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viernes, 28 de noviembre de 2014

Petición en Change.org : Estos niños deben estar con sus familias

En la ciudad marroquí de Agadir hay ocho familias españolas con procesos de Kafala (acogimiento) de niños que esperan, desde hace casi 3 años, llegar a sus casas.
Las autoridades marroquíes, de acuerdo con la Ley de Kafala (acogimiento permanente en el que el niño mantiene su nacionalidad y religión de origen) les asignaron en el año 2012 a 8 niños del orfanato de Agadir, niños con rangos de edad de entre 3 meses a 6 años que ya hace tiempo deberían de haber dejado de vivir en el orfanato para vivir con esas familias.
Tres años después, inexplicablemente, estos procesos continúan en trámite. Los niños se han vinculado a ellos, les llaman papá y mamá, y son lo más parecido a unos padres que hayan conocido nunca. No saben qué es una madre o un padre que los acueste por la noche con un beso o los cuide cuando están enfermos… Todos estos niños tienen las carencias propias de vivir en un orfanato y algunos de ellos están enfermos.
A pesar de cumplir desde el primer momento con todos y cada uno de los requisitos exigidos por la Ley de Kafala, se han emitido, por parte de los órganos judiciales marroquíes en Agadir, sentencias negativas por motivos que nada tienen que ver con los requisitos de la ley, contra las cuales, estas familias han presentado recursos a todos los niveles. Finalmente, después de años de litigios, la Corte de Casación (órgano supremo de Marruecos) ha empezado a dictaminar que las familias españolas tienen derecho al acogimiento de esos niños dado que hay un pleno cumplimiento de la ley.
Por contra, y aunque la Corte de Casación está dictaminando que se les deben conceder las Kafalas, siguen pasando los meses y ningún niño ha salido del orfanato de Agadir. Hace más de siete meses que se empezaron a dictar sentencias de casación concediendo el derecho de kafala a varias familias y, ya sea por subterfugios legales, documentos que se extravían o aplicación de plazos procesales excesivos tratándose de menores, los niños continúan en el orfanato.
Resulta del todo incomprensible entender por quéno se resuelven rápidamente estos casos cuando este problema requiere de una solución urgente. Las despedidas tras cada visita al orfanato son muy traumáticas para todos; los niños no entienden que sus familias de acogida tengan que marcharse, sintiéndose una y otra vez abandonados.
La prensa recoge constantemente las buenas relaciones entre España y Marruecos. Ambas familias reales hacen gala de extraordinarias relaciones y hay tratados bilaterales en temas de cooperación judicial. Es por ese motivo que se hace muy complicado entender cómo, en este marco de cooperación y entendimiento, y con sentencias del Tribunal de Casación de Marruecos favorables emitidas en nombre del rey de Marruecos, no se facilite la salida de los orfanatos de estos niños desamparados.
La PETICIÓN  a las AUTORIDADES ESPAÑOLAS competentes en el asunto es que se exija a sus homólogas marroquíes el cumplimiento de sus sentencias. No se pide trato de favor ni exención de las leyes, solo que se ejecuten las sentencias por la vía de urgencia por el interés superior de los niños.
 El jueves 20 de noviembre es (fue) el día Universal del niño. Estos niños no han tenido hasta ahora mucha suerte en la vida. Ayudad con vuestras firmas a que conozcan lo que es vivir en una familia que los quiera y los cuide y a que, de una vez por todas, cambie su mala suerte.
PUEDES FIRMAR AQUÍ LA PETICIÓN: (pinchando en éste enlace)...

jueves, 7 de agosto de 2014

Marruecos promete a España "máxima colaboración" con las Kafalas pendientes de menores.

El Gobierno marroquí ha prometido a España  la "máxima colaboración" a la hora de resolver los 11 casos que quedan pendientes sobre la acogida por parte de familias españolas de menores marroquíes bajo el régimen de la 'kafala'. Así lo ha desvelado el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, al término de la entrevista que han mantenido en Rabat Felipe VI y el primer ministro marroquí, el islamista moderado Abdedilá Benkirane.

   El jefe de la diplomacia, que ha estado presente en el encuentro, ha destacado que hace un año, cuando el Rey Don Juan Carlos visitó Marruecos, había 62 casos pendientes y en tan solo un año ese número se ha reducido a 11 casos pendientes de resolución judicial en Agadir.


   Eso sí, el ministro ha precisado que hay que tener en cuenta que se trata  de procedimientos judiciales y no de decisiones que dependan directamente de las autoridades gubernativas.

   La 'kafala' es el régimen que existe en los países musulmanes para dar en acogida a menores marroquíes a familias que puedan hacerse cargo de ellos, pero no equivale a una adopción, prohibida en muchos países islámicos donde se defiende que el vínculo jurídico de la filiación puede tener únicamente un origen biológico.

   Implica un compromiso para hacerse cargo de la protección, educación y manutención de un niño abandonado, pero no confiere el derecho a la filiación ni a la sucesión. Marruecos exige que los menores acogidos bajo este sistema mantengan su nombre, nacionalidad y se les eduque de acuerdo a la religión musulmana.

   Sin embargo, muchos de estos niños, en cuanto llegaban a España, eran bautizados y se les cambiaba el nombre. En 2012, pocos meses después de llegar al Gobierno, Marruecos bloqueó los expedientes de 'kafalas' abiertos y empezó a exigir una serie de requisitos a los solicitantes, como la fijación en Marruecos de la residencia habitual.

   Hace un año los tribunales marroquíes empezaron a notificar sentencias favorables en procedimientos de 'kafala' a varias familias marroquíes y extranjeras en Rabat, entre las que estaban algunas de las familias españolas que tenían sus procedimientos pendientes de resolución desde hacía tiempo.
(Fuente: Blog Adoptar en Africa)

domingo, 6 de octubre de 2013

Marruecos 'libera' por fin a los niños adoptados por varias familias españolas

Younes (nombre ficticio) agarra el teléfono que hay sobre la mesa del café Carrión, en Rabat y juega a llamar a su amigo, chapurreando con su lengua de trapo de dos años y medio. “Habla muchísimo. En árabe, en español, en catalán, algo en francés… A los camareros les llama monsieur”. Su padre, Álex Artigas, le mira sin acabar de creerse que ya puede llevárselo a casa, a Barcelona.
Llegar hasta aquí le ha costado a Álex y a su mujer, Ana, más de dos años. Tenían ya una hija biológica, pero querían tener otro hijo y pensaron en la adopción internacional. Se decidieron por Marruecos con la intención de que el niño pudiera mantener una relación más estrecha -geográfica y cultural-  con su país de origen y en julio de 2011 solicitaron la kafala. Siete meses después conocieron a Younes, cuando solo era un bebé. “En cuanto te lo ponen en los brazos ya no hay marcha atrás. Lo consideras tu hijo”.
Pasaron por todo el papeleo previo en España y después en Marruecos. Se convirtieron al Islam, requisito indispensable para estas familias porque la kafala no es una adopción, sino una tutela dativa en la cual el niño conserva su nacionalidad y su religión. Las familias se comprometen a proveerle de todo lo necesario, incluido educarle como musulmán, puesto que salvo algunas excepciones, la nacionalidad marroquí lleva aparejada desde el nacimiento la religión musulmana. La patria potestad del niño, hasta los 18 años, la tiene el Estado marroquí.
En marzo de 2012 decidieron instalarse en Marruecos. Primero Álex y después Ana y la niña. Todos los días iban a visitar a Younes al orfanato Lalla Meryem de Rabat. Le llevaban comida mientras iban resolviendo el papeleo. Fue entonces cuando se percataron de que las gestiones no fluían como deberían. La Fiscalía de Rabat llevaba un tiempo oponiéndose a conceder kafalas a extranjeros. Habían detectado algunos casos en los que, una vez fuera de Marruecos, los padres kafiles habían adoptado al niño o le habían cambiado el nombre.
Con la llegada al gobierno del PJD (Partido Justicia y Desarrollo, islamista) se confirmaron las peores sospechas. En septiembre de 2012 el ministro de Justicia islamista Mustafá Ramid envió una circular a todos los procuradores (fiscales) del reino para que emitieran informes desfavorables a todas las familias que no pudieran demostrar una residencia habitual en Marruecos. En la práctica, se interpretó como el cerrojazo a las kafalas a extranjeros y así lo interpretaron los procuradores, que bloquearon los procesos. Quedaba claro que no se iban a conceder más kafalas pero 61 familias españolas, como la de Álex y Ana, quedaron atrapadas en mitad de los trámites, en el limbo administrativo y con un niño ya asignado que les llamaba “papá” y “mamá”.
Susana Ramos recuerda que el 13 de enero de 2012 hacía muchísimo frío en Rabat. Se acuerda porque ese día conoció a su hijo: “Apareció una mujer en el orfanato con una mantita azul y me puso en los brazos a un ser minúsculo, de dos kilos, de siete semanas, con unos enormes ojos negros que no dejaban de mirarme. En ese momento supe que era mi hijo”.
Susana enumera de carrerilla los trámites que ha tenido que seguir, desde el inicio del proceso, en 2010: entrega del expediente en el Instituto del Menor de la Comunidad de Madrid, entrevistas para que le concedieran el certificado de idoneidad, en las que se evalúa que la familia, en este caso monoparental, tiene estabilidad psicológica, económica, profesional, una vivienda adecuada y un proyecto educativo, reunir toda la documentación, traducirla al árabe, buscar un abogado en Marruecos, legalizarla en el consulado, alquilar un piso en Rabat… la lista es interminable.
En otoño de 2011 emprende el primero de sus más de 40 viajes a Marruecos en este tiempo para estar con Omar, que hoy tiene 22 meses, asistir a las reuniones periódicas en la embajada de España y seguir tramitando el expediente. “Dejar el trabajo en Madrid para vivir en Marruecos significaba que no tendría con qué mantener a mi hijo y cuando inicié los trámites no se exigía la residencia habitual”, explica. Por el camino se ha dejado 30.000 euros, “todos mis ahorros”, una madre de 81 años de la que no ha podido ocuparse y olvidar todo atisbo de vida social. Sin embargo, como Álex y Ana, nunca renunció “porque eso habría sido un segundo abandono para el niño, que ya fue abandonado una vez por su madre biológica”.
Omar no para de correr sonriente, con los brazos extendidos, por la plaza de Bab el Had. Se va detrás de las palomas, de los transeúntes, de los coches. No para quieto. Y, como Younes, habla por los codos. En junio de este año se concedió la autorización para que los niños pudieran ir a casa, en Rabat, con sus padres. “Niños de casi dos años empezaron a hablar, a decir algunas palabras en castellano y árabe. Se notó nada más salir del orfanato, en cuanto estuvieron en un entorno tranquilo y descansado”- cuenta Susana.
Para entonces, España ya se había comprometido con Marruecos, después de meses de negociaciones, a modificar la ley de adopción para evitar que estos niños marroquíes pudieran ser adoptados en España. Parecía el fin de la pesadilla pero no fue así. El tiempo transcurría y los niños seguían sin poder abandonar Marruecos con sus padres kafiles. “Se trata de un asunto muy sensible para el gobierno marroquí” -reconocían a El Confidencial fuentes diplomáticas españolas.
Un grupo de familias quiso aprovechar la visita del Rey Juan Carlos a Marruecos, el pasado mes de julio, para hacerle llegar su inquietud por el retraso eterno en el proceso. Llegaron con los niños a la recepción que se ofreció al Rey de España en la embajada con la esperanza de obtener, si no una fecha de salida, un hilo al que agarrarse para visualizar un horizonte en España, con los niños. No fue así. El Monarca español les atendió pero la respuesta estaba muy lejos de ser esperanzadora: “Es un tema largo… y lo que queda. Todo depende de los tribunales marroquíes”.
Las dos Casas Reales estaban informadas desde hace meses del problema del bloqueo de las kafalas pero nadie sabe qué es lo que ha despejado el camino para las familias de Rabat. Sí es sabido que el ala más conservadora del partido islamista se oponía a la concesión de kafalas a extranjeros y que una parte de la prensa marroquí también. La semana pasada, cuando por fin se concedieron los permisos de salida, los pasaportes y los visados de los 27 niños de Rabat -todo prácticamente en una semana- el diario Al Alam escribía en un artículo en primera: “Pareciera que el ministro de Justicia, Mustafá Ramid, se habría finalmente plegado a las fuertes presiones diplomáticas y mediáticas desplegadas por las familias españolas solicitantes de la kafala, que incluso llegaron a conocimiento del Rey Juan Carlos”. Sin embargo, ambos gobiernos han insistido siempre en que el asunto estaba en manos de los tribunales de cada ciudad. En manos de la justicia.
“Se venden muebles por traslado inminente”, el anuncio que han colgado esta semana en Rabat algunas de las familias, es el que están deseando escribir también las 36 familias españolas de Agadir, Casablanca y Tánger que siguen con sus procesos bloqueados y que siguen teniendo que visitar a sus niños en los orfanatos de estas ciudades. En algunos casos se han dictado sentencias negativas y ahora toca ir a apelación o a la corte de Casación, con lo que la larga espera puede serlo aún más. Y sin garantías.
Cada día, en Marruecos, son abandonados 24 niños, el 2% de los nacimientos según cifras de UNICEF-  y de ellos, el Estado se hace cargo sólo del 10%, en orfanatos públicos. El resto pasan a ser acogidos bajo la protección de asociaciones. Son abandonados en la calle, en los hospitales, en las mezquitas, en los juzgados, en la propia familia o en instituciones de intermediación con el Estado.
“El abandono está ligado a situaciones de vulnerabilidad de las mujeres. En casos de analfabetismo, de precariedad económica, de explotación profesional y de una forma muy frecuente son madres solteras que han sido maltratadas las que abandonan a sus hijos” -explica la psicóloga Nadia Cherkaoui. La culpabilidad que siente la mujer por haber tenido sexo fuera del matrimonio es uno de los factores que conducen a estas cifras.
La mayoría de las familias de Rabat se ha marchado ya o están empaquetando para abandonar el país con los niños. Ahora hay que empezar a recomponer una vida que ha quedado prácticamente paralizada durante dos años. Álex espera recuperar su empleo en la Administración de Cataluña “pero a ver qué cobro ahora”. Susana volverá a su gabinete terapéutico de Madrid y a su casa de Lavapiés. Hay que trabajar mucho,además, en la educación de los niños.
Después de dos años en el orfanato, la mayoría de ellos, en cuanto pierden de vista al padre o a la madre, aunque sea un minuto, lloran. “Omar ni me deja ir al baño sin ponerse a llorar-cuenta Susana-. Teme que me vaya para no volver. Y además, hay que educarles como si acabaran de nacer. Son niños con mucha privación afectiva y carentes de límites. No aceptan fácilmente un “no” por respuesta como, por ejemplo, “no puedes meter los dedos en el enchufe”. En los orfanatos no les podían prestar la misma atención que en una familia, claro".
(Fuente: Elconfidencial.com)

jueves, 18 de julio de 2013

Marruecos sigue sin desbloquear la acogida de niños por familias españolas.

Pese a que se anunció el desbloqueo hace un mes, las 62 familias españolas inmersas en procesos de adopción en Marruecos ('kafalas') han alertado hoy de que su situación no está ni mucho menos resuelta y sigue estancada.
El Procurador (fiscal) de la ciudad de Rabat no ha firmado hasta el momento ningún permiso de salida para los 26 niños que han logrado tutela en las últimas semanas y que ya están fuera de sus orfanatos con sus nuevos padres de acogida. No obstante, sin ese permiso es imposible que los niños adquieran un pasaporte y puedan abandonar el país.
Varios de los padres adoptivos se encuentran en la tesitura de que deben incorporarse a sus trabajos tras agotar sus periodos de vacaciones o sus bajas prolongadas, pero sin ese permiso de salida deben renunciar a su empleo o abandonar de nuevo a sus hijos que acaban de salir del orfanato tras un año de espera.
A ello se añade el caso de las 13 familias de Agadir (sur de Marruecos) que han recibido ya tres sentencias en contra (dos en primera instancia, una en apelación) del juez de familia. En ellas, se argumentaba un presunto "desconocimiento de la religión musulmana", pero todas ellas, además de haberse convertido al islam, debieron pasar una serie de pruebas para demostrar sus conocimientos sobre los fundamentos de la religión.
También están las familias con niños en el orfanato de Casablanca que no han recibido ninguna respuesta hasta el momento y existe algún caso en Tánger que ha recibido una contestación positiva en apelación pero carece del permiso de salida.
A diferencia de las adopciones, las 'kafalas' son regímenes de tutela que no permiten la filiación plena, ya que el niño no pierde su religión, su apellido ni su nacionalidad.
Estos procesos se paralizaron en marzo de 2012, apenas unos meses después de la llegada al Gobierno de los islamistas del Partido Justicia y Desarrollo, cuando se introdujo como requisito la obligatoriedad de que los padres de acogida residieran en Marruecos.
Hace poco menos de un mes el gobierno marroquí anunció el desbloqueo de los procesos de acogida de las 62 familias españolas que estaban inmersas en ellos, algo que no parece haberse producido según la denuncia de los afectados.

'No nos olviden'

Ante esta situación, las familias confiaban en que la cuestión de las 'kafalas' figurase en la agenda del Rey en su visita a Marruecos, y un grupo de ellas escribió incluso una carta abierta al monarca titulada 'No nos olviden'.
Según fuentes de la Casa Real española, el monarca sí que trató el tema con el Rey de Marruecos, Mohamed VI, pero por el momento no ha trascendido el contenido de las conversaciones.
Otro hecho que ha sorprendido notablemente es que el ministro de Justicia de Marruecos, el islamista Mustafa Ramid, a quien se atribuye el origen de los primeros bloqueos de 'kafalas', se encontrase ausente del país cuando ayer llegó su homólogo español, Alberto Ruiz Gallardón, en la comitiva que acompaña al Rey.
El ministerio de Justicia marroquí recordó el pasado 6 de julio que las 'kafalas' son una cuestión que compete al Poder Judicial, negó todo intervencionismo del gobierno y desmintió que el reciente viaje de Ramid a Madrid haya contribuido a acelerar la resolución de los casos pendientes en Rabat. Sin embargo, los Procuradores (fiscales) dependen directamente del ministerio, y ellos son los que ahora están demorando los permisos de salida.
(Fuente: www.elmundo.es)

martes, 25 de junio de 2013

Marruecos desbloquea decenas de adopciones de las familias españolas.

     Para Gabriel Pernau, periodista catalán, y su mujer el jueves 20 de junio fue “el día más feliz” de su vida. En nombre del rey de Marruecos el juez de familia pronunció en Rabat una sentencia que les concede la “kafala” (tutela dativa) de un niño huérfano marroquí. Llevaba 17 meses, desde diciembre de 2011, esperando este momento. “Ha sido la gestación más larga”, comentaba uno de sus amigos.
Junto con el matrimonio catalán otras nueve familias -siete de ellas españolas- obtuvieron ese día en Rabat sentencias favorables a sus solicitudes de “kafalas”, la modalidad islámica de la adopción. Hacía año y medio, prácticamente desde que los islamistas llegaron al Gobierno de Marruecos, que los tribunales no concedían tutelas a los extranjeros pese a que les habían asignado bebés que ellos alimentaban y acunaban cada vez que visitaban los orfanatos. “Para nosotros era una pesadilla”, comenta Mar, otra catalana aspirante a adoptar.
     “Se empieza a ver la luz al final del túnel”, asegura eufórica Susana Ramos, psicoterapeuta madrileña que confía en que antes de fin mes la justicia marroquí le entregue a su bebé. El jueves debería de haber otra tacada de veredictos positivos. En total son un centenar de familias –el 70% de ellas españolas- las que están pendientes en Marruecos de poder adoptar, la mayoría en Rabat, pero también hay grupos Agadir, Casablanca y Tánger.
     Para conseguir esas sentencias favorables han multiplicado las gestiones con el ministro de Justicia de Marruecos, el islamista Mustafa Ramid, su homólogo español, Alberto Ruiz-Gallardón, y han escrito cartas a los Reyes de España y Marruecos. Ramid visitó, por primera vez, Madrid a mediados de este mes, dio buenas palabras, pero no se comprometió a que el desenlace fuese favorable.
     La Embajada de España en Rabat pidió, el jueves, a las familias españolas en Marruecos que no comunicasen la buena nueva a la prensa “porque podría afectar negativamente a los expedientes ya resueltos” o aún pendientes de resolver, pero cuatro días después el Gobierno hizo público un comunicado en el que les felicita por las sentencias favorables.
     El Ejecutivo reitera, de paso, su compromiso con que “se mantenga en todo caso la naturaleza propia de esta institución”, es decir que los tutores españoles no cambien la filiación, la nacionalidad, ni la religión de los niños. En la práctica no podrán solicitar ante los jueces de menores la plena adopción del niño que traigan a España este verano. Algunos matrimonios españoles que adoptaron años atrás en Marruecos sí lo hicieron lo que irritaba a Ramid.
     La repentina magnanimidad de los jueces marroquíes está no solo relacionada con las gestiones del Gobierno español sino, sobre todo, con las del palacio real de Marruecos, según indican fuentes conocedoras del proceso. El rey Mohamed VI regresó a Rabat, desde Francia, el 15 de junio y ha querido resolver este asunto, respetando siempre la legislación marroquí, antes de recibir, el 15 de julio, a Don Juan Carlos. Éste será su primer viaje al extranjero desde su última intervención quirúrgica. El bloqueo de las “kafalas” era uno de los temas que quería abordar con su anfitrión.
     La alegría de las 40 familias a la espera de poder adoptar en Rabat no se ha trasladado aun a las tres ciudades de provincias donde también hay grupos de españoles. “Aquí los magistrados no parecen estar al corriente de los nuevos vientos que soplan”, afirmaba ayer, con preocupación, una española desde Tánger. Hace nueve meses el ministro Ramid envió una circular a los fiscales instándoles a oponerse a las adopciones por parte de extranjeros si estos no residían en el país.   Barajaba incluso prohibir a los tutores, mediante una ley, sacar a los niños de Marruecos durante cinco años tras la sentencia.
     Casi todas las familias tramitaron entonces la residencia permanente en Marruecos, pero aun así el ministerio público no cedió, hasta el jueves, en capital. “Confiemos en que esos aires lleguen pronto a otras ciudades”, afirma Pernau.
(Fuente: ElPais.com)

viernes, 14 de junio de 2013

España se compromete con Marruecos a no convertir las "kafalas", en adopciones.

Madrid, 11 jun (EFE).- El Gobierno español se ha comprometido con Marruecos a no convertir las "kafalas" (tutelas de niños de países islámicos) en adopciones, así como a garantizar el seguimiento de estos menores en España, mediante modificaciones legales, con vistas a desbloquear los procesos de acogida de 61 familias españolas.
Fuentes del Ministerio de Justicia han informado del ofrecimiento del Ejecutivo español, en el marco de una reunión bilateral en Madrid entre el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y su homólogo marroquí, Moustafa Ramid, en compañía de diversos técnicos y expertos de ambos ministerios.
En la reunión, Ramid ha dado cuenta a Ruiz-Gallardón de que se han dado instrucciones a los fiscales para que agilicen los trámites judiciales de los procesos de acogida ante los jueces marroquíes, que deberán pronunciarse antes de finales de julio.
Por su parte, Ruiz-Gallardón ha pedido que considere que todas estas familias españolas viven en Marruecos, lo que evidencia su interés por acoger a los niños, en línea con la normativa marroquí que exige la residencia de las familias por un periodo de cinco años como requisito sine qua non para iniciar el proceso de kefala.
Para ello, ha garantizado a su homólogo marroquí que si las sentencias son favorables a las familias españolas no se convertirán en adopciones, y que los jueces marroquíes podrá hacer un seguimiento de la situación de los niños en España.
La "kafala" no es una adopción plena, sino una figura de la tradición islámica por la que el niño es entregado a unos padres adoptivos en régimen de "tutela dativa", bajo un control judicial hasta la mayoría de edad, pero no pueden quitarle el nombre ni cambiarle la religión musulmana ni la nacionalidad marroquí.
Según han manifestado las fuentes, Ruiz-Gallardón está muy sensibilizado con este problema "humano" y así se lo ha trasladado a su colega marroquí, a quien ya se lo expuso en la última Reunión de Alto Nivel (RAN), después de que el pasado 16 de septiembre emitiera una circular dirigida a los fiscales marroquíes para bloquear formalmente las "kafalas" para extranjeros.
Marruecos justificó este cambio en la ley al afirmar que muchas kafalas se habían convertido en adopciones y que existían jueces españoles que no aplicaban el derecho marroquí en España, como contempla la normativa del país vecino.
En respuesta a estas polémicas, Justicia ha asegurado que va a incluir una regulación específica en la ley de adopción internacional, para prohibir de forma expresa que cualquier "kafala" de un país islámico en España se convierta en adopción.
Las fuentes han precisado que estos cambios serán introducidos en un proyecto de ley sobre la protección de la infancia, a instancias del Ministerio de Sanidad, y así se lo ha hecho saber Ruiz-Gallardón a su colega marroquí.
La propuesta del Gobierno español está encaminada a evitar que un problema "excepcional" se demore en el tiempo -los procesos llevan congelados más de año y medio-, porque eso alimenta aún más la incertidumbre de las familias españolas "que lo están pasando muy mal", tal y como reconoce también la parte marroquí.
Con todo, Marruecos ha señalado que la solución a este problema no será global sino individual, ya que cada caso es muy singular y entraña unas circunstancias particulares.
En este caso, los expedientes estarán resueltos en primera instancia y en caso de que fueran denegados por los juzgados de menores, el Ejecutivo marroquí recomienda a las familias que presenten recursos de apelación ante los tribunales e incluso recursos de casación, si bien estas instancias no suspenden la ejecución de lo que se haya acordado.
Justicia, han añadido las fuentes, es consciente del drama emocional, físico y económico que supone llevar más de un año ocupándose diariamente de un niño al que tratan como a un hijo en un orfanato sin derecho a sacarlo a la calle y sin tener señales claras de que algún día podrán trasladarse con él a España.
(Fuente: www.diariovasco.com)
 

jueves, 13 de junio de 2013

Marruecos acelerará la resolución de las adopciones pendientes

El ministro de Justicia marroquí, Mustafá Ramid, ha enviado una circular a los fiscales del país alauí con el fin de que agilicen los trámites de adopción de las 61 familias españolas (la mayoría de ellas catalanas) que iniciaron hace más de un año un proceso que se paralizó el pasado septiembre cuando los islamistas endurecieron las condiciones de las kafalas, el régimen de adopción marroquí.

Los fiscales tendrán que presentar el informe de idoneidad sobre cada solicitud en las próximas semanas con el fin de que los jueces tomen una decisión antes de que finalice el mes de julio. Si la resolución es desfavorable, las familias podrían recurrir, pero al menos la decisión en primera instancia se conocerá en las próximas semanas.
El ministro marroquí se ha comprometido a agilizar los trámites en una reunión con su homólogo español, Alberto Ruiz-Gallardón, que desde que se paralizaron las adopciones ha hecho varios gestos para intentar desbloquearlas. El titular de Justicia español ha puesto en valor durante el encuentro que los solicitantes españoles tienen tanto "interés" en que la adopción finalice favorablemente que "prácticamente están viviendo en Marruecos" para cumplir con la exigencia del partido islamista de conceder sólo adopciones a marroquís o extranjeros residentes en el país.

La educación bajo los preceptos del Islam  

La kafala es un régimen de adopción presente en la mayoría de los países islamistas. En Marruecos, en concreto, exige que el niño sea educado bajo los preceptos del Islam, que no pierda su nacionalidad ni su filiación.
Para cumplir estos requisitos sobre los que, en el pasado, se hacía la vista gorda, lo que ha indignado a los islamistas del país alauí, Gallardón se ha comprometido a reformar la ley de adopción internacional con el fin de impedir nacionalizar a los menores una vez en España. Asimismo ha asegurado que la justicia marroquí podrá hacer un seguimiento sobre el régimen de adopción, a través de los servicios sociales de las Comunidades Autónomas, hasta que los niños alcancen la mayoría de edad.
(Fuente: www.elperiodico.com)

viernes, 29 de marzo de 2013

España ofrece a Marruecos cambiar la ley en materia de adopción.

     El Gobierno español, se ha ofrecido a modificar la ley en materia de adopción, para impedir que las tutelas adoptivas (llamadas kafalas) de menores magrebíes concedidas a familias de nuestro país, se convierta en adopción plena al llegar a España, debido a la legislación española. Aun así, de momento, los procesos iniciados por familias españolas (44 en la actualidad), continúan paralizados.
     Este sistema de custodia (propio de los países islámicos) implica un compromiso para hacerse cargo de la protección, educación y manutención de un niño abandonado, pero no confiere el derecho a la filiación ni a la sucesión. En la legislación marroquí, se impone a las familias una serie de requisitos, como es su compromiso a respetar el nombre y apellidos del niño, su nacionalidad o religión hasta la mayoría de edad, donde el menor, podrá tomar sus propias decisiones. Éste ha sido uno de los inconvenientes, ya que la mayoría de familias, acudía a la legislación nacional española, para convertir esa tutela en adopción plena, e incluso cambiaban al menor de nombre y lo bautizaban no respetando así la religión originaria del menor. Éste fundamento religioso, ha servido de ejemplo para la prohibición de la adopción internacional en algún país africano como Mali.
     La adopción plena, se ha concedido en España, a pesar de que el ordenamiento español, está regido bajo el  principio de derecho internacional privado; y por la cual actualmente, se puede aplicar la ley del país natural de procedencia del interesado, sin tener que esperar a la modificación en la legislación sobre adopción internacional.
     Actualmente, éstos expedientes de adopción se encuentran paralizados en Marruecos ya que, según las autoridades de éste país, únicamente podrán darse éstas tutelas a extranjeros que residan en el país (aunque ésto no está recogido "tal cuál" en la legislación alauí; sino que es más bien una "interpretación" de ella). Así pues, lo que solicitan las autoridades marroquíes es, tener un mayor control en el seguimiento de los menores tutelados. La próxima semana, se espera un encuentro entre autoridades de ambos países en relación a éste tema...
(Fuente: Tribuna de Ávila).