“¿Me haces un hueco?”, le dijo una niña sentada en una maleta a la almeriense Estrella Cara desde un anuncio publicitario de la Consejería de Bienestar Social. Corría el verano de 2009 y esta mujer, ama de casa, y madre de Fran, que ahora tiene 8 años, no pudo decir que no. En tres años ha atendido en su casa, por la vía de acogimiento familiar de urgencia, a siete menores de entre 0 y 6 años. Hoy, dos de ellos, un niño y una niña, forman parte de su núcleo familiar.
El gesto de Estrella, natural de Adra y de 37 años, y de su marido Francisco Hernández, programador de profesión, es el que han dado ya más de un centenar de familias en la provincia. “Somos muchos, pero hacen falta más”, asegura Estrella con voz firme y una sonrisa que no le cabe en la cara.
Madre de “ocho niños, ya”, como dice ella, anima a cualquier familia que pueda, a probar. “El acogimiento familiar no hay que pensarlo, hay que probarlo”, insiste. Y es que, gracias a familias como la de Estrella, Francisco y Fran, más de 300 menores son atendidos en la provincia en un núcleo familiar, alejados de centros e instituciones de acogida.
El programa de acogimiento familiar, en cada una de sus modalidades, depende del Servicio de Protección de Menores de la Junta de Andalucía, a través de la consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, y cuenta con el apoyo imprescindible del equipo de Cruz Roja, que es el que forma a las familias, aunque la valoración de idoneidad de cada una de ellas lo otorga la administración autonómica.
También recién nacidos La familia de los Hernández-Cara, que viven en la capital, sabe de vínculos afectivos, de biberones, noches sin dormir y, sobre todo, de abrazos, besos y risas. “Desde que recoges al niño, lo quieres como si fuera tu hijo”, asegura esta mujer que, en más de una ocasión ya, ha tenido que ir con su marido al hospital a recoger a algún bebé recién nacido que necesitaba de su cariño. Otras veces, ha estado pendiente de una llamada para atender a otros, algo más mayores, aunque, ninguno ha sobrepasado los 6 años.
De todos guarda recuerdos estupendos y, si bien, hay diferencias en función de la edad, fundamentalmente, a todos les sigue la pista. “El whastapp es para mí una maravilla. Puedo ver cómo van creciendo”, afirma esta madre, que ha tenido la suerte de mantener contacto con la mayoría de los niños que han pasado por su casa.
El vínculo no acaba “No hay obligación por parte de su familia, ni derechos por nuestra parte, pero sí hemos tenido la suerte de tener buena relación con las familias como para saber de los niños y verlos”, reconoce Francisco Hernández, que, al igual que su mujer y su hijo Fran, recomiendan vívamente el acogimiento.
“Recibes mucho más de lo que das”, insiste Estrella, que siente las sonrisas de los pequeños como algo “impagable”. Los más pequeños requieren necesidades más físicas y los más mayores, tienen otras, pero todos evolucionan fenomenalmente en familia.
“Es emocionante cuando empiezan a hablar, dicen ‘ajo’, o aprenden a caminar”, relata el hijo natural de esta familia que ve en el hecho de compartir “un auténtico regalo”.
“Me lo paso muy bien jugando con los niños y enseñándoles cosas”, dice. Y es que, algunos de sus hermanos han aprendido a hablar en su casa, bien porque antes eran pequeños para hacerlo, bien porque proceden de otros países y no conocían bien el idioma.
Otro perfil Y es que, la crisis ha modificado, en parte, el perfil de los menores en acogimiento. Si antes eran más los extranjeros, ahora son también los españoles los que necesitan de la ayuda de otras familias. Siempre, además, con el objetivo de volver a su núcleo familiar o su familia extensa (abuelos o tíos, por ejemplo). De hecho, tanto desde el Servicio de Protección de Menores como desde Cruz Roja insisten en que el acogimiento “no es en ningún caso, una puerta para la adopción”.
“Cuando un niño se va, se siente una mezcla de dolor y de alegría”, resume Fran Hernández Cara que, a sus 8 años, sabe, y mucho, de pasiones intensas. Explica que se siente “feliz” al saber que los pequeños que han vivido en su casa y compartido padres con él “ya no tienen problemas”. Este es el objetivo, dicen sus progenitores, que animan a acercarse a Cruz Roja y conocer un servicio “vital”.
(Fuente: www.lavozdealmeria.es)
Éste blog está creado para ayudar a todas las personas que estén pensando ó hayan decidido adoptar un niño(-a). En él contaremos nuestra experiencia completa de Adopción Internacional y esperamos contar con vuestras experiencias, noticias, Ecais...
viernes, 27 de junio de 2014
jueves, 26 de junio de 2014
Treinta familias esperan para adoptar niños. Adopción en San Rafael (Argentina)
En la provincia son 700 los solicitantes y el trámite termina siendo engorroso y burocrático. El compromiso de crear una delegación del Registro en san Rafael nunca fue cumplido. En nuestro departamento no hay chicos en estado de adoptabilidad porque el procedimiento es complejo.
El régimen de adopción atraviesa instancias complicadas. Uno de los factores a señalar es que en los últimos tres años, según confiaron fuentes judiciales a Diario San Rafael, no hay prácticamente niños en estado de adoptabilidad. El año pasado sólo se realizaron dos adopciones, mientras que en el Registro Único de Adoptantes (RUA) 30 familias sanrafaelinas esperan.
A pesar de que el trámite debería ser simple, pensando en que los sectores involucrados son tan vulnerables y sus necesidades urgentes, intervienen tantas entidades que termina siendo complejo. La primera en intervenir es la Dinaf, organismo del Poder Ejecutivo, que ubica a niños separados de su familia de origen y comprueba el riesgo de abandono. Su tarea es también hacer lo posible para reintegrar al niño con su familia. En caso de que ese reintegro fuera imposible, entonces entra en escena el Poder Judicial, que reasume la competencia y lo declara en estado de adoptabilidad.
Una vez que se declaró esa situación, entra en escena otro organismo oficial, que es el RUA. A partir de su creación por Acordada N° 16.404 de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza en el año 2000, el registro centraliza todos los trámites de familias que desean adoptar. Vale destacar que debería haberse creado una delegación en la ciudad, pero esto nunca se hizo; entonces cada trámite debe hacerse en Mendoza. El RUA confecciona una lista de personas inscriptas como aspirantes a adopción. Cuando un niño se encuentra en estado de adoptabilidad por renuncia de su madre biológica o resolución judicial, se integra a la familia del primero de la lista (ordenada según día y hora de inscripción) que reúna las condiciones adecuadas para las características del menor (como edad, sexo y hermanos). En estos momentos, según contó a Diario San Rafael Gonzalo Valdez, que es trabajador social e integra el Servicio Interdisciplinario de Adopción, hay 720 familias en la provincia esperando un niño, mientras que de ese total 30 son sanrafaelinas.
A pesar de que todos afirman que el trámite es simple, el niño debe pasar por el Poder Judicial, luego por la Dinaf, de ahí vuelta a la justicia, luego al RUA y luego con suerte encontrará un hogar. En el Senado de Mendoza, hay un pedido del senador Camerucci para que la Suprema Corte remita la documentación sobre el régimen de adopción. La inquietud nace frente a informaciones que aseguran que en la provincia existe la venta de niños. Por otra parte, algunas fuentes aseguran que una de las razones por las que hay pocos niños en adopción es porque sus familias se niegan a darlos en adopción para no perder las compensaciones que reciben del Estado en forma de planes de asistencia familiar y demás.
La situación es preocupante. Demasiados niños se ven en situación de abandono o casi abandono, son víctimas de trata o trabajo infantil. Demasiadas familias aguardan adoptar y tienen las condiciones y el amor necesario para hacerlo. Sólo resta agilizar los mecanismos.
(Fuente: www.diariosanrafael.com.ar)
martes, 24 de junio de 2014
Ya se recibieron 130 llamados para adoptar a los cinco hermanos. Adopción en Argentina.
La respuesta a la convocatoria que se hizo pública ayer, y que fue difundida por la agencia de noticias Télam, se recibió a través de 60 llamados telefónicos y 70 correos, los primeros de los cuales llegaron de Corrientes, Chubut, Provincia de Buenos Aires y Entre Rios.
"Los 130 interesados, hasta el momento, solicitaron más información sobre los requerimientos para adoptar a los hermanitos. La justicia será la que decida cuál de las familias es la más idónea para comenzar el proceso de vinculación", señaló a Télam la titular del organismo.
Tegliaferri contó que "los chicos están bien de salud, nunca perdieron su vínculo de hermanos, saben de dónde vienen, conocen su historia y quieren una familia".
Entre los llamados hubo otros tantos que pidieron información más general y otros que ofrecieron ayuda, señaló la funcionaria, quien expresó su satisfacción por la respuesta positiva a la convocatoria.
"Los niños, tres nenas y dos varones, de 6, 7, 10, 11 y 14, están cuidados y fueron queridos por las personas que los tuvieron que contener en las instituciones", sostuvo la funcionaria, que celebró que ahora la legislación "se ocupe de satisfacer el derecho de los niños a tener una familia".
El derecho a tener una familia y a ser oídos son dos de los derechos consagrados por la Ley 26.061 de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes, en sintonía con los tratados internacionales de Derechos Humanos y la legislación de Niñez.
"Estamos garantizando que esos derechos de la niñez y adolescencia se cumplan. Estos chicos fueron oídos y gracias a eso pudieron decir lo que querían: una familia", precisó Tagliaferri.
La funcionaria destacó que antes la legislación priorizaba el derecho de los adultos de adoptar por sobre el derecho de los niños a tener una familia, lo que se ve reflejado en los registros del país: el 98 por ciento está dispuesto a adoptar a niños de menos de tres años.
"Sin embargo, ahora todas las acciones van dirigidas a priorizar los derechos de los niños", como en el caso de los cinco hermanitos, explicó Tagliaferri.
En tanto, en la Ciudad de Buenos Aires, hay un 72 por ciento de personas interesadas en adoptar a niños de menos de 4 años y un 64 por ciento busca darle una familia a un solo niño o niña, precisó.
"No hay postulantes para adoptar a más de dos hermanos; y, por ende, tampoco los hay para cuatro y menos aún para cinco, como es el caso que nos ocupa", dijo la funcionaria.
El proceso que se iniciará una vez que la justicia decida quién de todos los postulantes es el más idóneo será el mismo que en cualquier otra adopación: un período de vinculación y la guarda.
Seis meses después de convivir y ser acompañados y monitoreados por la justicia y el equipo del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes se definirá la adopción legal.
"Si bien el recorrido es largo, en un caso como éste no habrá largas esperas, como ocurre cuando el reloj empieza a correr desde el día en que el postulante se inscribe en el registro de adopción", dijo la funcionaria.
Los interesados en adoptar a este grupo de hermanos pueden comunicarse con la Defensoría Zonal de Niños, Niñas y Adolescentes de la Comuna 14, de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, al teléfono 4829-1256 de lunes a viernes de 9 a 16 o por mail a la dirección defensoriacomuna14@buenosaires.gob.ar.
(Fuente: www.talam.com.ar)
"Los 130 interesados, hasta el momento, solicitaron más información sobre los requerimientos para adoptar a los hermanitos. La justicia será la que decida cuál de las familias es la más idónea para comenzar el proceso de vinculación", señaló a Télam la titular del organismo.
Tegliaferri contó que "los chicos están bien de salud, nunca perdieron su vínculo de hermanos, saben de dónde vienen, conocen su historia y quieren una familia".
Entre los llamados hubo otros tantos que pidieron información más general y otros que ofrecieron ayuda, señaló la funcionaria, quien expresó su satisfacción por la respuesta positiva a la convocatoria.
"Los niños, tres nenas y dos varones, de 6, 7, 10, 11 y 14, están cuidados y fueron queridos por las personas que los tuvieron que contener en las instituciones", sostuvo la funcionaria, que celebró que ahora la legislación "se ocupe de satisfacer el derecho de los niños a tener una familia".
El derecho a tener una familia y a ser oídos son dos de los derechos consagrados por la Ley 26.061 de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes, en sintonía con los tratados internacionales de Derechos Humanos y la legislación de Niñez.
"Estamos garantizando que esos derechos de la niñez y adolescencia se cumplan. Estos chicos fueron oídos y gracias a eso pudieron decir lo que querían: una familia", precisó Tagliaferri.
La funcionaria destacó que antes la legislación priorizaba el derecho de los adultos de adoptar por sobre el derecho de los niños a tener una familia, lo que se ve reflejado en los registros del país: el 98 por ciento está dispuesto a adoptar a niños de menos de tres años.
"Sin embargo, ahora todas las acciones van dirigidas a priorizar los derechos de los niños", como en el caso de los cinco hermanitos, explicó Tagliaferri.
En tanto, en la Ciudad de Buenos Aires, hay un 72 por ciento de personas interesadas en adoptar a niños de menos de 4 años y un 64 por ciento busca darle una familia a un solo niño o niña, precisó.
"No hay postulantes para adoptar a más de dos hermanos; y, por ende, tampoco los hay para cuatro y menos aún para cinco, como es el caso que nos ocupa", dijo la funcionaria.
El proceso que se iniciará una vez que la justicia decida quién de todos los postulantes es el más idóneo será el mismo que en cualquier otra adopación: un período de vinculación y la guarda.
Seis meses después de convivir y ser acompañados y monitoreados por la justicia y el equipo del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes se definirá la adopción legal.
"Si bien el recorrido es largo, en un caso como éste no habrá largas esperas, como ocurre cuando el reloj empieza a correr desde el día en que el postulante se inscribe en el registro de adopción", dijo la funcionaria.
Los interesados en adoptar a este grupo de hermanos pueden comunicarse con la Defensoría Zonal de Niños, Niñas y Adolescentes de la Comuna 14, de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, al teléfono 4829-1256 de lunes a viernes de 9 a 16 o por mail a la dirección defensoriacomuna14@buenosaires.gob.ar.
(Fuente: www.talam.com.ar)
Diputación colabora con menores de orfanatos rusos.
La Diputación de Cádiz y la Asociación Andaluza para la Cooperación, Ayuda y Solidaridad con el Pueblo Ruso ASOPRU, colaborarán un año más, merced a la renovación del convenio que mantienen vigente ambas entidades desde el año 2004 y que fue ratificado con la firma de los presidentes José Loaiza y Francisco Escobar García.
lunes, 23 de junio de 2014
Reportaje: Por el derecho a vivir en familia. (Adopción en Chile)
Desde la entrada en vigencia de la actual Ley de Adopción, del año 1999, se ha logrado restituir el derecho a 7.326 niños a vivir en familia en nuestro país. De ahí entonces la motivación que hubo para celebrar el lunes de esta semana el Día del Padre Adoptivo, a un costado de la Iglesia Catedral de La Serena. Allí estuvieron presentes representantes del Servicio Nacional de Menores (Sename) en la zona, además de la seremía de Justicia, entregando a los transeúntes una tarjeta con forma de camiseta de la selección chilena, que en su interior decía “el amor une tan fuerte como un lazo sanguíneo”.
“Para el Sename es muy importante celebrar el Día del Padre, pero más que nada el Día del Padre Adoptivo, toda vez que, como dice en estas tarjetas, el amor une tan fuerte como un lazo sanguíneo. Por lo tanto, todos aquellos que por algún motivo no son padres biológicos y han optado por criar y tener a cargo un niño motivados por el amor, evidentemente necesitan ser reconocidos”, dijo Patricia Castro, directora (S) en la zona.
Por su parte, el seremi de Justicia Carlos Galleguillos, respecto a esta iniciativa en La Serena, opinó que “es una manera de reconocer el cariño que los padres adoptivos tienen por los niños, que han optado por esta forma para convertirse en padres. También queremos promover que existe esta vía, invitar a las personas para que puedan dar un gesto de cariño a pequeños que a lo mejor no han tenido la posibilidad de tener a sus padres”. Junto con ello, la autoridad recalcó que “el derecho a vivir en familia es fundamental para los menores, es algo que está consagrado en la Convención de Derechos del Niño y nosotros queremos promover eso”.
El seremi explicó que “si bien en los hogares hay mucho cariño de parte de las personas que los tienen a su cuidado, también los recursos no son los óptimos para mantener a tantos que se encuentran en situación de abandono. Por lo tanto, cuando un niño o un adolescente se cría en un entorno familiar, es mucho mejor para ellos, para su desarrollo en general, para la formación educativa y para crecer igual que todas las personas”. Es importante recalcar que la adopción vela por el derecho de un niño a vivir en familia y no por otorgarle un hijo o hija a una persona o matrimonio.
“Tenemos una baja tasa de adopción. Precisamente, está en discusión en el Parlamento mejorar la legislación para promoverla. Generalmente, las familias quieren adoptar menores de 3 años. Y la idea es que eso se extienda, para que se pueda adoptar a niños de cualquier edad”, sostuvo Galleguillos. Junto con ello, se reiteró que los interesados en adoptar pueden llenar el formulario disponible en la página webwww.sename.cl o acercarse a las oficinas del Sename, donde se les indica el proceso a seguir.
En tanto, la directora (S) Patricia Castro manifestó que “puede estar baja la tasa, pero nosotros como servicio vamos a estar constantemente motivando a los matrimonios para que se inscriban en la lista de padres adoptivos, para optar por esta alternativa que enriquece mucho como seres humanos”.
“Para el Sename es muy importante celebrar el Día del Padre, pero más que nada el Día del Padre Adoptivo, toda vez que, como dice en estas tarjetas, el amor une tan fuerte como un lazo sanguíneo. Por lo tanto, todos aquellos que por algún motivo no son padres biológicos y han optado por criar y tener a cargo un niño motivados por el amor, evidentemente necesitan ser reconocidos”, dijo Patricia Castro, directora (S) en la zona.
Por su parte, el seremi de Justicia Carlos Galleguillos, respecto a esta iniciativa en La Serena, opinó que “es una manera de reconocer el cariño que los padres adoptivos tienen por los niños, que han optado por esta forma para convertirse en padres. También queremos promover que existe esta vía, invitar a las personas para que puedan dar un gesto de cariño a pequeños que a lo mejor no han tenido la posibilidad de tener a sus padres”. Junto con ello, la autoridad recalcó que “el derecho a vivir en familia es fundamental para los menores, es algo que está consagrado en la Convención de Derechos del Niño y nosotros queremos promover eso”.
El seremi explicó que “si bien en los hogares hay mucho cariño de parte de las personas que los tienen a su cuidado, también los recursos no son los óptimos para mantener a tantos que se encuentran en situación de abandono. Por lo tanto, cuando un niño o un adolescente se cría en un entorno familiar, es mucho mejor para ellos, para su desarrollo en general, para la formación educativa y para crecer igual que todas las personas”. Es importante recalcar que la adopción vela por el derecho de un niño a vivir en familia y no por otorgarle un hijo o hija a una persona o matrimonio.
“Tenemos una baja tasa de adopción. Precisamente, está en discusión en el Parlamento mejorar la legislación para promoverla. Generalmente, las familias quieren adoptar menores de 3 años. Y la idea es que eso se extienda, para que se pueda adoptar a niños de cualquier edad”, sostuvo Galleguillos. Junto con ello, se reiteró que los interesados en adoptar pueden llenar el formulario disponible en la página webwww.sename.cl o acercarse a las oficinas del Sename, donde se les indica el proceso a seguir.
En tanto, la directora (S) Patricia Castro manifestó que “puede estar baja la tasa, pero nosotros como servicio vamos a estar constantemente motivando a los matrimonios para que se inscriban en la lista de padres adoptivos, para optar por esta alternativa que enriquece mucho como seres humanos”.
UNIDAD A CARGO
Al interior del Sename regional funciona la Unidad de Adopción, donde trabaja el equipo de profesionales conformado por Mary Álvarez, asistente social y coordinadora; Daniela Urquieta, abogada; y Carlos Araya, psicólogo. “Hay hasta el momento 36 matrimonios postulando y llevamos hasta la fecha 6 enlaces. Lo que más tenemos son niños con mayor edad, por sobre los 3 años, porque los matrimonios están buscando a los más pequeños, de hasta 2 años. Por ende, el año pasado tuvimos 15 enlaces”, explicó Mary Álvarez.
“Los matrimonios creen que es un proceso mucho más fácil. Pero tiene que haber un proceso de evaluación y de idoneidad, ver el tema social y psicológico. Ese período va a depender de las parejas. Hay matrimonios que en la evaluación pueden durar 3 meses o mucho más, dependiendo de situaciones personales”, explicó la coordinadora. Durante el año 2013 se iniciaron 31 causas de Susceptibilidad de Adopción en Tribunales de Familia de la Región. En lo que va de este 2014 se han iniciado 5 causas.
“Ahora, respecto al período de espera, que nosotros hablamos que es desde que han sido evaluados a certificados como idóneos para asumir la paternidad adoptiva, será dependiendo de la edad del niño. Por ejemplo, si el niño es más pequeño, el promedio de espera por su hijo es de un año y medio aproximado. Si estamos hablando de alguien que supera los 2 años de edad, ese tiempo se acorta mucho más porque son menos los matrimonios que desean postularse”, dijo Álvarez.
“Tenemos 757 matrimonios postulantes y el 80% lo hace a menores de 2 años. La idea es que en algún momento haya una campaña masiva para potenciar la adopción de niños mayores, considerando que hay un gran número que tiene el Sename en sus hogares”, anunció. “En proceso de susceptibilidad de adopción en la región tenemos aproximadamente unos 30 niños. Estamos hablando de pequeños que la mamá cedió para adopción o aquellos que están en una situación de abandono en los hogares. También si su familia no está hábil para ejercer la paternidad, por factores como un alto consumo de alcohol, violencia intrafamiliar, lo cual es riesgoso para los menores”.
Durante el año 2013 se atendieron 27 madres biológicas, de las cuales sólo 4 cedieron a su hijo/a en adopción. A la fecha, durante el año 2014 se han atendido 5 madres, de las cuales 3 han cedido en adopción a su hijo/a. A partir de febrero de 2014, la región cuenta con el Programa de Intervención con niños/as institucionalizados y preparación para la integración a familia adoptiva (PRI), el cual dispone con 12 plazas a nivel regional.
La ley establece que sólo pueden ser entregados en adopción internacional los niños a los cuales no se les ha encontrado una alternativa de familia en Chile. El año 2012, el 80% de los niños permaneció en el país y el 2013 el 82%. El primer cuatrimestre del 2014, el 83% de los 159 niños adoptados se mantuvieron en Chile. Por otro lado, en los últimos tiempos ha bajado el número de niños adoptables menores de un año. Una de las razones es que ha disminuido el número de madres que ceden a sus hijos en adopción al momento del parto.
Dentro de la Unidad de Adopción del Sename se encuentra el subprograma de evaluación técnica de los solicitantes y su preparación como familia adoptiva. Aquí se realizan pasos como la evaluación integral de los postulantes, respecto a su salud física, mental, psicológica, condiciones socioeconómicas y de tipo moral, como también de sus recursos y habilidades parentales para asumir en forma competente el cuidado de un niño con características y necesidades particulares.
“Los matrimonios creen que es un proceso mucho más fácil. Pero tiene que haber un proceso de evaluación y de idoneidad, ver el tema social y psicológico. Ese período va a depender de las parejas. Hay matrimonios que en la evaluación pueden durar 3 meses o mucho más, dependiendo de situaciones personales”, explicó la coordinadora. Durante el año 2013 se iniciaron 31 causas de Susceptibilidad de Adopción en Tribunales de Familia de la Región. En lo que va de este 2014 se han iniciado 5 causas.
“Ahora, respecto al período de espera, que nosotros hablamos que es desde que han sido evaluados a certificados como idóneos para asumir la paternidad adoptiva, será dependiendo de la edad del niño. Por ejemplo, si el niño es más pequeño, el promedio de espera por su hijo es de un año y medio aproximado. Si estamos hablando de alguien que supera los 2 años de edad, ese tiempo se acorta mucho más porque son menos los matrimonios que desean postularse”, dijo Álvarez.
“Tenemos 757 matrimonios postulantes y el 80% lo hace a menores de 2 años. La idea es que en algún momento haya una campaña masiva para potenciar la adopción de niños mayores, considerando que hay un gran número que tiene el Sename en sus hogares”, anunció. “En proceso de susceptibilidad de adopción en la región tenemos aproximadamente unos 30 niños. Estamos hablando de pequeños que la mamá cedió para adopción o aquellos que están en una situación de abandono en los hogares. También si su familia no está hábil para ejercer la paternidad, por factores como un alto consumo de alcohol, violencia intrafamiliar, lo cual es riesgoso para los menores”.
Durante el año 2013 se atendieron 27 madres biológicas, de las cuales sólo 4 cedieron a su hijo/a en adopción. A la fecha, durante el año 2014 se han atendido 5 madres, de las cuales 3 han cedido en adopción a su hijo/a. A partir de febrero de 2014, la región cuenta con el Programa de Intervención con niños/as institucionalizados y preparación para la integración a familia adoptiva (PRI), el cual dispone con 12 plazas a nivel regional.
La ley establece que sólo pueden ser entregados en adopción internacional los niños a los cuales no se les ha encontrado una alternativa de familia en Chile. El año 2012, el 80% de los niños permaneció en el país y el 2013 el 82%. El primer cuatrimestre del 2014, el 83% de los 159 niños adoptados se mantuvieron en Chile. Por otro lado, en los últimos tiempos ha bajado el número de niños adoptables menores de un año. Una de las razones es que ha disminuido el número de madres que ceden a sus hijos en adopción al momento del parto.
Dentro de la Unidad de Adopción del Sename se encuentra el subprograma de evaluación técnica de los solicitantes y su preparación como familia adoptiva. Aquí se realizan pasos como la evaluación integral de los postulantes, respecto a su salud física, mental, psicológica, condiciones socioeconómicas y de tipo moral, como también de sus recursos y habilidades parentales para asumir en forma competente el cuidado de un niño con características y necesidades particulares.
(Fuente: www.diarioeldia.com.cl)
jueves, 19 de junio de 2014
Familias que cambian vidas.
«Os voy a hablar de las familias de acogida. Yo vivo en una». Begoña, entonces 16 años, dejó boquiabiertos a sus compañeros del 'insti' cuando les relató su vida en una charla que tenían que dar en clase como parte de un trabajo. Su cuadrilla del colegio Amara Berri de Donostia sabía de su realidad, la de la menor con dos familias: la que le brinda un hogar y con la que convive en el día a día, y la biológica, que por distintos motivos no puede hacerse cargo de ella y a la que sigue visitando periódicamente. Había otros escolares que no tenían ni idea de esa situación. «Y si algo he aprendido en todos estos años es a explicarme. Les conté mi vida, mi situación. La gente se quedó flipando».
La de Begoña es la vida de una niña de Eibar que vivió parte de su infancia en pisos residenciales, bajo tutela foral. A los 7 años convivió con gente de su edad, pero a los 8 le cambiaron a otro piso en el que había chavales de hasta 18 años. Demasiada diferencia. «Me trataban como a un juguete, me vacilaban». Los pisos, reconoce, no están mal. «Los educadores trabajan bien, pero por mucho que sean cercanos no son como los padres. Y por muy amigo que te hagas de los chavales, no son como tus hermanos. Aquello no es una familia. Allí no tienes referentes».
Los suyos se llaman Izaskun y Luismi. Ugarte y Bayón, respectivamente, aunque los apellidos del DNI de Begoña sean otros. Otro motivo que obliga a dar explicaciones. Le abrieron la puerta de su casa cuando tenía 9 años, después de animarse tras leer dos reportajes sobre familias de acogida en este periódico. «Podemos hacer algo», pensó esta pareja que ya había criado a dos hijos biológicos, que entonces tenían 21 y 18 años. Se pusieron en contacto con la Cruz Roja, que entonces se encargaba de estos procesos, «y nos contaron cómo va todo con pelos y señales». Lo bueno y lo malo, que también lo hay. «Lo bueno es traer un menor a casa, qué guay, vamos a cuidarle y a quererle... Pero ese menor viene con una mochila de vivencias que hay que ir trabajando y soltando». No es fácil.
Durante casi un año, los Ugarte-Bayón estuvieron en contacto con profesionales de la instituciones y haciendo ese aprendizaje de las familias acogedoras, actualmente 260 en Gipuzkoa y con 325 menores a su cargo. Desde que la Diputación puso en marcha esta modalidad de protección a la infancia, en 1985, cerca de 700 familias se han hecho cargo de menores.
La de Begoña es la vida de una niña de Eibar que vivió parte de su infancia en pisos residenciales, bajo tutela foral. A los 7 años convivió con gente de su edad, pero a los 8 le cambiaron a otro piso en el que había chavales de hasta 18 años. Demasiada diferencia. «Me trataban como a un juguete, me vacilaban». Los pisos, reconoce, no están mal. «Los educadores trabajan bien, pero por mucho que sean cercanos no son como los padres. Y por muy amigo que te hagas de los chavales, no son como tus hermanos. Aquello no es una familia. Allí no tienes referentes».
Los suyos se llaman Izaskun y Luismi. Ugarte y Bayón, respectivamente, aunque los apellidos del DNI de Begoña sean otros. Otro motivo que obliga a dar explicaciones. Le abrieron la puerta de su casa cuando tenía 9 años, después de animarse tras leer dos reportajes sobre familias de acogida en este periódico. «Podemos hacer algo», pensó esta pareja que ya había criado a dos hijos biológicos, que entonces tenían 21 y 18 años. Se pusieron en contacto con la Cruz Roja, que entonces se encargaba de estos procesos, «y nos contaron cómo va todo con pelos y señales». Lo bueno y lo malo, que también lo hay. «Lo bueno es traer un menor a casa, qué guay, vamos a cuidarle y a quererle... Pero ese menor viene con una mochila de vivencias que hay que ir trabajando y soltando». No es fácil.
Durante casi un año, los Ugarte-Bayón estuvieron en contacto con profesionales de la instituciones y haciendo ese aprendizaje de las familias acogedoras, actualmente 260 en Gipuzkoa y con 325 menores a su cargo. Desde que la Diputación puso en marcha esta modalidad de protección a la infancia, en 1985, cerca de 700 familias se han hecho cargo de menores.
Los nervios del primer día
El primer encuentro entre Begoña y su nueva familia tuvo lugar en el piso residencial. «Era su terreno y la supervisora estaba presente. Tocamos el timbre y oímos como gritaba: '¡Qué vergüenza, no quiero abrir!», recuerda con una sonrisa Izaskun. Ahora Begoña reconoce que estaba «muy nerviosa». Como para no estarlo. En esos encuentros semanales, que se fueron alargando e intensificando y en el que conoció a sus hermanos Asier y Amaia, que estuvieron de acuerdo con el acogimiento, comenzó a tejerse una relación ahora más que sólida. Con Izaskun había 'feeling', «conectamos mucho» desde el inicio. «Con Luismi me costó más», confiesa.
La víspera de una Nochebuena Begoña se mudó a su nuevo hogar. No todo fueron risas. «El principio fue muy difícil. Nosotros tenemos nuestras expectativas, pero ella trae las suyas. Y ahí hay un choque», reconoce Izaskun. Había cuestiones básicas, como las normas o límites familiares, el funcionamiento de una casa, que a Begoña le costaban. Tenía también sus motivos: «En un piso, quieras que no, te haces como más egoísta. Vas a lo tuyo, porque la gente tampoco se preocupa por ti. Vives como solo. Pero vas a una familia y el choque está ahí: tienes que aprender a no ser egoísta, a seguir unas normas, a compartir; a estar en familia». Algo que, desgraciadamente, algunos niños desconocen. «Una familia acogedora te da una segunda oportunidad», reconoce Begoña. Ella la tuvo.
«Vino con muchos miedos», rememora Izaskun. Por la noche, por ejemplo, había que dejar la luz encendida. «Tuvimos que quitar todas las muñecas de la habitación porque sus rostros le asustaban». No había cuento que le hiciese dormir. «Mi marido le contaba uno tras otro...». Y lo que costaba. «Pero poco a poco fue superando esos miedos».
Más les costó que cambiara de conjugación verbal y que empezara a hablar en primera persona del plural. «Preguntaba: '¿me dejas tus tijeras? ¿Tenéis celo?' Me llevaba los demonios. Siempre le insistía en que dijera 'tenemos'. Esto es una familia y todo es de todos. Aquí también se discute y se riñe, pero compartiendo. Todos vamos a una». Es lo que las familias de acogida ofrecen, otra versión de hogar con sus momentos de alegría y en la que también hay conflictos, «pero eso no significa una ruptura ni un abandono. Si hace falta te riño, pero a pesar de todo estamos y estaremos ahí. Se trata de darles a estos niños una segunda opción para que salgan de la espiral de conflictividad en la que han estado inmersos».
Una oportunidad «que te cambia la vida», reconoce Begoña. Y con la que, al principio, no las llevas todas contigo. Así que hay que poner a prueba esa nueva realidad, echando, por ejemplo, un pulso adrede. Begoña reconoce que cuando se enfada tensionaba la cuerda. «Pensaba: 'si me porto mal, estos me echan'. ¿Cómo una familia que no te conoce te puede querer?».
Con la familia biológica
Mientras tanto, Begoña ha seguido manteniendo contacto con su familia biológica. Es algo que Izaskun siempre ha tenido clarísimo: «Esto no es una adopción, acoges a un niño pero en definitiva estás medio acogiendo a la familia biológica. Son sus orígenes. Una de las maneras por las que pueden ir soltando todas esas vivencias que acarrean es mantener la relación con su familia». Izaskun, por ejemplo, «se ha llevado muy bien con mi padre. Ella me decía 'no te enfades con él, que es tu padre y luego te vas a arrepentir'. Siempre me han recordado eso en casa, que tengo a mis padres y que nunca van a intentar suplantarlos», cuenta Begoña, quien además de con su aita se lleva especialmente bien con una hermana, que vive en otra comunidad, y también trata con sus abuelos maternos. Tras varios años sin verla, el verano pasado se reunió con su madre.
Ahora Begoña tiene 19 años. Tanto ella como su familia acogedora decidieron que tras la mayoría de edad querían seguir conviviendo, porque para algo son una familia. Estudia Trabajo Social, para ser como aquella profesional que le acompañaba en las visitas con sus padres y de la que se hizo amiga. «Me ayudó muchísimo. He visto de cerca lo que sufre la gente y quiero ayudar. Suelo decir que no hace falta ir a África a acoger un niño, porque aquí hay niños que necesitan ayuda».
Begoña, que también se ha sacado el título de monitora que llevará en breve a la práctica, rechaza también la etiqueta de 'raros' o 'conflictivos' que se les cuelga desde el desconocimiento: «Me molesta mucho, somos gente normal que hemos tenidos problemas. No es fácil».
¿Qué es el acogimiento familiar?
Es una medida legal que otorga a una familia la guarda de una persona menor de edad que ha sido separada de su familia de origen. Lo más importante es que la quieran. Pero, además, el acogimiento conlleva la obligación de cuidarla, alimentarla y educarla por un tiempo, complementando a la familia de origen, mientras ésta no pueda atenderla. El programa de familias de acogida les ofrece la oportunidad de contar con el afecto y el apoyo de una familia.
Características. Las dos principales son la temporalidad, ya que el objetivo final es la vuelta de la persona menor a su hogar una vez superadas las dificultades de su familia, y el contacto con la familia natural a través de las visitas. La Diputación Foral es la entidad encargada de la protección de menores, es ésta quien, de acuerdo con el Juzgado, regulará las visitas teniendo en cuenta el beneficio del niño o niña.
Familias acogedoras. Existen muchos tipos de niños y niñas, por ello, son necesarios muchos tipos de familias. No existe un perfil predefinido para que las familias pueden ser acogedoras, pero sí deben cumplir determinados requisitos: toda la familia debe estar de acuerdo con la decisión; deben tener claro que su deseo es acoger, no adoptar; deben estar dispuestas a aceptar al niño, niña o joven con su historia, sus costumbres, su familia y su forma de ser; deben tener la flexibilidad suficiente para adaptarse a los cambios que puedan producirse en la situación del menor y deben prestarse a recibir información y asesoramiento profesional, durante todo el proceso y duración del acogimiento.
Apoyo profesional. La Diputación garantiza una ayuda profesional permanente para la resolución de los conflictos que se presenten en los diferentes ámbitos de las vidas del niño o niña, incluidas las visitas con su familia. Cada familia cuenta con una persona técnica de referencia.
Más información. Asociación Beroa. Ategorrieta Etorbidea 79, 3º. Donostia. Teléfono: 943245604. Email: asociacionberoa@asberoa.com
(Fuente: www.diariovasco.com)
martes, 17 de junio de 2014
Cada vez hay más trabas para la adopción pero las niñas chinas siguen siendo las víctimas.
La crisis económica, el endurecimiento de los requisitos de los países de origen y las largas esperas han provocado una drástica caída de las adopciones internacionales en España. Esmeralda Marco y Alain Blanquies conocen bien los numerosos obstáculos que rodean al deseo de aumentar la familia. Este matrimonio residente a pocos kilómetros de la ciudad de Zaragoza adoptaron a Elianne Yue (que significa Luna), una hermosa niña china de 3 años. Esmeralda, empezó los papeles parala adopción en enero de 2006 y fue a buscar a su hija en abril de 2011.
“Las autoridades tardan mucho tiempo en asignar, y los tiempos de espera son cada vez mayores”, lamenta. “Genera mucha ansiedad e incertidumbre, no sabes nada de ella hasta que llega la primera foto”, cuenta. Esmeralda optó por la adopción internacional porque consideró con su marido Alain, que tendrían más posibilidades de que les asignaran un niño.
“Tuvimos problemas para tener a nuestro hijo Alain y por eso decidimos adoptar, un hijo es una bendición y además nos gustan las familias numerosas”, cuenta. Considera que en su caso tuvieron suerte, las condiciones no eran tan restrictivas como ahora, se trataba de unmatrimonio y si bien tuvo que esperar, no fue tan desesperante como ahora.
“Creo que están poniendo trabas a la adopción, quieren vender la idea de que China está bien, que se han modernizado y no hace falta que las familias adopten”, explica. A su juicio, las niñas siguen siendo las grandes víctimas de la sociedad china. “Normalmente las abandonan si no las matan, mi niña es de la China profunda, en las ciudades puede que estén más avanzados pero una niña cuesta dinero, en cambio, se entiende que los varones mantendrán a los padres”. A Esmeralda le gustaría volver a adoptar, aunque “deberíamejorar un poco el trabajo en España para hacerlo”, asegura.
No son una excepción
La caída de las adopciones en China no son una excepción. En los últimos años se aprecia en nuestro país una reducción generalizadade las adopciones internacionales. En 2004, por ejemplo, se situaban en 5.541, y han ido cayendo hasta llegar a las 1.669 de 2012, según datos del Observatorio de la Infancia del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
“Ha habido una bajada generalizada de las adopciones internacionales, no solo en China sino también en otros países como Rusia. Esto se debe, en primer lugar, al endurecimiento de los requisitos de los países de origen, en segundo lugar, al aumento de las adopciones nacionalesy en tercer lugar, a la crisis en España ya que adoptar un niño es muy caro”, explican fuentes del ministerio.
En el caso de China, por ejemplo, se ha pasado de 2.389 niños adoptados en 2004 a 447 en 2012. La voz cantante en número de adopciones la ha llevado China pero a partir de 2008 ha sido superado por Rusia e incluso, Etiopía le arrebató el segundo puesto en 2008 y 2009. Fue precisamente en 2008 cuando coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Pekín empezaron a bajar más acusadamente las adopciones y a aumentar los tiempos de espera. “Se ha pasado de entre 7 y 9 meses a 8 años de espera”, asegura Francisco Acero, presidente de la Asociación de Familias Adoptantes en China (AFAC).
“La mejora de la situación económica en China ha sido una de las causas en la bajada de las adopciones, sumada a la crisis en España y a los mayores tiempos de espera”, explica Acero. Esto sin contar elendurecimiento de las restricciones. “A nuestro país le afecta sobre todo la imposibilidad de adoptar por parte de las familias monoparentales. El caso de padres con obesidad mórbida (otro de los impedimentos) afecta más a países como Estados Unidos, que de hecho, es el primero en número de adopciones en China, seguido de España”, asegura Acero.
(Fuente: ABC.es)
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