pegaba a los demás, no hacían carrera de él… Con dos años y medio me decía que no quería ir a la guardería porque le decían que era malo. El primer año que va al colegio público mi niño con 3 años estuvo castigado sin recreo todos los días y acabó al borde de la depresión”.

En casa tenían a un niño pequeño comportándose como un adolescente enfadado todo el día. Y Laura y Jacinto no sabían por qué. Y empezaron a buscar respuestas, primero acudieron al pediatra que les dijo que se trataba de hiperactividad. Ya en ese momento los padres comentaron al médico que la madre había bebido durante el embarazo y que si podía ser Síndrome de Alcoholismo Fetal pero el pediatra dijo que no, que “era un niño sanísimo sólo que un poco movido”. Pero no consiguieron que le hicieran ninguna prueba… tan sólo un análisis de sangre.

A partir de ahí Laura y Jacinto tuvieron que tomar las riendas y decidieron luchar por su cuenta. “Ha sido muy duro, nos hemos visto muy solos. Nosotros hemos aprendido solos, leyendo libros, consultando psicólogos”. Así descubrieron lo que es el SAF, una enfermedad que produce trastornos irreversibles en el cerebro, trastornos que llevan a los niños a tener una conducta muy impulsiva, a no ser capaces de organizarse o planificar nada a corto ni a largo plazo. Además carecen de imaginación, les cuesta aprender, son muy testarudos… También suelen presentar unos rasgos faciales característicos: tienen la cabeza más pequeña de lo normal, los ojos más pequeños, el surco entre el labio superior y la nariz no existe, la barbilla está muy desarrollada…

saf1

Una sola copa puede ser fatal

Una enfermedad que afecta a 75.000 familias en España y que es fácilmente evitable ya que se produce por la ingesta de alcohol durante el embarazo. De los afectados muchos de ellos proceden de adopciones de países del Este, pero no todos ya que 2 de cada mil niños en España nacen con el síndrome. Se sabe que lo produce el alcohol pero no es necesario consumir mucho, en ocasiones, una sola copa es suficiente para empezar a dañar el cerebro del feto. Unos daños que son irreversibles y para los que, de momento, no hay tratamiento.

De momento, hay varias asociaciones que trabajan en España para ayudar a estas familias, se trata de Saf Group y AFASAF. Desde AFASAF se ha iniciado una campaña en toda España para conseguir un doble objetivo: concienciar a las embarazadas de la importancia de no beber durante el embarazo y conseguir una atención especial y recursos para los niños afectados por esta enfermedad. Una enfermedad muy dura para las familias. 

Aprendiendo día a día

En el caso de Yuri la enfermedad ha obligado a sus padres a cambiar su forma de vida. Todo lo han adaptado para mejorar el día a día de su hijo. “No sirven las guarderías, no sirve el cole que está al lado de tu casa, no puedes ir de vacaciones donde va todo el mundo, no puedes trabajar dos… si tú te adaptas a él, todo cambia.”.

Una actitud que Laura ha tenido que aprender día a día a pesar de haber trabajado en condiciones difíciles. “Yo soy profesora y he trabajado con niños con problemas en casas de acogida. He visto situaciones muy graves y tenía experiencia con este tema y sin embargo ha sido muy difícil. Por eso pienso, si para mí es difícil ¿cómo será para los demás?”

Incluso han cambiado varias veces de colegio hasta encontrar uno que haga feliz a Yuri. Viven en Azuqueca pero su hijo va al colegio en Iriépal, allí además de una clase con pocos niños encontraron una buena profesora, Estrella Arias, que supo entenderle, entre otras cosas, porque sin saberlo ya trabajó con un niño con el mismo problema.  “Yo ya había tenido un caso similar en otro cole. El niño no estaba diagnosticado y tampoco sabíamos que tenía.  Era un niño también adoptado aunque en España,  y cuando la madre de Yuri me contó el caso yo veía que era lo mismo y sabía como tenía que actuar.

Estrella asegura que le ha tratado como al resto de niños. “Para mí no es un niño malo, es un niño más, con su enfermedad… y lo que hacía es hablarle con cariño, con tono calmado, y darle espacios abiertos para que se relajara si lo necesitaba. Tenemos un rincón de la calma, si él necesitaba ir pues se acercaba libremente allí podía saltar en una colchoneta, leer un cuento o jugar con una mesa sensorial, algo que le relajaba mucho… Tampoco tiene castigos…. Es verdad que hay que tener mucha paciencia porque es un niño que continuamente te está retando y lo más importante es no ponerte a la defensiva, él no lo hace aposta, por eso, hay que entenderle y conservar la calma.”

Eso mismo hacen sus padres hablarle siempre en positivo. Sin enfadarse. Usando inteligencia emocional y explicándole que si le han dado un grito es porque están cansados o enfadados y que no es por su culpa.

Este año Yuri ha pasado a primero de primaria, Estrella ya no estará con él, por eso han realizado en el colegio una jornada de información y formación a todos los profesores para que puedan atender al niño sin ningún problema. Una charla que impartieron Estrella, la profesora, y Laura, la madre. 

Hacer visible la enfermedad

Laura y el resto de familias afectadas por SAF luchan porque se cambien los protocolos en Sanidad, Educación y Bienestar Social para que estos niños puedan ser atendidos. “Queremos que Castilla la Mancha informe debidamente a las familias que están interesadas en adoptar y que no les hablen de problemas de hiperactividad, como me dijeron a mí,  si no que les cuenten que el SAF existe y que es un riesgo que deben tener en cuenta a la hora de adoptar”.

También quieren que se forme a los profesionales sanitarios, de Bienestar Social y de Educación con protocolos concretos sobre la enfermedad. “Ya sabemos que un pediatra no va a saber de todo pero que existan pautas para que pueda consultar si los padres sospechas que puede ser SAF”- afirma Laura. Además quieren que se ponga en marcha un centro de diagnóstico en Castilla-La Mancha. Unas peticiones que Laura ha trasladado al gobierno regional pero que no han recibido respuesta positiva. Desde Guadalajara Diario también hemos intentado también conocer la postura del gobierno regional en este tema pero tampoco hemos recibido respuesta.

Sin embargo, sí hay comunidades autónomas que han decidido tomar medidas. La primera es Cataluña que ya ha anunciado que realizará un censo para saber cuantos niños están afectados por la enfermedad e incluso están pensando en suspender las adopciones con países del Este por este problema. 

“Yo no creo que seamos pocos, creo que somos muchos pero la mayoría de las familias ni siquiera saben que sus hijos tienen esta enfermedad y hay que tratarlos. Si no se hace atención temprana van a tener adulto muy conflictos. Ya se está viendo en otros países que se enfrentan a esta situación antes que en España. Suelen ser adultos con muchos problemas, por eso si el Estado no invierte en atención temprana lo va a invertir después y será mucho peor”- reflexiona Laura.

Y aunque luchan por el presente no pueden olvidar qué pasará en un futuro “Cuando te dicen que tu hijo en un futuro va a depender de ti, que van a tener que recetarle anfetaminas para controlar su conducta… luchas para ver que puedes hacer para que no acabe siendo un delincuente, un drogadicto o un alcohólico. Pero tenemos que centrarnos en el hoy para no volvernos locos, es muy duro saber que la mayoría en la adolescencia tiene problemas de delincuencia o de drogodependencia y estamos convencidos de que una buena atención a edades tempranas disminuye el riesgo de que tengan conductas inapropiadas en la edad adulta. Por eso trabajamos: para paliar lo máximo posible en un futuro. A mí se me cae el alma a los pies porque he encontrado una escuela rural donde le han podido escolarizar y atender pero ¿en qué escuela de secundaria le voy a meter con las ratios que hay actualmente? Mi hijo no tiene opciones. ¿Qué hago le desescolarizo? Es tremendo, por eso hemos iniciado esta lucha”. 

(Fuente: www.guadalajaradiario.es)

jueves, 21 de julio de 2016

Cataluña se plantea vetar adopciones en Rusia y Ucrania por alcoholismo fetal.

Barcelona, 20 jul (EFE).- La Generalitat se está planteando prohibir adopciones de niños rusos y ucranios por el número de casos de menores a los que, una vez en Cataluña, se les diagnostica el síndrome de alcoholismo fetal, un trastorno que contrajeron porque su madre biológica bebió alcohol durante el embarazo.

Según ha explicado hoy la consellera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Dolors Bassa, en declaraciones a la cadena SER, la decisión se tomará entre septiembre y octubre y no afectará a las familias que ya están en trámite de adopción en estos países.

Según Bassa, ahora todavía se puede iniciar el trámite para adoptar en los países el Este de Europa y si la Generalitat lo vetará las familias apuntadas se derivarían a adoptar en otros países.

Según ha informado la cadena SER, el Instituto Catalán de Acogida y Adopción (ICAA) de la Generalitat, junto con los hospitales Vall d'Hebrón, Sant Joan de Déu y hospital del Mar están haciendo un estudio para saber cuantos niños adoptados hay en Cataluña con este síndrome.

Entre 1998 y 2015, las familias catalanas han adoptado un total de 5.120 niños en países de la Europa del Este, de los que más de 4.000 fueron de Rusia y casi 600 de Ucrania, además de 270 de Kazajistán, 180 de Bulgaria y menos de una veintena de Polonia. EFE

(Fuente: www.lavanguardia.com)

viernes, 8 de abril de 2016

El número de huérfanos se reduce sustancialmente en Rusia.

El número de niños huérfanos y sin cuidados paternales se redujo casi el 50 por ciento en 5 años en Rusia y fue de 70.000 a inicios de 2016, dijo a RIA Novosti el defensor ruso del menor, Pável Astájov.

MOSCÚ (Sputnik) — "Disminuyó el número tanto de los niños huérfanos como el total de los niños mantenidos por el Estado, en comparación con los datos de 2014 a 2011; en 2009, por ejemplo, teníamos 146.000 niños sin cuidados parentales, y a inicios de 2016, 70.000", informó.

Se redujo también el número de los bebés abandonados en maternidades: de 7.000 en 2009 a 4.000 en 2015, reveló Astájov señalando al mismo tiempo que es necesario aumentar las medidas de profilaxis y las de apoyo a las madres que se ven en una situación complicada.

Durante los últimos 5 años disminuyeron el 34 por ciento las personas privadas de la patria potestad y respectivamente se redujo el número de los niños que se mantienen en orfanatos teniendo padres vivos.

Además, aumentó el 58 por ciento en cuatro años la adopción en familias de niños minusválidos.

Estas tendencias positivas son una respuesta de la ciudadanía a las medidas que toma el Estado para apoyar a la familia y proteger a los menores de edad, resumió Astájov.



(Fuente: www.mundo.sputniknews.com)

viernes, 18 de marzo de 2016

Revierten indignante sentencia que prohibía la adopción de una niña rusa.

Felizmente para Elya, una niña rusa de 4 años de edad, y para sus padres adoptivos, residentes en Alemania, una Corte de Apelaciones de Rusia revirtió el fallo dictado en primera instancia en que se negaba la adopción por la posibilidad de que los padres adoptantes, heterosexuales, fallecieran y las leyes alemanas permitieran que la niña fuera adoptada por una pareja de homosexuales.

El controvertido fallo fue emitido por la juez de primera instancia Oxana Soloviyeva en la región de Primorsky quien consideró que en esta adopción internacional las leyes alemanas no garantizaban que su cumpliera la disposición rusa que prohíbe que parejas de homosexuales adopten niños rusos. 

Cabe señalar que los padres adoptantes de Elya, Ali Beysenov y Yulia Beysenova, son heterosexuales, padres de tres hijos, educados en la Rusia Soviética, y residentes en Alemania. Durante el proceso de adopción, su sexualidad fue analizada por peritos quienes tuvieron que certificar que ninguno de los dos es homosexual debido a la ley rusa vigente.

Durante la apelación de esta indignante y atroz sentencia los Beysenov y su petición de adopción fue apoyada por el ombudsman de los derechos de la infancia, Pavel Astakhov.

De acuerdo con el abogado de los nuevos padres, Alexandr Golovanov, Elya ahora celebrará la Navidad en su hogar, Alemania, al lado de su nueva familia.

Para el abogado Golovanov la sentencia de la juez Soloviyeva fue “poco profesional y ofensiva” para la justicia rusa. “El matrimonio entre personas del mismo sexo está prohibido en Alemania y no hay antecedentes para suponer que la familia heterosexual Beysenov, que ya tiene tres hijos biológicos, cambie sus preferencias sexuales. La decisión de la Corte (de primera instancia) condena a la niña a una lenta muerte en el sistema de orfanatos donde los niños con serias discapacidades casi no tienen oportunidad de una familia”.

El grave deterioro del sistema de orfanatos en Rusia se puso en evidencia con un video tomado clandestinamente en el orfanato Mazanovsky en la región de Amur, en 2013, poco después de que en el país se adoptó una ley que prohibió las adopciones por estadounidenses como represalia a la decisión del gobierno de los Estados Unidos de prohibir la entrada a su país de funcionarios rusos vinculados con el caso del abogado Sergei Magnitsky fallecido en prisión

Elya, apodo cariñoso de Elvira, es una niña de cuatro años que nació con deformidad en ambos brazos.

(Fuente: www.miabogadoenlinea.net)

sábado, 7 de noviembre de 2015

«Hay gente maravillosa que no le importa que sea adoptada, ni china».

Así afrontan la adolescencia los primeros niños adoptados por familias españolas. He aquí sus vivencias.

Miles de niños fueron adoptados por las familias españolas a finales de los noventa y primeros años del siglo XXI. Entonces una aventura que nadie sabía cómo iba a acabar, y sobre la apenas existían experiencias, mas que en Estados Unidos y Suecia. Los niños que junto a sus familias afrontaron este reto se han convertido hoy en adolescentes. Y encaran esta etapa de la vida como todos los demás chicos de su edad

La Asociación para la Defensa y el Desarrollo de la Adolescencia y la Infancia (Addai) les ha dado voz en una jornada celebrada en Madrid, donde chicos adolescentes que han sido adoptados contaron sus vivencias y experiencias. ABC ha recogido dos testimonios de dos chicas que :

«Es una botella de gaseosa agitada en plena ebullición». Esta es la simpática definición que Carmen hace de su hija Beatriz, un niña adoptada de China que está a punto de cumplir los 17 años. A la familia llegó en 1999 con poco más de un año y tras un proceso que duraba entonces más bien poco: los nueve meses de un embarazo, pero tras una serie de pruebas de selección que a estos padres les hace entender su maternidad y paternidad de forma diferente. «A los padres biológicos nadie les hace un test, ni estudios, ni exámenes... para tener hijos», se queja en cierto modo Carmen.

Beatriz sufre ahora su adolescencia como cualquier niña de su edad, una época difícil en la que busca su propia identidad. Dice Carmen que hay días en que «nada le parece bien, que quiere pero luego ya no quiere...». Sin embargo, como a todo hijo, sus padres le prodigan un amor incondicional y se deshacen en halagos hacia ella. «Es inteligente, sensible, responsable... Tengo mucha suerte —dice Carmen—. Además, Beatriz no es una joven problemática».

Beatriz 

estudia 1º de Bachillerato 

Internacional, canta en un coro, le apasiona el Arte (algo que le viene de su madre, como ella misma reconoce, es profesora de historia), le gusta el baile y viajar, comenzó a estudiar chino y lo quiere retomar, su color preferido es el azul... Y es 

«muy feliz»,

afirma la joven. «Me considero afortunada —dice—, doy muchas gracias por la familia que me ha tocado. Me podía haber tocado unos padres menos cariñosos o que no me mimasen tanto. 

Mis padres me cuidan muchísimo.

Quiero que sigan disfrutando de la vida conmigo, porque estando solo nadie es feliz».

Sin duda no es todo de color rosa, como ella misma reconoce. Ahora en la adolescencia, la relación con sus padres «tiene sus altibajos, pero en general nos llevamos muy bien. Aunque discutamos por tonterías, ellos son mis padres, quieren lo mejor para mí y son mi mejor apoyo».

Beatriz aún no ha decidido qué carrera estudiar, sin embargo sorprende que a su edad ya tenga maduradas cuestiones que determinarán el resto de su vida. «No me voy a rendir —insiste—, quiero conseguir que mi vocación sea a lo que me dedique toda mi vida, algo que me llene por dentro y por fuera». Y no descarta ninguna opción para su futuro, como asentarse el día de mañana en alguna ciudad extranjera.Nueva York y Londres parecen las candidatas.

Su origen chino le ha traido algún episodio incómodo en la vida. Pero esta joven no se amilana por ello. «Si no haces frente, nadie te va a defender, tienes que aprender a lanzarte. No voy a dejar que nadie me derribe porque soy china, tengo los ojos rasgados o el pelo negro —se defiende—. Siempre hay gente que quiere destrozar tus sueños, pero si les demuestras voluntad no pueden. También hay mucha gente maravillosa que no les importa que sea adoptada, ni china. Esas son las personas que me gustan».

"Con la adopción se forma una familia como cualquier otra"...


(Fuente: ABC) Artículo del 16 enero 2015.


viernes, 16 de octubre de 2015

La ley de la calle para los niños rusos.

     Recuperamos un artículo de prensa de enero de 2013; puesto que en su momento no lo publicamos...y a pesar del tiempo transcurrido, sigue estando de actualidad: 

"En la actualidad hay más de 370.000 niños rusos en centros de acogida, aunque UNICEF sostiene que el número de niños huérfanos y desaparecidos es muy superior. Las condiciones de los orfanatos varían, según hablemos de instituciones situadas en los centros urbanos, con gran capacidad para obtener fondos externos de financiación, o de instituciones más rurales, donde los recursos son mínimos."

El presidente Putin ratificó hace unas semanas el decreto que prohibía cualquier adopción de niños rusos a padres norteamericanos. Dicha medida ha sido bautizada como “ley Yákovlev”, en referencia al incidente en el que un niño de 21 meses (Dmitri Yakovlev) murió después de pasar nueve horas olvidado en el interior de un automóvil. El padre adoptivo fue absuelto de homicidio involuntario, tras alegar que fue a trabajar y se olvidó de dejar al niño en la guardería. En otro reciente caso, una madre mandó a su hijo adoptivo en un avión de regreso a Rusia con una carta sin destinatario concreto (“to whom it may concern”) que explicaba que ya no quería al niño porque era violento. Artemi, de siete años, volvió al orfanato y la madre adoptiva tuvo que pagar 150.000 dólares de indemnización (de acuerdo con lo establecido por el acuerdo bilateral para las adopciones).

Las fotos del montaje adjunto se realizaron en octubre de 2005 después de visitar cuatro orfanatos  de la región de Riazán. Entonces tuve la oportunidad de acompañar a cuatro andaluzas (Teresa de San Fernando, Dolores de Villamartín, Manuela de Córdoba y Mª José de Cádiz) que recorrieron más de 15.600 kilómetros para conocer las condiciones de vida de los niños que acogían durante el verano. (Dichas fotos no han podido ser publicadas, pero este texto merecía la pena conservarlo para presentar el resto de vivencias y narración...).

La vida cambia para los niños que van a España, ven que puede ser mejor; lo malo es que después no quieren volver”, reconoció entonces Olga Igarievna, directora del orfanato de Spassk (a 250 km de Moscú). 

“Los niños lloran en el aeropuerto porque no quieren volver. Van con lo puesto y vuelven cargados de paquetes como si fueran ricos”, confirmó Rina, antigua coordinadora de servicios sociales de la región de Riazán. Sólo 22 de los 140 niños que albergaba el orfanato de Spassk eran huérfanos; el resto provenía de padres con problemas de alcoholismo, drogadicción, malos tratos o prostitución.

“¡Chiquillo qué frío!” Teresa se resfrió durante el viaje y no paraba de toser; nerviosa se preguntaba: '¿Se acordará de mí? ¿Me querrá dar un beso?”; cuando llegamos al orfanato el niño se abalanzó sobre ella, la abrazó, le preguntó por toda la familia y pasaron el resto del día juntos. 

Menos suerte tuvo Mª José, el alma se le cayó al suelo cuando llegó a Smolenks y vio cómo vivía su niña. Las cuatro exigieron hablar con el director a quien preguntaron cómo podían ayudar; el director respondió que si le estaban tomando el pelo: necesitaban de todo, cualquier ayuda era bienvenida.

Durante las visitas los niños te rodeaban, te seguían, te querían tocar, que les hicieras fotos, que les escribas algo en tu idioma… tras visitar el último orfanato nos montamos en la furgoneta y un niño salió corriendo detrás hasta que el conductor paró. 

Abrí la puerta y el niño me entregó una cassette de hip-hop ruso. Su más preciado tesoro posiblemente. Yo le di el CD que llevaba en mi reproductor, La Fusa, de Vinicius de Moraes; me hubiera gustado ver la cara que puso cuando lo escuchó. 

Leyendo las estadísticas me hace daño imaginar qué fue de su vida. De acuerdo con el Ministerio de Salud ruso, los jóvenes que pasan por un orfanato sufren una importante falta de integración social: 40% se vuelve adicto a la droga; 40% comete crímenes; 10% se suicida. 

Según otro informe de la Comisión para la Infancia en Riesgo, de los cerca de 15.000 jóvenes que salen cada año de los orfanatos, 5.000 se quedan desempleados, unos 6.000 viven en la calle, 3.000 se dedican a la criminalidad y 1.500 se suicidan. De entre las chicas, la mitad son forzadas a prostituirse.

Una reciente investigación de la Fiscalía General reconoce que aún se mantienen los abusos de los cuidadores a los niños y que a los orfanatos no llegan todos los recursos destinados. 

Las condiciones de los orfanatos varían, según hablemos de instituciones situadas en los centros urbanos, con gran capacidad para obtener fondos externos de financiación, o de instituciones más rurales, donde los recursos son mínimos.

El sistema de acogida ruso tiene cuatro tipos de orfanatos: 'Casa Cuna', donde los niños viven desde la infancia hasta los cuatro años. A esta edad, son llevados bien a la Casa de Niños, o bien a los Internados Especiales, destino de aquellos que padecen alguna discapacidad. Otro centro es el “Priut”, un centro de acogida temporal donde los niños son llevados a la espera de que sus padres se recuperen. 

En la actualidad hay cerca de 370.000 niños rusos en centros de acogida, aunque UNICEF sostiene que el número de niños huérfanos y desaparecidos es muy superior.

Sobre el tema hay una película muy recomendable de Andrei Kravtchuk, Elitaliano: “En el año 2000, cuando la situación todavía estaba complicada en Rusia, había muchos niños de la calle lavando coches, vendiendo periódicos y ganándose la vida como podían. Yo quería hacer una película sobre ese mundo, algo parecido a la historia de David Copperfield. Hablé con mis amigos de esta idea, pero el guionista no conseguía escribir nada que me convenciera; el decorador me comentó un día la noticia de un chico de seis años que aprendió el mismo a leer y escribir para poder ir a buscar a su madre y salir del orfanato”.

El arzobispo ortodoxo Vsevolod Chaplin ha asegurado que “los niños adoptados por padres estadounidenses no van al cielo”; olvidó de decir que los que se quedan van mucho más rápido. Según estadísticas oficiales, un niño adoptado por padres rusos es 39 veces más proclive a morir joven que uno adoptado por padres occidentales.

“Si un padre mata a un niño, tanto en los juzgados de EE UU como en Rusia será considerado un perturbado psicópata. Si el 60% de los huérfanos rusos sufren abusos de sus cuidadores la sociedad rusa es responsable”, escribe la periodista Yulia Latinina.

En los últimos 20 años, cerca de 60.000 menores rusos han sido adoptados por padres norteamericanos. En la actualidad, unos 1.000 menores son acogidos al año, siendo el primer destino de adopción para los huérfanos rusos y el tercer de procedencia (tras China y Etiopía) para EE UU. 

La mayoría de países se rigen por la convención internacional de La Haya para la adopción. Rusia firmó dicha convención, pero sigue sin ratificarla.

Robert Schlegel, miembro de Rusia Unida y promotor de la prohibición, ha anunciado en Twitter que él mismo propondrá una enmienda a la ley para que los niños con discapacidades sí puedan ser adoptados. 

Según Svetlana Goryacheva, diputada de la Duma, “se han llevado 60.000 niños de Rusia a Estados Unidos. Incluso si una décima parte de estos huérfanos fuera utilizado para trasplantes de órganos o para placer sexual, quedarían 50.000 que podrían ser reclutados en una guerra contra Rusia”.

Tanto analistas occidentales como rusos han presentado el bloqueo de las adopciones a padres norteamericanos como una reacción del gobierno ruso a la Ley Magnitski, aprobada recientemente por el Senado estadounidense y que prohíbe la entrada a EEUU de ciudadanos rusos sospechosos de violar los derechos humanos.

(Fuente: Russia Beyond the Headlines (entonces, Rusia Hoy). Articulo y reportaje de Fran Martínez)

domingo, 21 de junio de 2015

La Guerra de España hace modificar las normas de adopción en Rusia.

La Corte Constitucional de Rusia permitió revelar en casos excepcionales la filiación biológica de los adoptados tras examinar un recurso presentado por los descendientes de un español supuestamente adoptado en la URSS durante la Guerra Civil de España, según se desprende de una resolución publicada en la web de la Corte Constitucional.
"La Corte dispuso que las normas impugnadas no deben considerarse una prohibición absoluta; si han muerto (los adoptadores y los adoptados), los tribunales tienen el derecho a divulgar la verdadera filiación (del adoptado) tras una solicitud fundada de los descendientes", dice el documento.

Las mujeres —madre e hija- que presentaron el recurso querían conocer el origen de su pariente muerto, ya que sospechaban que era español y fue adoptado en la Unión Soviética entre 1936 y 1939, cuando la Guerra Civil sacudía al país peninsular.

Las instancias jurisdiccionales habían rechazado su solicitud, alegando que solo los adoptadores pueden revelar la filiación biológica, aunque en este caso habían fallecido hace mucho tiempo.

Según explicó a RIA Novosti la jueza Larisa Krasávchikova, la resolución de la Corte Constitucional se aplica a las muy pocas situaciones, cuando la adopción se revela después de la muerte del adoptado y de los adoptadores y ya es imposible obtener su consenso.

"Si el adoptador no reveló esta información, el secreto de adopción sigue vigente tras su muerte, tampoco cambian los efectos jurídicos de la adopción; con esta consideración, la Corte Constitucional de Rusia otorgó a los tribunales el derecho a decidir en cada caso si los descendientes del adoptado pueden recibir la información sobre la adopción", dijo.

La resolución de la Corte Constitucional recuerda que la información sobre antepasados puede resultar necesaria para evitar matrimonios incestuosos y enfermedades genéticas, por lo que el rechazo de conceder estos datos podría violar los derechos constitucionales.

(Fuente: www.mundo.sputniknews.com)

miércoles, 13 de mayo de 2015

Antón Mouriz: "Ya no es posible eso de adoptar al bebé sano menor de 3 años, ya no existe".

Manaia celebra un congreso para debatir sobre los nuevos horizontes en adopción.


Profesionales de la psicología, educadores, responsables de unidades de protección de menores, mediadores familiares, psicopedagogos, investigadores, representantes de colectivos de apoyo a la infancia, familias adoptantes y adoptados... En el primer Congreso Galego da Adopción que celebrará este mes en Pontevedra la Asociación Galega de Axuda á Adopción Manaia busca reunir a todos los implicados en los procesos de acogimiento y adopción, expertos de distintas universidades y administraciones que puedan orientar a las familias en el laberinto de la adopción.

-¿Qué persigue este simposio?

-Básicamente busca ser un lugar de reflexión donde poder analizar las nuevas perspectivas dentro del mundo de la adopción; las cosas están cambiando, de unos años para aquí la forma de adoptar ha variado, los lugares, todo, ha sido un cambio grande y lo que pretendemos en el congreso es ponerlo sobre la mesa e intentar ver hacia dónde vamos.

-¿En qué aspectos ha cambiado la adopción?

Ha habido un gran cambio, tras el boom de la adopción internacional ahora el mayor número de solicitudes se está produciendo en adopción nacional. A mayores ahora está a punto de salir la nueva ley y hoy los niños adoptables tienen unas características distintas, ya no es posible eso de adoptar al bebé sano, menor de tres años, ya no existe.

-¿No se puede adoptar un niño sano?

-Si, pero los rangos de espera son muy grandes. También puede ser sano pero de más edad, es decir lo que ha cambiado son las características de los niños adoptables, tanto en adopción nacional como en internacional.

-¿De cuánto son los tiempos de espera?

-En nacional en la lista gallega un bebé estamos hablando de una espera entre 7 y 8 años, la gente tiene que saberlo, si se quiere ofrecer para este tipo de adopción hay que saber que los plazos de espera son éstos, ahora mismo en internacional los plazos de espera para estos niños también son de esos años. (Durante la presentación del congreso añadió que "por suerte los países tienen cada vez menos niños para adoptar, bien porque crece la adopción nacional, caso de China, o porque se cierran los países para mejorar sus legislaciones; los padres que inician el proceso han de saber que hablamos de 7, de 10 o hasta en un caso extremo de 30 años de espera, se habla de los niños adoptados, pero no de las decenas de expedientes que siguen esperando").

-Y eso en el hipotético caso de que sea un matrimonio heterosexual, porque diferirá en el caso de solteros y homosexuales...

-Exactamente, después cada país a mayores tiene sus restricciones, es indudable que ni Galicia ni España tienen derecho a decirle a los demás países como han de hacer su legislación, lo que si es que en Manaia nos oponemos a la firma del convenio con Rusia, porque entendemos que está en contra de nuestra Constitución lo que ellos solicitan.

-¿Se refiere a la negativa a las adopciones por parte de homosexuales?

-No, eso no es cosa nuestra, la legislación rusa la hacen ellos, lo que sucede es que en este nuevo convenio se establece que si un niño que se adopta en Rusia por las circunstancias que sea vuelve al servicio de Menores y entra de nuevo en un proceso de adopción no puede ser adoptado por una familia homosexual, algo que está en cuenta de nuestra ley, porque aquí si que tienen derecho, ese niño entraría de nuevo en los servicios sociales con nacionalidad española así que Rusia no debería de poder decirle a España cómo tiene que hacer su trabajo o sus leyes, es por eso por lo que estamos en contra.

-¿Una vez que crecen los niños adoptados plantean retos diferentes o los mismos que otro adolescente?

-No, indudablemente plantean algún reto digamos a mayores, en la adolescencia empezamos con la búsqueda de la identidad y en niños que no conocen o que no tenemos forma de ofrecerles su historia desde que son pequeños pues hay que buscar acoplarlo dentro de su historia, hay que hacer lo posible porque tenga toda la información tanto del proceso de adopción como de su vida anterior a la adopción, porque la adopción no es un corte, un niño no empieza tras una adopción de cero sino que comienza con todo lo que ha vivido antes.

-Hay países, como Francia, que incentivan que el niño mantenga contacto con su familia de origen ¿sucede aquí lo mismo?

-Es un tema que seguramente con la nueva ley seguramente sufra un cambio, porque la nueva ley plantea una figura que se utiliza en otros países que se llama la adopción abierta, que es esa adopción con contacto con la familia de origen. Esto a veces a los padres adoptivos es algo que nos da un poco de miedo pero si estamos aquí con la idea de que hay que hacer lo mejor para el niño las personas que se ofrezcan tienen que saber que hay ciertos niños que es bueno para ellos que mantengan este contacto. Si no me equivoco en Inglaterra sobre un 84% de los niños que salen a adopción lo hacen con un programa de contacto con la familia biológica, que no tiene porque ser los padres, que a veces no los hay, pero si un abuelo, un tío etc.

-¿Esperan una mejora con la nueva ley y de ser así en qué aspectos?

-Siempre, entendemos las nuevas leyes tienen que mejorar, indudablemente la nueva ley no va a ser perfecta pero si que creemos que va a servir para mejorar estas cosas de las que hablábamos, estas nuevas figuras, ya se lleva mucho tiempo hablando de no tener a los niños tanto tiempo institucionalizados, de intentar hacer el máximo de acogida que se pueda.

-¿La legislación protege en exceso los derechos de los padres y muy poco el del niño a tener una familia?

- Totalmente, los plazos para que los niños sean adoptables tienen que ser otros, no puede ser que un niño esté diez años en un centro y ni para un lado ni para otro, es importante que las cosas que empiecen a hacer de otro modo, en beneficio de ellos, no en beneficio de las familias que esperamos.

-¿Cuántos niños adoptados hay en Galicia?

-En estos momentos hay cerca de 3.000 adoptados en Galicia.

-¿Bajan las adopciones?

-Si porque en adopción internacional hay un bajón grande, en nacional más o menos se viene manteniendo pero si que es cierto que hay muchos niños que están en instituciones y que podrían ser, algunos de ellos, declarados adoptables precisamente por eso, porque llevan mucho tiempo dentro de las instituciones.

(Fuente: www.farodevigo.es)

sábado, 4 de abril de 2015

'Después de dos años sufriendo por fin podemos adoptar a nuestra hija'


Gemma y Guillem podrán poner fin hoy mismo a un periodo de angustiosa espera. Fueron una de las 17 parejas de Tarragona atrapadas por la postura homófoba de Vladimir Putin. En julio de 2013, la Duma (Parlamento), una cámara títere en manos del presidente ruso, prohibió la adopción de niños rusos por parejas españolas porque en España está en vigor la ley que permite el matrimonio homosexual. Putin quería impedir que un pequeño pudiese ser educado por dos padres o dos madres. La decisión supuso la paralización de los trámites de adopción que habían emprendido 500 familias españolas.

El Gobierno español y el ruso emprendieron una larga negociación para reformar el convenio bilateral de adopción. El nuevo acuerdo fue firmado por ambos países, ratificado por el Congreso y el Senado españoles, por la Duma y finalmente sancionado por Putin el 9 de marzo.

Era la luz verde a las adopciones. Las 17 familias tarraconenses que vieron paralizada su adopción respiran tranquilas. Algunas ya habían podido traer a sus pequeños.

La luz verde les llegó hace unos días a Gemma y Guillem en forma de una llamada telefónica que les informó de que ya tenían una asignación de una niña de dos años de la zona deKémerovo, en Siberia.Era el primer y ansiado paso. El segundo es conocer a la pequeña que se les ha asignado. Hoy mismo podrán encontrarse con la que será su hija.

En conversación telefónica desde el hotel en que aguardan impacientes, Guillem admitía ayer por la tarde que «estamos inquietos, emocionados, contentos... A ver qué pasa mañana» (hoy para el lector).

Guillem recibió la llamada de la ECAI (Entidad Colaboradora en la Adopción Internacional) cuando estaba en una charla sobre el uso seguro de Internet por los niños. La alegría fue inmensa. Guillem telefoneó enseguida a su esposa. Y el sentimiento de alivio, la explosión de emociones... fueron mutuas e inmediatas .«Después de dos años sufriendo por fin podemos adoptar a nuestra hija», resumen.

Ahora les toca esperar a los últimos trámites, con dos viajes más a Kémerovo de por medio: para asistir al juicio en que se les concederá definitivamente la adopción de la pequeña y para ir a buscarla. Esta espera final es la más dura. «Estamos muy nerviosos. Tanto tiempo esperando y ahora toca correr», describe Gemma. Los viajes son agotadores:primero a Moscú y de la capital rusa a Kémerovo, a 3.482 km al suroeste de Moscú.

El segundo hijo

Gemma y Guillem ya tienen otro niño, Martí, que en junio cumplirá tres añitos. También es ruso. De Sarátov (una ciudad situada 850 kilómetros al sureste de Moscú). Martí ya sabe que en breve tendrá una hermanita.

En una reciente entrevista del periodista con sus padres, el pequeño no para de corretear y jugar. Es un ‘polvorilla’ pero que sabe mostrarse como un excelente anfitrión cuando el fotógrafo irrumpe en la casa: «¿Quieres un café?», le ofrece al fotoperiodista entre las risas de sus padres.

La adopción de Martí fue mucho más rápida. Apenas un año. La agilidad del primer proceso les llevó a desesperarse por la lentitud de este segundo. Han sido meses y meses de estar pendientes de toda noticia de Rusia y de alejarse de cualquier polémica política. «Nos aseguraban que tarde o temprano, España y Rusia llegarían a un acuerdo sobre las adopciones», dice Gemma.

Gemma recuerda que «una chica de un grupo de Whatsapp colgó una foto de su bebé, acababa de dar a luz. Ese mismo día nos dieron la asignación. Mi alegría es invisible». O no. Porque en los ojos de Gemma y Guillem se aprecia el amor que ya sienten por la pequeña.

Toda esa angustia, incertidumbre y alegría ya la pasaron Esther y Josep, de Tortosa. Fue otra de las 17 parejas a las que Putin frustró su sueño durante meses. Su espera fue más tensa porque ya conocían a su hija desde agosto de 2013. Finalmente Esther y Josep recogieron el 3 de junio del año pasado en Sarátov a Daria, de tres años y medio. Aquel día hubo lágrimas. De felicidad.

(Fuente: www.diaridetarragona.com)