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sábado, 21 de mayo de 2016

¡Esto sí que es una familia!.


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Fue justo después del día de Reyes del 2015. Aquel 7 de enero, tras mucho hablarlo entre ellos y también con los hijos mayores de Juan-ya independizados-, él y su mujer, Conchi, hicieron la solicitud de adopción. Y apenas cinco meses después, el teléfono sonó para darles la mejor de las noticias. Les habían asignado niños. Tres. Dos chiquillos y una niña. «Esa llamada fue muy emocionante, pero fue mucho más bonito empezar a verlos», señala Conchi.

En julio comenzaron las visitas. Primero cada quince días, después los fines de semana... Al final, un fin de semana en la casa familiar en Viana do Bolo y, ya en septiembre, el viaje definitivo. El que les convertía en una familia numerosa. De la calma que una pareja tenía en el campo, al bullicio que dan los niños. Y más cuando tienen seis, ocho y nueve años (en aquel momento, desde entonces dos ya han cumplido). Adiós al remanso de paz. Hola a la alegría, a las risas, a las piñatas de cumpleaños, a los besos despistados... al primer «mamá» y al primer «papá» que se escuchaba en la vivienda.

¿Cómo es ese cambio de vida, de salir de casa siendo dos y volver a dormir siendo cinco? «Fue un crecimiento personal, tanto para los niños como para nosotros», señala Conchi convencida. Incidiendo en la logística, ella lo tiene claro, es cuestión de organización. «Una vez que lo piensas y organizas la casa, los horarios, el colegio donde van a ir, las actividades que van a hacer, cómo va a ser la vida en casa, las normas... Una vez que organizas eso y lo estructuras, cuando llegan los niños todo está pensado y no te causa sorpresa», explica.

Hace falta organización, mucha, como en cualquier casa donde haya tres niños. El miércoles, recién llegados a casa del colegio, toca llevar la ropa sucia de la tarde en la piscina a la cesta, recoger los libros y ponerse a hacer los deberes. En eso ayuda Juan, que al mismo tiempo se encarga de hacer la cena. Hay que cumplir las rutinas para que funcione. Si queda algo de tiempo, momento para una partida de ajedrez; y después salida al jardín para recoger a los corderos antes de volver a casa. Es hora cenar y, en breve, para cama. Que al día siguiente se madruga. Menos marcados están los horarios los fines de semana, cuando disfrutan de rutas de senderismo, las clases de música o de salidas en bici. «Hacemos con ellos todas las actividades que podemos», señala la madre.

Más allá de establecer rutinas y llevar una vida ordenada, en un proceso de adopción es preciso crear el vínculo afectivo. «Es algo especial y muy gratificante», dice ella. Y va más allá: «es lo más precioso que te puede suceder en la vida, crear ese vínculo con un hijo adoptivo».

Conchi es pedagoga, y se le nota cuando se explica, porque se ha formado mucho para intentar afrontar la situación con todas las claves. Además, recurre a los consejos del equipo de adopción cada vez que cree necesitarlo, y también habla con otras familias. Para seguir sumando, a su lado tiene a Juan, que ya había criado dos hijos. Son, por tanto, una pareja con ventajas sobre padres primerizos. «Somos un equipo», destaca Conchi. Pero sobre todo lo que se les notan son las ganas. De aprender y de ser padres juntos. Conchi cuenta que llevaba años queriendo ser madre. Pero no fue el momento antes. Tenía padres muy mayores y tíos a los que cuidar, y estaba sola. «Siempre pensé que un niño tiene que tener un padre y una madre. Yo respecto mucho las adopciones monoparentales, y lo apoyo, pero mi pensamiento es ese. Digamos que tuve que esperar el momento adecuado», dice. Hace diez años llegó Juan a su vida. Desde septiembre son padres.

Pero no todo es maravilloso. No eran niños recién nacidos, a los que cubrir carencias desde que nacen. «Son niños que suelen venir heridos, heridos por el tipo de vida que les tocó vivir... Y tú tienes que curar esas heridas, y paliar los efectos de las mismas», señala. Y está pasando en su caso. La niña, que es la mayor, todavía tiene recuerdos de una vida que poco se asemeja a la infancia como ese espacio ideal. Le está costando más abrirse, cuentan los padres. Los niños, especialmente el pequeño, vive por primera vez la experiencia de tener una familia (llevaba en un centro de acogida desde que tenía apenas un año, así que no recuerda otra vida). Ellos se han abierto más fácil.

¿Hubo un día en el que ven que ese vínculo ya es familiar? «Lo van sintiendo ellos poco a poco, y son ellos los que te lo manifiestan. Yo recuerdo un día que el pequeño dijo: ¡Esto sí que es una familia! (dice ella sin poder evitar emocionarse). Y otras veces me pregunta por qué no salió de mi barriga, si no puede meterse dentro para salir otra vez ?porque tú eres mi mamá?», cuenta. Reconoce Conchi que mucho ha llorado en estos meses, pero siempre de felicidad. De ese beso furtivo que le llega cuando está despistada, o ese «mamá» que le susurran al oído. No solo han creado el vínculo de padres a hijos, sino que se ha reforzado el de hermanos. «Tenían ya un vínculo fuerte, pero con nosotros se ha arraigado más, ahora notan la pertenencia a una familia», señala. El mediano lleva tiempo preguntando cuándo tendrá los apellidos.

No siempre les llaman mamá y papá. Muchas veces utilizan los nombres de pila para referirse a ellos. No hay nada impuesto. «Lo importante no es que te llamen mamá o Conchi, lo importante es que te vean como su madre», resalta. Y viendo cómo se abrazan, queda claro que sí.

(Fuente: www.lavozdegalicia.es)

viernes, 8 de abril de 2016

Las solicitudes de adopción internacional descienden un 75% en la comunidad gallega en solo cinco años.

El número de familias gallegas interesadas en adoptar un menor -ya sea en España o en el extranjero- no deja de descender en los últimos años. De hecho, 2015 fue el año con menor número de solicitudes de adopción nacional e internacional de los últimos tres lustros, según los datos de la Xunta. Un total de 130 gallegos envió una solicitud para una adopción nacional el pasado año, la cifra más baja desde que existen registros en la web del Portal Galego de Adopcións. Lo mismo ocurre con las internacionales: 77, la menor cifra desde el año 2000.

El mayor desplome se produce en las adopciones de niños en otros países. En sólo cinco años, el número de solicitudes cayó un 74% al pasar de las 302 registradas en el año 2011 a las 77 de 2015. Una cifra muy por debajo de las más de 600 que se registraban en la comunidad durante el boom de la adopción internacional -de 2004 a 2007-, según los últimos datos de la Xunta. Desde las entidades que gestionan este tipo de adopciones atribuyen este descenso a varios factores: el endurecimiento de los requisitos para adoptar en muchos países y a que cada vez hay menos niños que cumplen con el perfil más demandado, es decir, pequeños de 0 a 3 años y sanos. Todo ello unido a que pocos son los padres que desean esperar más de dos años, un plazo prácticamente superior en la mayoría de países.

Por ello y por tercer año consecutivo, las solicitudes para una adopción nacional vuelven a superar a las internacionales, algo que hasta el año 2013 nunca había ocurrido. Desde entonces, hay más familias gallegas interesadas en adoptar a un niño español que a algún menor procedente de otro país. En el caso de A Coruña, en 2015 hubo 52 solicitudes de adopción nacional y 46, internacional.

(Fuente: www.laopinioncoruna.es)


Pasaporte hacia una familia.

La Fundación Meniños impulsa un programa de adopciones especiales para intentar buscar un hogar a grupos de hermanos, niños mayores de seis años o que tengan alguna discapacidad.

La protección de la infancia es la seña de identidad de la Fundación Meniños, que acaba de cumplir hace unas semanas 20 años asentada en la ciudad de Ourense. En todo este tiempo, el colectivo se ha dedicado a trabajar en diferentes ámbitos para mejorar las condiciones de los menores y garantizar, sobre todo, su derecho a vivir en familia. En esta línea se enmarca su última iniciativa, en marcha desde el pasado verano, y denominado “Programa de Adopciones Especiales”, coordinado por Olalla Castiñeiras y enfocado a favorecer la adopción de niños mayores de seis años, que tengan alguna discapacidad o grupos de hermanos. “El certificado final para la adopción lo da la Xunta, el papeleo es siempre el mismo. Nosotros nos encargamos de valorar a las familias individualmente para ver si se adaptan al programa porque no todas valen para el mismo tipo de niño. La idea es que cuando haya un acoplamiento, no fracase”, explica Castiñeiras.

La Fundación Meniños destaca en este campo por el seguimiento que hace a los diferentes casos que se van resolviendo, que se extiende por un período mínimo de tres años en el que se mantiene un contacto frecuente con los padres adoptivos, que tienen las puertas abiertas en todo momento del colectivo para cualquier duda o problema que pueda surgir.

La coordinadora del programa señala que en este tipo de procesos “el tiempo es relativo”, por lo que las adopciones puede resolverse en dos meses o prolongarse durante bastantes más. “Es un programa muy vivo, en continuo movimiento”, destaca Castiñeiras, que destaca que lo importante es que los niños encuentren una familia porque “suelen mejorar”, algo “más complicado” en un centro. Por este motivo, el programa de adopciones especiales continuará vivo sin fecha de caducidad para encontrar  a todos los que lo necesiten un pasaporte hacia una familia.

Una labor completa

A la importancia de este programa se suma la importante labor que Meniños realiza en otros ámbitos como la integración familiar, con 35 familias atendidas en 2015 o el programa de intervención con menores que sufren violencia de género, en el que están en la actualidad 12 familias. Tres técnicos, dos psicólogos y un trabajador social, coordinados por Yudit González, forman el equipo de la fundación en la ciudad.

 

"Nos vinieron los niños como anillo al dedo"

Juan Bardanca y Conchi Sánchez, una pareja de Viana do Bolo, es una de las familias que solicitó su inclusión en el programa de adopciones especiales y el desenlace no puede haber sido más satisfactorio para ellos, ya que el pasado mes de septiembre lograban la adopción de tres hermanos -dos niños y una niña- de 6, 8 y 9 años.

"Nos vinieron como anillo al dedo, siempre quisimos tener una familia, vivimos en una casa grande y por fin podemos escuchar sonrisas", explica Conchi, que destaca que los niños se han adaptado muy bien al nuevo entorno.

La pareja vianesa cuenta como desde la Fundación Meniños el apoyo durante todo el proceso y los meses siguientes ha sido total y muy efectivo. "Están siempre para lo que necesitamos. Si nos surge cualquier duda contamos con ellos. Nos sentimos muy apoyados", afirman.

La pareja invita a aquellos que se estén planteando adoptar a reflexionar en profundidad la decisión por el "drástico cambio" que supone. Destacan la importancia de tener todo muy organizado y estructurado para garantizar una convivencia positiva. "Crecemos todos", concluye Conchi.

(Fuente: www.laregion.es)

lunes, 1 de junio de 2015

Conviviendo en familia.

Ensalzar la importancia de las relaciones humanas independientemente de la edad y la filiación biológica, lo mágica que es la influencia de quienes nos regalan su experiencia. Es uno de los objetivos del espectáculo teatral Luppo, que Baobad Teatro puso en escena durante el encuentro de familias adoptantes.

Éste se celebró ayer y convocó a una treintena de familias que en los últimos años han adoptado niños, tanto en España como en países extranjeros. La reunión, que tuvo lugar en el Pazo da Cultura, se prolongó desde las 11 a las 20.30 horas e incluyó talleres, juegos y cuentacuentos en lengua de signos, además del espectáculo teatral y una cafetería ecológica para los asistentes.
El encuentro sirvió de colofón al primer Congreso Galego de Adopción, que convocó la Asociación Galega de Axuda á Adopción Manaia para analizar los nuevos horizontes y perspectivas de la adopción.
Entre esos nuevos horizontes, que cada vez son menos los niños adoptables. Los expertos recordaron que la demanda es diez veces superior a los menores en disposición de ser acogidos, bien porque los países se cierran o limitan la máximo la adopción internacional en detrimento de la nacional, caso de China, o porque han hecho en parón en los procesos adoptivos para actualizar sus legislaciones.
Así, los especialistas coinciden en que es cada vez más difícil encontrar el perfil-tipo de niño que demandan los padres adoptantes, un bebé o un niño entre 0 y 3 años y sano.
"Ya no es posible adoptar ese tipo de niños", indican especialistas como el presidente de Manaia, Antón Mouriz, uno de los que constata que buena parte de las familias que piensa en iniciar un proceso de adopción desconoce que tendrán que esperar años o incluso que podrían no conseguirlo nunca en un país en concreto.
La espera media en las adopciones internacionales ronda hoy los 7 u 8 años.
Estas solicitudes para adoptar en el extranjero han caído un 86% en los últimos años. Los especialistas atribuyen el desplome a las largas esperas y también a las numerosas trabas burocráticas.
En el encuentro también se analizaron temas como la realidad de la postadopción, la búsqueda de los orígenes por parte de los niños adoptados o cómo mejorar el proceso de inclusión en la escuela. También tuvo cabida el tema de la adopción abierta, una figura que incorporará la próxima ley y que facilita que los niños mantengan contacto con su familia de origen.
(Fuente: EL FARO DE VIGO)

miércoles, 13 de mayo de 2015

Antón Mouriz: "Ya no es posible eso de adoptar al bebé sano menor de 3 años, ya no existe".

Manaia celebra un congreso para debatir sobre los nuevos horizontes en adopción.


Profesionales de la psicología, educadores, responsables de unidades de protección de menores, mediadores familiares, psicopedagogos, investigadores, representantes de colectivos de apoyo a la infancia, familias adoptantes y adoptados... En el primer Congreso Galego da Adopción que celebrará este mes en Pontevedra la Asociación Galega de Axuda á Adopción Manaia busca reunir a todos los implicados en los procesos de acogimiento y adopción, expertos de distintas universidades y administraciones que puedan orientar a las familias en el laberinto de la adopción.

-¿Qué persigue este simposio?

-Básicamente busca ser un lugar de reflexión donde poder analizar las nuevas perspectivas dentro del mundo de la adopción; las cosas están cambiando, de unos años para aquí la forma de adoptar ha variado, los lugares, todo, ha sido un cambio grande y lo que pretendemos en el congreso es ponerlo sobre la mesa e intentar ver hacia dónde vamos.

-¿En qué aspectos ha cambiado la adopción?

Ha habido un gran cambio, tras el boom de la adopción internacional ahora el mayor número de solicitudes se está produciendo en adopción nacional. A mayores ahora está a punto de salir la nueva ley y hoy los niños adoptables tienen unas características distintas, ya no es posible eso de adoptar al bebé sano, menor de tres años, ya no existe.

-¿No se puede adoptar un niño sano?

-Si, pero los rangos de espera son muy grandes. También puede ser sano pero de más edad, es decir lo que ha cambiado son las características de los niños adoptables, tanto en adopción nacional como en internacional.

-¿De cuánto son los tiempos de espera?

-En nacional en la lista gallega un bebé estamos hablando de una espera entre 7 y 8 años, la gente tiene que saberlo, si se quiere ofrecer para este tipo de adopción hay que saber que los plazos de espera son éstos, ahora mismo en internacional los plazos de espera para estos niños también son de esos años. (Durante la presentación del congreso añadió que "por suerte los países tienen cada vez menos niños para adoptar, bien porque crece la adopción nacional, caso de China, o porque se cierran los países para mejorar sus legislaciones; los padres que inician el proceso han de saber que hablamos de 7, de 10 o hasta en un caso extremo de 30 años de espera, se habla de los niños adoptados, pero no de las decenas de expedientes que siguen esperando").

-Y eso en el hipotético caso de que sea un matrimonio heterosexual, porque diferirá en el caso de solteros y homosexuales...

-Exactamente, después cada país a mayores tiene sus restricciones, es indudable que ni Galicia ni España tienen derecho a decirle a los demás países como han de hacer su legislación, lo que si es que en Manaia nos oponemos a la firma del convenio con Rusia, porque entendemos que está en contra de nuestra Constitución lo que ellos solicitan.

-¿Se refiere a la negativa a las adopciones por parte de homosexuales?

-No, eso no es cosa nuestra, la legislación rusa la hacen ellos, lo que sucede es que en este nuevo convenio se establece que si un niño que se adopta en Rusia por las circunstancias que sea vuelve al servicio de Menores y entra de nuevo en un proceso de adopción no puede ser adoptado por una familia homosexual, algo que está en cuenta de nuestra ley, porque aquí si que tienen derecho, ese niño entraría de nuevo en los servicios sociales con nacionalidad española así que Rusia no debería de poder decirle a España cómo tiene que hacer su trabajo o sus leyes, es por eso por lo que estamos en contra.

-¿Una vez que crecen los niños adoptados plantean retos diferentes o los mismos que otro adolescente?

-No, indudablemente plantean algún reto digamos a mayores, en la adolescencia empezamos con la búsqueda de la identidad y en niños que no conocen o que no tenemos forma de ofrecerles su historia desde que son pequeños pues hay que buscar acoplarlo dentro de su historia, hay que hacer lo posible porque tenga toda la información tanto del proceso de adopción como de su vida anterior a la adopción, porque la adopción no es un corte, un niño no empieza tras una adopción de cero sino que comienza con todo lo que ha vivido antes.

-Hay países, como Francia, que incentivan que el niño mantenga contacto con su familia de origen ¿sucede aquí lo mismo?

-Es un tema que seguramente con la nueva ley seguramente sufra un cambio, porque la nueva ley plantea una figura que se utiliza en otros países que se llama la adopción abierta, que es esa adopción con contacto con la familia de origen. Esto a veces a los padres adoptivos es algo que nos da un poco de miedo pero si estamos aquí con la idea de que hay que hacer lo mejor para el niño las personas que se ofrezcan tienen que saber que hay ciertos niños que es bueno para ellos que mantengan este contacto. Si no me equivoco en Inglaterra sobre un 84% de los niños que salen a adopción lo hacen con un programa de contacto con la familia biológica, que no tiene porque ser los padres, que a veces no los hay, pero si un abuelo, un tío etc.

-¿Esperan una mejora con la nueva ley y de ser así en qué aspectos?

-Siempre, entendemos las nuevas leyes tienen que mejorar, indudablemente la nueva ley no va a ser perfecta pero si que creemos que va a servir para mejorar estas cosas de las que hablábamos, estas nuevas figuras, ya se lleva mucho tiempo hablando de no tener a los niños tanto tiempo institucionalizados, de intentar hacer el máximo de acogida que se pueda.

-¿La legislación protege en exceso los derechos de los padres y muy poco el del niño a tener una familia?

- Totalmente, los plazos para que los niños sean adoptables tienen que ser otros, no puede ser que un niño esté diez años en un centro y ni para un lado ni para otro, es importante que las cosas que empiecen a hacer de otro modo, en beneficio de ellos, no en beneficio de las familias que esperamos.

-¿Cuántos niños adoptados hay en Galicia?

-En estos momentos hay cerca de 3.000 adoptados en Galicia.

-¿Bajan las adopciones?

-Si porque en adopción internacional hay un bajón grande, en nacional más o menos se viene manteniendo pero si que es cierto que hay muchos niños que están en instituciones y que podrían ser, algunos de ellos, declarados adoptables precisamente por eso, porque llevan mucho tiempo dentro de las instituciones.

(Fuente: www.farodevigo.es)

miércoles, 15 de abril de 2015

Las solicitudes de adopción internacional caen a la mitad en Galicia en solo dos años.

Unas 90 familias iniciaron los trámites en 2014, frente a las 700 de 2004. Expertos lo atribuyen al cambio en los requisitos de algunos países, lo que aumenta la demora.

El número de familias gallegas interesadas en iniciar los trámites para una adopción internacional ha descendido drásticamente en los últimos años. Si en 2012, la Xunta recibió un total de 199 solicitudes para adoptar a niños de otros países, el pasado año no se llegó al centenar (hubo 90, casi la mitad que dos años antes), según los últimos datos de la Consellería de Benestar. Pero la caída todavía es más acentuada si se analizan los datos de hace una década: se pasó de 683 solicitudes en 2004 a 90 en 2014, un 86% menos. Las Entidades Colaboradoras de Adopciones Internacionales (ECAI) -que asesoran y ayudan a las familias en los trámites- tienen claro que este descenso se debe a que muchos países han endurecido los requisitos para la adopción internacional y a que cada vez hay menos niños que cumplen el perfil deseado por las familias adoptantes. "Aquí la mayoría quiere adoptar un niño de entre 0 y 3 años, sano y en un plazo que no supere los dos años de espera y eso, hoy por hoy, es imposible", señala la directora de Adecop Galicia, Mamen García.

La tendencia a la baja es similar en las cuatro provincias gallegas. Pese a que A Coruña es con diferenecia la que tiene un mayor número de solicitudes -con 58 en 2014 concentra seis de cada diez que se registran en la comunidad-, el número de familias que inició los trámites bajó un 44% en dos años (en 2012 hubo 104 solicitudes). Pontevedra es la provincia que registró un mayor descenso -de 62 a 15 solicitudes (-75%)-, seguida de Ourense, de 13 a cinco (-61%). En Lugo, las solicitudes cayeron un 40% al pasar de 20 en 2012 a 12 en 2014.

Unas cifras que distan mucho de las que se registraban hace tan solo unos años en toda la comunidad gallega. Entre 2004 y 2006, por ejemplo, se superaron todos los años las 600 solicitudes para adoptar a un niño extranjero y no fue hasta 2012 cuando por primera vez en diez años, se bajó de las 300 solicitudes anuales, según los datos de Benestar. Era la época del boom de la adopción internacional, una realidad que, según la directora de Adecop, "ya no existe" porque tanto las condiciones de vida como las leyes de los principales países de origen de los niños que se adoptan en Galicia -China, Colombia o Vietnam- han cambiado desde entonces.

Mamen García pone el ejemplo de Vietnam al que, pese a los cambios experimentados en los últimos años, considera el "país que mejor funciona" actualmente ya que aunque "lleva un ritmo lento de asignaciones de menores, sí se producen con regularidad y con una demora que no suele superar los dos años y medio". Sin embargo, si en el año 2010 llegaron a Galicia 79 niños de Vietnam para vivir con una familia adoptiva, el pasado año solo fueron siete. García explica que todo se debe a un cambio en la legislación. "Vietnam se acogió al convenio de La Haya, cambió su ley para ajustarse a los requisitos que exigía el convenio y esto hizo que paralizase la recepción de solicitudes de adopción y que estableciese un sistema de cupos, lo que provocó que se demorase la tramitación de algunas solicitudes ya enviadas", explica Mamen García, quien explica que otros países también han endurecido sus requisitos, lo que aumenta la espera para las familias adoptantes.

China se mantiene como el país de origen de la mayoría de niños adoptados por familias gallegas -con 23 casos en 2014-, seguida de Colombia y Etiopía (once cada uno), Filipinas (ocho) y Vietnam (siete). Pero nada que ver con las cifras de hace solo cuatro años. En 2010 llegaron a Galicia 99 niños procedentes de Etiopía, 79 de Vietnam, 28 de China y 26 de Colombia.

Frente a la caída de la adopción internacional, la de niños españoles mejora las cifras de años anteriores. Con 180 solicitudes en 2014 -el doble que las de adopción internacional- aumentan un 14% en dos años (en 2012 hubo 158 solicitudes). Eso sí, la demora es mucho mayor y el número de niños adoptados cada año menor. Si el pasado año se preasignaron un total de 72 niños extranjeros a familias gallegas, solo fueron 33 los menores españoles preasignados.

(Fuente: www.laopinioncoruna.es)

sábado, 8 de febrero de 2014

Las solicitudes de adopciones nacionales de 2013 duplicaron a las internacionales en la provincia

La crisis económica y laboral retrasa la maternidad y, a la vista del balance anual de la Consellería de Traballo e Benestar, retrae el número de solicitudes de adopción y de manera muy especial las de carácter internacional. Si hace tan solo tres años se tramitaron en la provincia 189 peticiones de adopción, dos ejercicios más tarde, al cierre de 2013, habían sido 117, un 38% menos, las peticiones realizadas. La elección del 2011 como referencia no es casual ya que marcó un antes y un después en la demanda de adopciones: tanto en el número como en lo referente al origen de los menores.
Se da la circunstancia de que el desplome en el número total de adopciones conllevó una inversión en la tendencia de las adopciones internacionales que durante años, entre 2004 y 2011, duplicaron y hasta triplicaron las nacionales. Un hecho que se vincula a la crisis -prohijar a un niño en el exterior implica un importante desembolso económico y hacerlo en el país es gratis- pero también al mayor control y al endurecimiento de los requisitos exigidos en los países de origen lo que implica una disminución de menores susceptibles de ser adoptados y una dilación de, hasta cinco o seis años en la llegada al hogar del nuevo miembro de la familia. Una demora que se aproxima a la media de los menores nacionales: siete años.
Los datos aportados por la Consellería de Traballo e Benestar recoge que desde la provincia de Pontevedra se incoaron, durante el pasado año, 117 nuevos expedientes de adopción de los que 76 fueron solicitudes de menores nacionales y 41 de niños extranjeros, lo que supusieron, respectivamente, el 35% y el 24,8% de los trámites iniciados en toda Galicia.
A la puesta en marcha de los nuevos expedientes, en el ámbito provincial, hay que sumar en el apartado de adopciones internacionales la preasignación de 27 niños extranjeros a familias pontevedresas.
El equipo de Menores de la la Consellería de Benestar fue mucho más activo en el capítulo de adopciones nacionales ya que además de los 76 nuevos expedientes abiertos durante el pasado año,, sus profesionales tuvieron que informar 18 resoluciones de acogimiento preadoptivo, 29 propuestas de adopción y 23 autos de adopción definitivos. Además el equipo de Menores se ocupa de la evaluación y emisión del certificado de idoneidad preceptivo para iniciar cualquier proceso de adopción dentro o fuera de nuestro país.
Las series estadísticas de la Consellería de Benestar permiten constatar que el número de solicitudes de adopciones nacionales en la provincia se mantiene más o menos estable, rondando el centenar, desde que arrancó el siglo XXI, al alcanzando sus picos más elevados en los años 2003 y 2011, con 100 y 103 peticiones respectivamente y su cuota más baja en los dos últimos años: 73 solicitudes en 2012 y 76 el pasado año.
En el caso de las adopciones internacionales, sin embargo, se registra un in crescendo que va desde las 64 peticiones formalizadas en 2000 a las 261 tramitadas cinco años más tarde. A partir de 2006 se fueron registrando ligeros descensos hasta los sucesivos desplomes de los tres últimos años cuando las solicitudes de adopciones internacionales fueron de 86, 62 y 41 peticiones, un regreso a cifras de dos dígitos que remontan al primer año del siglo.
(Fuente: www.farodevigo.es)

lunes, 3 de febrero de 2014

Galicia registró a lo largo de 2013 un total de 146 adopciones

Galicia registró a lo largo de 2013 un total de 146 adopciones de menores, de las que 89 fueron de carácter internacional --procedentes de 17 países distintos de todo el mundo-- y 57 se produjeron dentro del ámbito nacional.
   De ello ha informado este sábado la directora xeral de Familia e InclusiónAmparo González, durante una rueda de prensa en la que ha hecho balance de los datos del anterior ejercicio y en la que ha presentado la guía de entidades colaboradoras de adopción internacional (ECAI).
   Según ha indicado, en el pasado ejercicio se presentaron 217 solicitudes en adopción nacional y 165 en internacional. Con todo, ha precisado que hay que tener en cuenta que el proceso de adopción "es largo" y no se resuelve, en general, en el mismo año que se presenta la solicitud, por lo que las resoluciones producidas en 2013 vienen de expedientes de años anteriores.
   En cuanto a la distribución por provincias, de las 57 adopciones nacionales, 23 se realizaron en Pontevedra, 16 en A Coruña, 10 en Lugo y ocho en Ourense. Por su parte, de las 89 asignaciones internacionales, 50 fueron en A Coruña, 27 en Pontevedra, nueve en Ourense y tres en Lugo.
   Por países, la mayor parte de los niños asignados en 2013 proceden, por este orden, de Etiopía, China, Colombia y Vietnam. También se produjeron adopciones en Brasil, Bulgaria, Burundi, Costa de Marfil, Filipinas, Hungría, Kazakhstan, México, Panamá, Perú, Polonia, Rusia y Ucrania.

GUÍA DE ECAIS

   La responsable autonómica también ha presentado la Guía de entidades colaboradoras de adopción internacional (ECAI), que se elabora por primera vez en la Comunidad autónoma y que se publicará en la web de la Consellería en próximo lunes.
   Las ECAI son entidades privadas sin ánimo de lucro habilitadas por las entidades públicas para intervenir en funciones de intermediación en adopción internacional. Se encargan de tramitar los expedientes de las personas solicitantes para el país o países para los que estén habilitadas.
   De este modo, el objetivo de esta guía es acercar a las personas interesadas de "forma práctica y sencilla" las características y modo de trabajar de estas entidades y comprender cuál es su papel.

PASOS PARA ADOPTAR

   Además, la directora xeral ha explicado los pasos que hay que dar para abordar una adopción internacional. Para iniciar el expediente, los interesados deberán asistir a una sesión informativa y participar en un curso de formación. Posteriormente, se les entrega el impreso de solicitud para comenzar el proceso.
   Tras la solicitud, se realiza la valoración de la idoneidad, que es un estudio psicológico y social que tienen como fin determinar si los solicitantes poseen las capacidades necesarias para atender a los niños.
   Una vez obtenido el certificado de idoneidad, de cara a la adopción internacional, hay dos vías: a través del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad o a través de la ECAI.

APOYO A LAS ADOPCIONES

   Amparo González ha destacado que esta iniciativa se inscribe en la apuesta de la consellería de Traballo e Benestar por reforzar y apoyar la adopción. Al respecto, ha incidido en que la adopción "es un derecho de los niños y no de los padres" y "siempre debe prevalecer el interés superior del menor".
   Entre otras actuaciones, el Gobierno gallego ya ha aumentado la duración de los cursos de preparación de los solicitantes y seguirá poniendo en marcha programas de formación y apoyo a las familias que se encuentren en espera, además de establecer un servicio de asesoramiento postadoptivo.
   Galicia cuenta también, desde 2010, con el Portal de adopciones --http://adopcions.xunta.es--, que se ha convertido en un referente informativo para las personas que quieren adoptar.
(Fuente: EUROPA PRESS).

domingo, 24 de noviembre de 2013

Adopción en Galicia: La Xunta inicia un programa de apoyo continuo a familias que adopten un niño

La Xunta pondrá en marcha un servicio integral de apoyo y formación continua a las familias adoptantes con la idea de que cuenten con acompañamiento durante todo el proceso y no, como sucede actualmente, solo en la primera fase. Lo anunció ayer la conselleira de Benestar, Beatriz Mato, en la apertura del séptimo Congreso Internacional AFIN, que se celebra en el Pazo da Cultura de Pontevedra bajo el lema A 10 años del boom de la adopción: abriendo nuevas perspectivas.
El objetivo de este simposio que reúne a especialistas españoles, canadienses, franceses, británicos o estadounidense es analizar los retos que se plantean en el ámbito de la adopción una década después de 2004, cuando España se situó a la cabeza del mundo en adopciones internacionales. "Diez años después", recuerda la organización del congreso, "buena parte de los niños llegados durante lo que se denominó el boom de la adopción están en la adolescencia o se acercan a ella", lo que plantea desafíos específicos que analizan los expertos.
En el caso de Galicia, las solicitudes de adopción internacional también llegaron a su pico máximo en 2004. No obstante, la crisis supuso a partir de 2008 un significativo desplome: el pasado año solo se produjeron 199 solicitudes de adopción internacional, frente a las 683 de una década antes.
Beatriz Mato indicó que las familias gallegas que en adelante se decanten por la adopción podrán contar por primera vez con apoyo en las tres fases en las que se estructura todo el proceso: la inicial, desde que toman la decisión hasta que consiguen la declaración de idoneidad; la segunda, que se extiende generalmente varios años hasta recibir el niño y, finalmente, cuando el menor se incorpora a la unidad familiar en el domicilio.
(Fuente: www.laopinioncoruna.es)

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Es muy importante que el menor sepa que es adoptado desde el principio´

La Asociación Galega de Axuda á Adopción Manaia, que cuenta con alrededor de veinte familias asociadas en la ciudad, impulsa, junto al grupo de investigación Afin, el congreso "A 10 años del boom de la adopción: abriendo nuevas perspectivas". Antón Mouriz, vicepresidente del colectivo, hace un repaso a la realidad a la que se enfrentan los padres que deseen iniciar el camino de la adopción, así como a la problemática más frecuente de los menores adoptados una vez llegan a la adolescencia.
-¿Qué tipo de asesoramiento ofrecen a las familias que desean adoptar a un menor?
-Asesoramos con respecto a temas burocráticos, pero siempre con unas pautas: nunca recomendamos países ni hacemos ningún tipo de documentación. Simplemente indicamos a qué lugares hay que acudir. También informamos de la realidad de la adopción. Estamos en contacto con 29 asociaciones y siempre te llegan las noticias de lo que pasa en Etiopía, China o a nivel nacional. Damos esa información.
-En esta sentido, ¿cuál esta realidad actual?
-Actualmente hay pocos niños para adoptar con las características que generalmente se solicitan. Pedimos desde hace mucho tiempo que no haya solicitudes de adopción, sino ofrecimientos, ya que la solicitud genera una contestación. Lo que pasó en la adopción es que hubo tal "boom" de solicitudes que se cometió una serie de errores en determinados países. No solamente tenemos que pensar que las adopciones tienen que ser legales, sino que además deben ser éticas. Hay que comprobar unos mínimos.
-¿A qué mínimos se refiere?
Por ejemplo, no recomendamos ningún país que no tenga firmado el convenio de la Haya de Adopción. La realidad es que estamos teniendo muchas solicitudes u ofrecimientos para adoptar menores de entre cero y tres años sanos o con unas enfermedades fácilmente recuperable y este tipo de niños no existe. Hay niños más mayores, grupos de hermanos, menores con enfermedades como labio leporino u otras muy graves. Pero no es lo mismo enfrentarte a un bebé o a un menor con estas características. Hay estudios que dicen que los padres más satisfechos de la adopción son los padres de menores con necesidades especiales. Llegamos a la conclusión de que es así porque estos no tienen expectativas. No dicen quiero un hijo ingeniero, sino que se conforman con que tengan una vida lo mejor posible.
-¿En cuánto está el tiempo de espera para adoptar a un bebé?
-Depende de los países. En Galicia, por ejemplo, se situaría entre seis y siete años. Un plazo similar al de China actualmente. Esto es muy variable.
-¿Esto ha cambiando en comparación con hace una década, cuando se dio el "boom" de la adopción?
-Anteriormente se tardaba seis meses entre que llegaban los papeles al lugar de destino y recibías la asignación. Es decir, en un plazo relativamente pequeño de tiempo, se ha pasado de seis meses a seis años.
-¿Esta tardanza y la crisis económica han propiciado el descenso en el número de adopciones?
-Es una mezcla de todo: los plazos, pero también la situación económica. Si todo es más complicado, la gente se echa para atrás, pero esto es bueno para que las familias lleguen más preparadas a la adopción.
-¿Cuáles son los países más frecuentes a los que se acuden?
-China, Etiopía, Rusia y Colombia. Son países muy grandes, es normal que hayan más menores en adopción. En China ahora bajó el número, de ahí los seis años de espera, pero por ejemplo en Etiopía actualmente no se puede adoptar, es la última información que tengo.
-¿A qué problemas se enfrentan los menores adoptados una vez llegan a la adolescencia?
-Los problemas son básicamente de identidad: es una etapa en la que nos preguntamos quiénes somos, qué queremos ser. Y es más complicado cuando hay un interrogante en la vida anterior. En algunos casos el problema es de rebeldía. Es muy importante que el menor sepa que es adoptado desde el principio. Viniendo con meses, debes hablarle de esto, aunque no lo va a entender, va a asimilarlo. No se debe hacer como antiguamente, con el 'momento revelación', sabemos que esto no funcionó.
-Otra cuestión es cuando estos menores, una vez adultos, deciden buscar a su familia biológica.
-La búsqueda de orígenes creo que lo hacen todos, pero hay grados: hay gente que lo hace solo en su cabeza y para ellos es suficiente y otros que llegan hasta el final. Es un momento en el que la familia adoptiva debe acompañar. Nunca hacer la búsqueda por ellos y nunca dejarlos solos. Suele ocurrir que la persona adoptada espera a que muera su familia adoptiva para buscar porque cree que les va a hacer daño. En cualquier caso, la problemática cada vez es menor. No es el trauma que podría sufrir una persona que ahora tiene 40 años.
(Fuente: FarodeVigo.es)

domingo, 13 de octubre de 2013

Adopción en Galicia: Las peticiones de adopción cayeron casi un 50% en solo cinco años

     Un total de 49 niños gallegos fueron adoptados durante el año pasado en Galicia, una cifra que deja patente la gran caída que se registra desde el año 2007, cuando fueron 76 las adopciones nacionales finalizadas en la comunidad. También han caído de forma pronunciada las adopciones internacionales. Antes de la crisis, en 2007, las familias gallegas formalizaron 689 solicitudes de adopción (509 internacionales y 180 nacionales). Pero el pasado año, en plena recesión económica, la cifra bajó a 357 (199 internacionales y 158 dentro de España). El descenso fue de casi el 50%.

     Teniendo en cuenta sólo los procesos nacionales, la provincia de Pontevedra se situó en 2012 a la cabeza, con más de la mitad de las adopciones, 25 menores; seguida de Ourense (12), A Coruña (10), y Lugo, que solo contabilizó dos adopciones nacionales el año pasado.

     En Galicia, las cifras de adopción de niños españoles caen en picado desde 2007. El descenso fue del 35% en solo cinco años, aunque fue el pasado ejercicio cuando se constataron los datos más bajos. También las solicitudes descendieron considerablemente: si en 2011 se registraron 243, en 2012 sólo hubo 158.
(Fuente: www.elcorreogallego.es)

lunes, 1 de julio de 2013

Adopción en Galicia: 350 solicitudes solo en 2012



Hoy, las adopciones, tanto nacionales como internacionales, cuentan con una legislación específica y un protocolo establecido. El interés del menor prevalece por encima de todo y una vez solicitada la adopción, los padres deberán obtener una valoración positiva de un equipo de técnicos que analizará desde si reúnen las condiciones físicas y psíquicas adecuadas para criar al niño como si el entorno familiar es adecuado y si pueden atenderlo desde el punto de vista económico. Habrá una entrevista personal y es posible también recurrir a test psicológicos. Solo el año pasado, 199 gallegos solicitaron adoptar a un niño de otro país y 158 a un pequeño español (52 en la provincia coruñesa). Además se preasignó la adopción de 136 menores de otros países en toda la comunidad gallega. En los últimos doce años, según los datos de la Consellería de Benestar, los principales países de origen de los niños fueron Etiopía (con 783 menores adoptados), China (642), Colombia (298) y Rusia (173).
Una noticia en la que se afirmaba que España era uno de los países que más niños adoptaba de todo el mundo despertó su curiosidad por este fenónemo en 2004. Desde entonces, Manuel Baelo se ha sumergido en libros, archivos y prensa de todas las épocas para hacer una completa historia de la adopción desde sus inicios hasta 1958 e intentar comprender el boom de adopciones que experimenta el país en la actualidad. El resultado, una tesis dirigida por el profesor de Sociología de Universidade da Coruña Gerardo Hernández y Salomé Adroher, de la Universidad Pontificia de Comillas. En ella se rompe con falsos mitos sobre el proceso adoptivo.
El primer gran error que esta tesis derriba desde su primera página es creer que las adopciones son algo reciente, de las últimas décadas. "Desde la antigüedad, desde Mesopotomia hay referencias a este proceso y las funciones se han mantenido a lo largo de la historia: perpetuar la estipe, ayudar a volver a nacer a niños abandonados, pensar en contar con apoyo en la vejez...", indica Manuel Baelo, quien afirma que esta tesis también deja claro que "tanto el abandono de niños como la adopción era algo que ocurría en todas las clases sociales".
Huérfanos de guerra
Ni siquiera las adopciones internacionales son algo novedoso, según este licenciado en Derecho y Ciencias Políticas y que en la actualidad trabaja como profesor en la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Vigo. "Las primeras adopciones internacionales que se realizan en España se producen durante la I Guerra Mundial, eran para socorrer a huérfanos de la guerra especialmente de Bélgica y Francia", indica este profesor gallego, quien recuerda que las adopciones se ?gestionaban a través de instituciones privadas y contratos entre ellas y los padres.
Tampoco el asociacionismo entre padres adoptivos para reclamar mejoras en la normativa es algo del siglo XXI. "Durante la II República se crea la primera asociación española de padres adoptivos, en Cataluña", indica Manuel Baelo.
Adopciones públicas
Los rituales de la antigüedad o los anuncios en prexnsa en la España de finales del siglo XIX y principios del XX revelan que la adopción era algo público y que todo el mundo conocía. "Realmente no fue algo oculto y secreto hasta los años 40", indica Baelo, quien cree que ahí se sentaron las bases de los futuros robos de bebés. "En esta época todo el proceso de adopción queda en manos de las instituciones benéficas. Se supone que eran gratuitos, pero todo lo gestionaban por contrato privado los padres y las entidades, el Estado no controlaba nada del proceso", señala.
(Fuente: www.farodevigo.es)