domingo, 18 de enero de 2015

15 Ideas básicas que debieras leer si estás pensando en adoptar.

Este artículo plantea 15 ideas claves para comprender la adopción actual y la futura. Son reflexiones de Félix Loizaga, catedrático en Psicología y profesor de la Universidad de Deusto y gran experto en el tema, sobre el que ha escrito decenas de artículos y numerosos libros, y para quien la adopción,«sigue siendo la mejor medida de protección para el menor». «Pese a que cada historia es diferente, y no hay dos adopciones iguales», remarca. «Y pese a que todos los adoptados tienen que realizar un sobre-esfuerzo emocional que en el caso de las personas de etnias diferentes es aún mayor. Pese a todo», advierte.

Estas son las 15 ideas básicas según Loizaga para entender la realidad de la adopción en la actualidad:

1. La historia humana siempre ha tenido adopciones. El origen: conflicto humano, pobreza y malas condiciones de salud. La adopción ha existido desde el inicio de la Humanidad. Las condiciones de salud (afianzadas a lo largo del siglo XX), los conflictos sociales (continuas guerras en la Historia Humana), la pobreza (existente todavía hoy en día) y la falta de medios contraceptivos (estos aparecen a mediados del siglo XX) dejaban a muchos niños sin sus madres y/o padres necesitados de cuidados.

Pero el desarrollo de la adopción en los países occidentales, tal y como lo entendemos actualmente, está asociado a las guerras, donde las personas supervivientes a los conflictos bélicos asumen la adopción de niños cercanos a ellos. Una manera de adoptar muy diferente a la actual al menos en su origen. .

2. La adopción de los últimos 25 años tiene por base la infertilidad, la nueva visión de la mujer y el deseo de completar la familia con hijos (a poder ser muy pequeños y sanos)

Si tenemos en cuenta que el número de menores por familia es muy bajo y que cerca del 10% de las parejas tienen dificultades para tener hijos (por métodos naturales o por métodos médicos) tomaremos conciencia que la escasez de menores en algunas sociedades llega incluso a ser un problema demográfico. Además la idea de familia nuclear convencional (padre – madre – hijos) ha calado en muchas parejas que desean tener sus hijos biológicos o sus hijos adoptados para sentirse familia. Pero a su vez la maternidad monoparental lleva a algunas mujeres a buscar en la adopción una manera de crear una nueva familia sin necesidad de contar con un hombre. A pesar de lo que puede parecer, para los sistemas de protección del estado es un problema colocar en familias a menores que tienen: a) más edad b) hermanos/as y c) sobre todo aquellos que tienen necesidades educativas especiales.

Puesto que esto ha sido complicado en los últimos años, y entre otros motivos, muchas familias adoptantes han recurrido a la adopción internacional. Pero no todos los países del mundo desarrollado han visto de la misma manera la adopción internacional. Paradójicamente a lo ocurrido en España (donde la adopción mayoritaria se realiza fuera) otros países no asesoran activamente este tipo de adopción, por ejemplo el Reino Unido (entre otros), pues consideran que los menores de sus sistemas tienen prioridad sobre la adopción internacional. Este tipo de enfoque que da preferencia a la atención de los menores en riesgo del propio país debiera hacernos pensar en profundidad.

3. Adopciones en plural. Cada adopción tiene su historia, no son buenas las generalizaciones.

No hay dos adopciones iguales. Las historias de las personas adoptadas varían por completo. Comprender la adopción es entender a cada persona adoptada y a cada familia adoptante de manera única. Igual que para cualquier familiaHay personas adoptadas que vinieron con otro hermano. De etnias diferentes o iguales a las familias adoptantes. Personas adoptadas a diferente edad y con distinto nivel de sufrimiento y protección. Algunos habían sido cuidados (mejor o peor) por sus familias biológicas. Otros vivieron en centros de acogida o en orfanatos (algunos muy buenos y otros muy malos). Algunos sufrieron fuertemente, mientras que otros fueron bien cuidados por sus educadores que casi hacían de verdadera madre / padre. Otros tuvieron familias de urgencia que les atendieron con una intensidad tan positiva que nadie hubiera podido hacerlo mejor que ellos en los primeros meses de vida hasta que fueron dados en adopción. Las familias adoptantes son tan diferentes como las sociedades que adoptan. En este sentido coinciden con el resto de las familias: las hay convencionales, monoparentales y homoparentales. Las hay casadas, separadas o divorciadas. Con problemas de fertilidad o con hijos biológicos. Con trabajo o en paro...

4. Las familias adoptantes deben asumir un sobre esfuerzo

El universo mental del niño adoptado es diferente. Los niños adoptados deben recomponer en su psiquismo las conductas de abandono y sufrimiento originadas desde su familia biológica y / o donante, la necesidad (a veces imperiosa) de las familias adoptivas de tener descendencia y sobre todo la fuerte necesidad de integrar dentro de ellos mismos, espacios desconocidos, que afectan a la identidad de su psiquismo.

Fácilmente podemos darnos cuenta que estos niños y niñas, junto con sus diferentes familias (biológicas y / o donantes y adoptivas) deben asumir un sobreesfuerzo emocional. Mientras que las familias biológicas asumen pérdidas, culpabilidades y dolor emocional; las familias adoptantes deben reelaborar junto a sus hijos adoptivos la integración global de un psiquismo originalmente dañado. Todos estos sobreesfuerzos afectan al comportamiento del adoptado, a sus conductas y a la adaptabilidad. El sobreesfuerzo ocupa un lugar en la vida del adoptado que no ocupa en el resto de los niños.

5. La adopción sigue siendo la mejor medida de protección para los menores.

La adopción siempre ha sido la mejor alternativa para el cuidado de menores pues proporciona estabilidad familiar y cuidados que desarrollan íntegramente al menor. Las instituciones deberán continuar trabajando en profundidad con las familias las necesidades preadoptivas y postadoptivas, pues estas familias ejercen en el estado una importante acción social.

Las familias idóneas deberán tener: a) tolerancia importante a la frustración b) un conocimiento básico de lo que será la condición adoptiva c) una buena sintonía para cuidar – educar y d) una capacidad para limitar al menor. En otras palabras: un mínimo de madurez consigo mismo, un apego lo más seguro posible y un nivel de realismo adecuado con la vida. Puesto que se exige la evaluación de la idoneidad para ser familia adoptante los criterios anteriores deberían ser tenidos claramente en cuenta.

6. En un mundo globalizado, los países donantes de menores y los países receptores deberán asumir un coste emocional. Desprenderse de un hijo no es fácil para nadie.

Cuando esto ha ocurrido se debe a la dificultad para cuidar con madurez al menor por parte de las familias biológicas extensas. Catástrofes, guerras, violencia social, pobreza y falta de educación / cultura se encuentran a la base de las familias biológicas que optan por dar en adopción a un hijo. Pero también violencia intrafamiliar, machismo, drogadicción, opresión y enfermedad mental. Una cruda realidad para todos: sociedad, países, sistemas de protección, familias biológicas, familias adoptantes y en especial para los propios adoptados. La realidad nos dice que los países donantes de adopción son países con rentas muy bajas, económicamente pobres, culturalmente poco formados y sin políticas de género, y los países receptores de adopción son países avanzados, con mayores tasas de infertilidad asociadas al progreso.

7. Menores adoptados nacionales y menores adoptados internacionales.

¿Difieren mucho en sus necesidades educativas? Las investigaciones ya han demostrado que no es tanto la edad de la adopción, sino el sufrimiento físico y la traumatización emocional la que condiciona la salud posterior de las personas adoptadas y su repercusión en la educación de la familia adoptante (Urrutia, Loizaga, Ballús 2014). El sufrimiento físico y la traumatización emocional ocurre en cualquier país desarrollado o en vías de desarrollo. La negligencia, la humillación, el abandono y la traumatización existen en todos los lugares. Pensar que adoptar fuera del estado evitará estas cuestiones es un pensamiento ingenuo.

La teoría del apego y la propia neurociencia ha demostrado que las necesidades educativas especiales que necesitará un menor son proporcionales a las carencias físicas – salud y sobre todo al daño emocional y el trauma que ha vivido. Y esto al margen de ser personas adoptadas o no adoptadas (Barudy y Dantagnan 2010).

8. Adopciones abiertas: solo cuando las familias biológicas tienen un mínimo de madurez.

La adopción abierta es entendida como una forma específica de adoptarLas familias adoptantes, referentes principales de la educación del menor, asumen que pueden / deben relacionar a su hijo con su familia biológica. Estos encuentros suelen estar mediados por personas expertas en temas de familia. En estos espacios de encuentro afloran emociones que unas y otras familias (biológicas, adoptantes y adoptados) deben elaborar.

No todas las familias biológicas tienen madurez para estos encuentros. En estos casos es más correcto que el encuentro entre familias no se produzca pues las repercusiones negativas son claramente superiores a las positivas. Incluso es posible que el menor adoptado no desee los encuentros al no verse con la capacidad suficiente para afrontarlos. Es responsabilidad de los servicios de protección evaluar los riesgos de la adopción abierta.

9. Entender la adopción obliga a pensar en varias familias al tiempo.

Usted pensará que se trata de dos familias: una familia adoptante y una familia biológica. Y hasta cierto punto es verdad. Pero posiblemente pueda haber más familias, especialmente cuanto más avanzan los años de convivencia de la pareja y el adoptado va siendo más adulto. Se aproximan momentos emocionantes para las personas que se dedican al estudio de las familias. Y procesos complicados para quienes deseen entender el concepto de familia como familias convencionales.

10. Las nuevas tecnologías afectarán a los procesos adoptivos, especialmente a la búsqueda de orígenes.

En un mundo globalizado, con Internet y Redes Sociales, es impensable que una actividad humana no se encuentre influida por ellas. Algunos países colocan en Internet a los menores propuestos para acogimiento o adopción (por ejemplo en países de la órbita anglo – sajona - estadounidense) indicando edades, características personales de los menores, características...con notable éxito para los sistemas de protección.

Muchas personas adoptadas, especialmente jóvenes y adultos, conectan con foros para compartir información, sentimientos y propuestas sobre sus intereses de adopción. Hay foros específicos para la búsqueda de sus familias biológicas (especialmente para la búsqueda de hermanos y madres biológicas). Pero los menores, especialmente a partir de los 10 años (e incluso antes) en nuestros país, comienzan a entrar en Internet y posteriormente en Redes Sociales. En ocasiones oímos que los propios adolescentes se han adelantado a sus familias en la búsqueda de orígenes. Y las familias adoptantes asumen más tarde los sucesos.

Puesto que Internet y las Redes Sociales están tan presentes en los países desarrollados (que son quienes adoptan internacionalmente) deberíamos asumir en familia las comunicaciones abiertas, sinceras, y ajustadas a la edad del menor. Ocultar en este contexto global tiene poco valor e incluso complicará a las familias adoptantes. El concepto de ocultar para proteger puede ser contraproducente en una sociedad como la nuestra donde las personas adoptadas conocen su condición desde el principio de su vida en la familia adoptante.

Por otra parte algunas familias biológicas (mejoradas en su salud, madurez o riesgo) han tomado con interés la búsqueda de sus hijos biológicos. También se están agrupando para esta búsqueda. Será imposible el control de estas situaciones desde las familias adoptivas que deberán asumir la gran probabilidad de que ocurran sucesos de búsqueda de orígenes no gestionados desde ellas mismas.

11. Espacios intermedios para los momentos difíciles y complicados de algunos menores traumatizados.

En la adolescencia (a veces ya en la preadolescencia o juventud) los conflictos y la presión en las familias se hace difícil de soportar, incluso habiendo buscado orientación o terapia profesional. Puede ser bueno que otros familiares abran sus puertas acogiendo durante temporadas a los menores, permitiendo idas y venidas que ayudan a situar las emociones traumatizadas y las conversaciones de dolor... ayudando a reelaborar las relaciones pasadas y presentes en las mentes de los adoptados y de sus familias.

Los sistemas de protección para casos excepcionalmente complicados pueden apoyarse en educadores sociales que actúan directamente en los propios hogares y en técnicas de terapia familiar más creativas y menos convencionales.

12. El tercer espacio. Los adoptados interétnicos realizarán un sobre – esfuerzo sobre el sobre – esfuerzo.

Muchas adopciones son interétnicas y los cuerpos de las personas adoptadas no se corresponden con el modelo físico dominante de la sociedad en que están inmersos. Sin embargo las personas adoptadas son hijos directos y de pleno derecho de los países en que han sido adoptados. Puesto que el género y el cuerpo configuran el primer esquema de las relaciones entre las personas humanas, los adoptados provenientes de otros continentes que no concuerdan con el modelo físico dominante deberán asumir a lo largo de su vida esta peculiaridad en su identidad adoptiva.

13. Padres y madres con números. Todos aportan algo.

El dicho de «madre no hay más que una»puede ser un perjuicio si creemos que la verdadera madre es aquella que nos ha llevado en su vientre. Lejos de la realidad la M1 (madre 1) es la mujer que nos nutre, nos cuida, nos estimula, nos protege y nos quiere. Y en las personas adoptadas esta M1 no coincide con la M2 (madre biológica), aunque la M2 aportó un espacio en su vientre durante meses para que pudiera el menor venir al mundo sin renunciar a la eliminación de la vida y, además, aportó las características físicas.

14. Un hijo es mucho más que un buen estudiante

Muchas familias adoptantes tienen estudios superiores y han dedicado parte de su vida a los estudios (Loizaga -Dir.- 2009). El estudio ha centrado su vida y muchos de los logros profesionales y académicos han sido consecuencia de ello. Sabemos que se complica la vida familiar cuando las calificaciones escolares son deficientes. Las investigaciones muestran una gran relación entre el rendimiento escolar y las relaciones familiares (Loizaga 2010).

Para cualquier menor el rendimiento escolar es parte de su autoestima y de sus logros, que además son cuantificables con un valor numérico por escuelas. Y los estudios sobre adopción ponen de manifiesto que la población adoptada tiene mayor fracaso escolar (medido en repeticiones de cursos) y mayor disfunción externalizante (especialmente déficit de atención y/o hiperactividad). Pero que las familias adoptantes ayuden a mejorar el rendimiento escolar no puede ser incompatible con dejar de potenciar facetas marcadas de la madurez del menor. Algunos destacan por cualidades que claramente superan todo el valor cognitivo del estudio: buen humor, sociabilidad, capacidad de ayuda, solidaridad, capacidad de trabajo... El menor necesita ser reconocido en estos otros valores. La exigencia por el estudio no debe nublar el apoyo personal sincero en estas otras facetas.

15. La primeros años de la infancia no determinan la vida

La psicología y la neurociencia han demostrado que los primeros años de vida son muy importantes para la salud física, psíquica y social de las personas (Barudy 2010). Los buenos tratos son indispensables para el apego y los vínculos futuros. Pero también las ciencias sociales y de la salud han confirmado que los menores tienen la suficiente plasticidad como para avanzar progresivamente cuando el trato recibido de otros adultos es coherente, previsible y seguro (Palacios 2012).

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miércoles, 7 de enero de 2015

Todavía quedan códigos: robaron juguetes para huerfanitos y los devolvieron

Ocurrió en Vladivostok, en el extremo oriental ruso. Al darse cuenta, los cacos dejaron lo que habían sustraído de un auto de una empleada de una organización sin fines de lucro frente al orfanato.

Unos ladrones que habían robado paquetes de un auto sin comprobar su contenido los devolvieron cuando descubrieron que se trataba de regalos para huérfanos, informó el viernes un fondo de caridad en Vladivostok, en el extremo oriental ruso.

Los desconocidos que desvalijaron el auto de una empleada de Vladmama, organización sin ánimo de lucro, se llevaron los efectos personales de la propietaria y también una cincuentena de regalos de navidad para niños huérfanos, explicó la presidenta de la asociación, Svetlana Kania, citada por el diario Novye Izvestia.

Pocas horas después, los paquetes aparecían ligeramente cubiertos de nieve en el orfanato, según la misma fuente.

"Creo que los ladrones no miraron lo que había en las cajas, y cuando vieron el logo y descubrieron que se trataba de sorpresas para los niños, su conciencia actuó y los devolvieron", afirmó Kania."Como en un cuento de hadas", según el diario ruso, que explica que en los últimos días el fondo ha logrado reunir juguetes para 1.500 niños.

Fuente: Noticias Argentinas.


    Expedientes a familias por no realizar seguimientos de niños adoptados

       La Generalitat trabaja en casos de familias que han dejado de realizar los seguimientos postadoptivos a los que se habían comprometido con los países de origen en el proceso de adopción, y a las que ha incoado expediente sin sancionar todavía a ninguna.

       Se trata de una infracción tipificada como "grave" en la ley de derechos y oportunidades de infancia y la adolescencia y que, en caso de acabar en multa, conlleva una sanción de 3.001 a 90.000 euros.

       "Hay pocos casos, por suerte", ha asegurado en una entrevista a Europa Press la directora del Instituto Catalán de Acogida y Adopción (Icaa), Núria Canal, que ha apelado a la responsabilidad de las familias para cumplir los compromisos que adquirieron cuando adoptaron al niño.

       Ha remarcado que cuando se tramita una adopción internacional, el país de origen obliga a hacer una serie de seguimientos a la familia y al niño, y la familia firma un compromiso antes de que haya una sentencia firme.

       Dependiendo del país, puede ser un seguimiento continuado hasta los 18 años o puede ser solo de los primeros años: "Cada uno dictamina la periodicidad que quiere", siendo los más estrictos Rusia, Kazajistán y Etiopía, ha subrayado.

       Canal ha asegurado que cuando una familia incumple estos seguimientos lo hace con el país y puede ser que tenga "consecuencias para otras familias que esperan una adopción" con ese Estado.

       Ha afirmado que el régimen sancionador previsto en la ley catalana de infancia estaba muy dirigido hacia el seguimiento postadoptivo, para concienciar de que se había firmado un compromiso de hacer seguimientos y que si no se hacen, "habría una sanción", y ha remarcado que se está trabajando en casos de familias que han dejado de hacer los seguimientos a los que se comprometieron.

       Canal ha asegurado que las familias tienen que ser conscientes de que hay un compromiso que se está obligado a seguir y que otras se pueden ver "afectadas" o incluso los países de origen pueden amenazar con no asignar más niños.

       Desde que se implantó el proceso sancionador de la ley catalana de derechos y oportunidades de la infancia y la adolescencia no se han encontrado con ningún caso tipificado entre los "muy graves", con sanciones que van de los 91.000 a 600.000 euros.

    viernes, 28 de noviembre de 2014

    Kenia prohibe la adopción de niños kenianos a extranjeros.

    El Gobierno de Kenia ha prohibido la adopción de niños kenianos a extranjeros debido al "alto riesgo" que sufren los menores, según informaron hoy los medios locales.

    "La decisión estado fundamentada por el Informe Mundial sobre la Trata de Personas 2014, que cita a Kenia como fuente, lugar de tránsito y destino de la trata de personas", dijo el Gobierno en un comunicado, citado por el diario "Daily Nation".

    Según precisó, la decisión fue tomada el pasado martes debido al "alto riesgo" que sufren estos niños.

    Las licencias de quienes realizan adopciones internacionales ya han sido revocadas con efecto inmediato.

    El Gobierno justificó esta medida en su intento de terminar con las adopciones ilegales, ya que "las leyes de Kenia no definen la venta, reclutamiento y el comercio de niños como parte de la trata".

    "Esto ha creado un vacío legal para intereses fraudulentos, que se disfrazan a través de agencias de adopción y adoptantes, y que participan en el negocio sin escrúpulos de la trata de personas, con el pretexto de la caridad", apuntó el comunicado.

    Recientemente, un misionero de 19 años de edad y de nacionalidad estadounidense fue acusado de abusar sexualmente a niños en un orfanato de Nairobi, un hecho que conmocionó a la sociedad keniana.

    Kenia no es el único país africano que establece trabas a la adopción de niños a parejas internacionales, pues el pasado agosto Etiopía denegó la adopción de dos niños a dos familias españolas.

    Las dos familias ya habían convivido con sus hijos adoptados en Etiopía durante cuatro meses, pero recibieron la negativa de la justicia de ese país para la adopción definitiva y el traslado de los menores a España.

    El Gobierno de Etiopía justificó su decisión alegando que había detectado una supuesta falsificación de un documento por parte del orfanato etíope donde residían los menores.

    (Fuente: www.teinteresa.es)

    “Todas las noches rezábamos pidiendo una mamá y un papá”. (Adopción en Puerto Rico)

    El testimonio de Alicia, la docente que tuvo a cargo los últimos 3 chicos de Lorena Molina y Carlos Riveros, sobre cómo le cambió la vida a los niños este año y su tristeza de no tenerlos más.


    "A pesar de que son chiquitos, yo siempre les dije que se iban a ir de mi lado. Todas las noches le pedíamos a Dios por un papá y una mamá. Yo creo me entendían, yo los preparé para que no sufrieran cuando se fueran”. Alicia cuenta con la voz temblorosa cómo fue su relación con A., J. y J, los tres niños cauceteros que les quitaron por abandono a Lorena Molina y Carlos Riveros en uno de los casos más desgarradores que se conocieron el año pasado. Alicia los tuvo en tutela hasta que finalmente hace dos semanas fueron dados en adopción a un matrimonio de Santa Lucía. 
     
    "Ellos lógicamente primero no se querían ir, primero fueron los fines de semana y después la jueza decidió mandarlos con la nueva familia. Yo los puedo ir a ver y fui una vez, veo a uno de los chicos que viene a la escuela de nivel inicial pero he decidido no ir tan seguido porque lloraban para venirse conmigo. Cuando estén bien adaptados voy a poder ir”, cuenta la docente soltera que a poco de jubilarse acogió en su casa a los tres menores.
     
    "Nunca antes tuve experiencia de criar chicos ajenos, me enteré por los medios y me surgió ayudarlos, la mama era una chica de la zona que yo conocía y los modos quizá no son los adecuados, sería bueno que los chicos no estén en hogares sino tener personas como yo que los tengan un tiempo transitorio. Ya están dados en adopción y no es fácil para mí pero es lo que yo sabía desde un principio que iba a pasar. Primero dije que no los quería adoptar, pero después me encariñé y me arrepentí, pero el bien para ellos es tener un papá y una mamá y están los tres juntos”.
     
    El 7 de noviembre de 2013 le cambió la vida a Alicia y a los tres nenes que cobijó en su hogar también. Pasaron de la miseria de un rancho a una casa confortable y llena de amor. "Como habían sufrido tanto fue muy difícil todo lo vivido. Y ahora son otros niños, están contentos. El del medio no hablaba ni caminaba y ahora sí. Con los tres pasé sus cumpleaños y les hice fiestas. Era su primera experiencia,  con torta, castillito, con sus amiguitos. Todo les asombraba, los llevaba a los jueguitos del híper y se asombraban”, recuerda. El  más grande empezó la escuela y todos tuvieron por primera vez sus controles médicos y vacunas en regla.
     
    De ser una mujer sola, con 58 años, Alicia tuvo que adaptarse a vivir con tres bebés. "Fue un reto, pero muy positivo. Al principio dormíamos todos juntos porque tenían miedo y después tenían una habitación para los tres. Todo el mundo les regalaba juguetes y ropa. La gente que se enteraba venia y traía. Y la Dirección de la Niñez desde un principio trajeron pañales y los últimos meses me ayudaron con un subsidio para mantenerlos”, relata.
     
    Mientras los vecinos y los parientes de Alicia aceptaron a los chicos como propios y les dieron amor, los padres de los nenes no se acercaron más a verlos: "Se intentó que viniera la mamá a ayudarme al principio pero después se prohibió que vengan los padres porque cuando venían los chicos se ponían nerviosos, no dormían de noche. No vi que a ella le interesara recuperarlos. Ahora que no están conmigo todo el mundo los extraña”.
     
    Con la casa nuevamente en silencio, Alicia concluye: "Es muy difícil estar sin los chicos, pero Dios pone las cosas en el camino por algo. Ahora se los ve felices, tienen muchos tíos y primos nuevos. Y sin conocerlos tengo buena relación con los padres adoptivos. Yo desearía que la relación con los chicos sea para siempre”.
    (Fuente: www.tiempodesanjuan.com)

    Petición en Change.org : Estos niños deben estar con sus familias

    En la ciudad marroquí de Agadir hay ocho familias españolas con procesos de Kafala (acogimiento) de niños que esperan, desde hace casi 3 años, llegar a sus casas.
    Las autoridades marroquíes, de acuerdo con la Ley de Kafala (acogimiento permanente en el que el niño mantiene su nacionalidad y religión de origen) les asignaron en el año 2012 a 8 niños del orfanato de Agadir, niños con rangos de edad de entre 3 meses a 6 años que ya hace tiempo deberían de haber dejado de vivir en el orfanato para vivir con esas familias.
    Tres años después, inexplicablemente, estos procesos continúan en trámite. Los niños se han vinculado a ellos, les llaman papá y mamá, y son lo más parecido a unos padres que hayan conocido nunca. No saben qué es una madre o un padre que los acueste por la noche con un beso o los cuide cuando están enfermos… Todos estos niños tienen las carencias propias de vivir en un orfanato y algunos de ellos están enfermos.
    A pesar de cumplir desde el primer momento con todos y cada uno de los requisitos exigidos por la Ley de Kafala, se han emitido, por parte de los órganos judiciales marroquíes en Agadir, sentencias negativas por motivos que nada tienen que ver con los requisitos de la ley, contra las cuales, estas familias han presentado recursos a todos los niveles. Finalmente, después de años de litigios, la Corte de Casación (órgano supremo de Marruecos) ha empezado a dictaminar que las familias españolas tienen derecho al acogimiento de esos niños dado que hay un pleno cumplimiento de la ley.
    Por contra, y aunque la Corte de Casación está dictaminando que se les deben conceder las Kafalas, siguen pasando los meses y ningún niño ha salido del orfanato de Agadir. Hace más de siete meses que se empezaron a dictar sentencias de casación concediendo el derecho de kafala a varias familias y, ya sea por subterfugios legales, documentos que se extravían o aplicación de plazos procesales excesivos tratándose de menores, los niños continúan en el orfanato.
    Resulta del todo incomprensible entender por quéno se resuelven rápidamente estos casos cuando este problema requiere de una solución urgente. Las despedidas tras cada visita al orfanato son muy traumáticas para todos; los niños no entienden que sus familias de acogida tengan que marcharse, sintiéndose una y otra vez abandonados.
    La prensa recoge constantemente las buenas relaciones entre España y Marruecos. Ambas familias reales hacen gala de extraordinarias relaciones y hay tratados bilaterales en temas de cooperación judicial. Es por ese motivo que se hace muy complicado entender cómo, en este marco de cooperación y entendimiento, y con sentencias del Tribunal de Casación de Marruecos favorables emitidas en nombre del rey de Marruecos, no se facilite la salida de los orfanatos de estos niños desamparados.
    La PETICIÓN  a las AUTORIDADES ESPAÑOLAS competentes en el asunto es que se exija a sus homólogas marroquíes el cumplimiento de sus sentencias. No se pide trato de favor ni exención de las leyes, solo que se ejecuten las sentencias por la vía de urgencia por el interés superior de los niños.
     El jueves 20 de noviembre es (fue) el día Universal del niño. Estos niños no han tenido hasta ahora mucha suerte en la vida. Ayudad con vuestras firmas a que conozcan lo que es vivir en una familia que los quiera y los cuide y a que, de una vez por todas, cambie su mala suerte.
    PUEDES FIRMAR AQUÍ LA PETICIÓN: (pinchando en éste enlace)...

    Madre Teresa de Calcuta y el Aborto. (relacionado con la Adopción).

    (Por Carlos de Bustamante). (Del Blog "Tres Foramentanos en Valladolid").
    Tal vez no sea primicia este artículo; puede, incluso, que sea ya del dominio público por medio de este mismo blog. No lo sé, pero sí, que ante posturas inconcebibles e inesperadas que nos han “hundido en la miseria” por venir de quien menos esperábamos, no creo importe repetir lo expresado por la Beata Madre Teresa de Calcuta. Disculpen, pues, los que no necesitan mayores argumentos para sus más firmes creencias de la monstruosidad que es un aborto deliberado. Y aprovecho para insistir que ojalá lo leyera quien por no sé qué oscuros o cobardes intereses se ha doblegado ante los partidarios de la guerra y violencia so capa de paz y derechos humanos; los que entiéndanlo bien, no son derechos, ni paz, ni humanos. Por si valiera para por quien pueda detenga esta matanza de inocentes más perniciosa que el mismísimo ébola, les ruego disculpen mi posible reiteración.
    Dije o decía así:
    Veinte años del histórico discurso de Madre Teresa en EEUU. sobre el aborto. Ante grandes figuras políticas, la fundadora de las Misioneras de la Caridad clamó: '¡no los maten, dénmelos a mí'.

    Por Iván de Vargas
    MADRID, 03 de febrero de 2014 (Zenit.org) - Hoy se cumplen dos décadas de la histórica intervención de la Madre Teresa de Calcuta en el Desayuno de Oración Nacional que tradicionalmente se celebra cada año en Washington. Fue el 3 de febrero de 1994 ante una clase dirigente norteamericana tolerante con el aborto. La fundadora de la Familia de los Misioneros de la Caridad –ya beata– proclamó con valentía la verdad sobre este crimen contra la humanidad con argumentos sólidos e irrefutables.
    En su discurso ante el entonces presidente Clinton, la primera dama, el vicepresidente Gore y su esposa y otras grandes figuras políticas que no estaban de acuerdo con ella, la religiosa de origen albanés se refirió al aborto como una amenaza para la paz:
    “La amenaza más grande que sufre la paz hoy en día es el aborto, porque el aborto es hacer la guerra al niño, al niño inocente que muere a manos de su propia madre. Si aceptamos que una madre pueda matar a su propio hijo, ¿cómo podremos decirles a otros que no se maten? ¿Cómo persuadir a una mujer de que no se practique un aborto? Como siempre, hay que hacerlo con amor y recordar que amar significa dar hasta que duela. Jesús dio su vida por amor a nosotros. Hay que ayudar a la madre que está pensando en abortar; ayudarla a amar, aún cuando ese respeto por la vida de su hijo signifique que tenga que sacrificar proyectos o su tiempo libre. A su vez el padre de esa criatura, sea quien fuere, debe también dar hasta que duela.
    Al abortar, la madre no ha aprendido a amar; ha tratado de solucionar sus problemas matando a su propio hijo. Y a través del aborto, se le envía un mensaje al padre de que no tiene que asumir la responsabilidad por el hijo engendrado. Un padre así es capaz de poner a otras mujeres en esa misma situación. De ese modo un aborto puede llevar a otros abortos. El país que acepta el aborto no está enseñando a su pueblo a amar sino a aplicar la violencia para conseguir lo que se quiere. Es por eso que el mayor destructor del amor y de la paz es el aborto”.
    Además, Madre Teresa pidió a las mujeres que, si pensaban abortar a sus hijos, se los dieran a ella:
    “El mayor regalo que Dios le ha dado a nuestra congregación es luchar contra el aborto mediante la adopción. Ya hemos dado, sólo en nuestro hogar en Calcuta, más de tres mil niños en adopción. Y puedo decirles cuánta alegría, cuánto amor y cuánta paz han llevado estos niños a esas familias. Ha sido un verdadero regalo de Dios para ellos y para nosotros.
    Recuerdo que uno de los pequeños estaba muy enfermo, así que les pedí a los padres que me lo devolvieran y que les daría uno sano. Pero el padre me miró y me dijo: "Madre Teresa, llévese mi vida antes que el niño". Es hermoso ver cuánto amor, cuánta alegría ha llevado ese niño a esa familia.
    Recen por nosotros para que podamos seguir con este hermoso regalo. Y también les hago una propuesta: nuestras hermanas están aquí, si alguno no quiere un hijo, dénmelo, yo sí lo quiero”.
    Con sus palabras, la fundadora de las Misioneras de la Caridad tocó el corazón de muchos de los presentes y dejo claro también que la mayor pobreza no la encontró en los arrabales de Calcuta sino en los países más ricos cuando falta el amor, en las sociedades que permiten el aborto:
    “Para mí, las naciones que han legalizado el aborto son las más pobres, le tienen miedo a un niño no nacido y el niño tiene que morir”.
    A pesar de su pequeña estatura, ella no se arrugó en ningún momento, más bien se mostró firme como una roca y removió las conciencias de los poderosos dando voz a los no nacidos:
    "Tomemos una determinación, que ningún niño sea rechazado o que no sea amado, o que no se preocupen por el o que no lo asesinen y lo tiren a la basura".
    Unos años después -en el Desayuno de Oración Nacional de 2010- intervino la secretaria de Estado del Gobierno Obama, Hillary Clinton, quien recordó la participación en ese mismo acto de la Madre Teresa de Calcuta. Entonces, la beata le propuso abrir en Washington una casa para acoger a niños cuyas madres estuvieran pensando en abortar.
    Hillary Clinton relató el momento en el que la religiosa le pidió hablar a solas. La entonces secretaria de Estado imaginaba que le iba a reprobar por su postura ante el aborto, pero no fue así. "Compartimos la convicción de que es preferible la adopción que el aborto", me dijo. Entonces, me pidió crear juntas en Washington una casa de adopción para esos niños que están destinados a ser abortados. "Sentí -explicó la ex primera dama- que me habían dado una orden desde lo alto, y empecé a trabajar. Nos tomó un tiempo, necesitamos muchas aprobaciones". Fue, añadió, la "lobbysta más infatigable que he visto”. “Me llamó desde Vietnam, desde India, y el momento llegó en junio 1995". En el día de la inauguración, la Madre Teresa disfrutó "como un niño feliz", aseguró.
    El Desayuno Nacional de Oración es un evento que organiza todos los años el Congreso estadounidense desde 1953 y que aunque empezó siendo sólo un desayuno -como su nombre indica- en la actualidad cubre toda una semana en la que se organizan todo tipo de encuentros con unos 3.500 invitados de hasta un centenar de países. Algunos de estos invitados ofrecen además discursos y los congresistas aprovechan para mantener encuentros con ellos a título personal.
    (Fuente: www.blogs.periodistadigital.com)