domingo, 27 de octubre de 2013

Los palentinos están "huérfanos" de adopciones.

La ilusión de toda una vida. Es la que han puesto decenas de familias palentinas en el resultado de los pesados trámites que exige adoptar un niño. Al final tiene su compensación o, al menos, la tenía. Cada vez son más los palentinos que ven alejarse este momento, a pesar de los años de espera, las inversiones económicas y los numerosos papeles sellados en distintas instituciones. Sienten que su pequeño no llega.
Ha decendido el número de niños de países extranjeros adoptados por familias españolas. Y no es porque éstas no quieran o no haya pequeños en situación idónea para la adopción. La realidad es que  una serie de factores se ha puesto en contra de estas resoluciones y cada año se reduce la cifra de niños adoptados que llegan a nuestro país.
En Castilla y León, en el periodo 2006-2012 se ha pasado de 562 solicitudes de adopción internacional a 73. Palencia no es ajena a esta situación y las cifras hablan por sí solas a la hora de comprobar cuántos menores procedentes de otros países llegan ahora a familias palentinas en comparación con los que llegaban hace unos años. Es más, hasta junio de este año no se habían presentado solicitudes de adopción internacional. Por su parte, tres niños han llegado a  Palencia en este período: uno de Etiopía, otro de India y un tercero de Marruecos.

En 2012 se realizaron diecinueve peticiones por parte de familias palentinas, cifra que dista mucho de las 32 de 2011, según los datos facilitados por la Junta de Castilla y León.
De estas peticiones, solo ocho fueron para menores de fuera del país, siete en la anualidad anterior. Los países solicitados fueron Mali (1), Etiopía (3), Colombia (2) y Rusia (2). Nada mejor para comprobar el descenso al que hacemos referencia que recordar que en 2006 se formalizaron 39 solicitudes de adopciones internacionales en Palencia. Respecto a los expedientes internacionales tramitados, el año pasado fueron 70 en la Región, cinco de ellos en la provincia de Palencia.
En el caso de las adopciones de carácter nacional, el año pasado fueron 11 las solicitudes presentadas en Palencia, frente a las 25 del 2011 o las 15 de 2010. En los seis primeros meses de 2012  se han registrado 13 solicitudes y cinco familias de Palencia han recibido un niño.
Todos estos datos se suman al hecho de que se vienen arrastrando numerosos expedientes y que hay decenas de familias palentinas que, desde hace años, esperan una adopción.
Concretamente 58 en el caso de Palencia y 895 en toda la Comunidad.
Como se puede ver, en el 2012 se ha roto la tendencia al alza del número de solicitudes de adopción de menores en Castilla y León que venía siendo habitual en los años anteriores. Este descenso es correlativo a la importante reducción también en las solicitudes de adopción internacional.
Sin duda, uno de los factores que actúa en su contra es la situación económica. No está al alcance de todos hacer frente a los gastos que supone la adopción de un niño. Dependiendo del país, el coste puede oscilas entre los  10.000 y los 35.000 euros, cantidades que hace unos años muchas familias podían asumir, pero que ahora resulta una tarea mucho más complicada.
Otra circunstancia que juega en su contra es el tiempo de espera que una familia tiene que afrontar hasta que el pequeño llega a su casa. En estos momentos, la media de duración de una adopción internacional ya ronda los siete años, cuando hace apenas una década transcurría poco más de un año entre los trámites y la recepeción del menor.
En el caso de la adopción nacional, el tiempo también ha aumentado, ya que se calcula que desde que se inicia la solicitud hasta que termina con la entrega del niño pueden pasar unos cinco años.
El tercer aspecto que desanima a los adoptantes es el de las condiciones que ponen los países de origen, donde cada vez son más los requisitos que se exigen para poder sacar a un menor.
Es más, muchos de los países en los que podía adoptarse, tanto en Latinoamérica, África, Asia o en la propia Europa, han cerrado las adopciones internacionales por distintos motivos, lo que imposibilita que las familias puedan solicitar allí.
Como ejemplos se puede hablar de China, país del que hace unos años procedían muchos menores y de donde cada vez son menos.  La mejora del nivel de vida en el país ha supuesto una subida de las adopciones domésticas para parejas chinas. A ello se unen las mayores restricciones que pone el régimen de Pekín. Entre estas, destaca la prohibición de adoptar en casos de familia monoparental, obesidad mórbida y hasta deformidades en el rostro. Todo ello sin olvidar que los requisitos económicos han aumentado para demostrar la solvencia de los adoptantes.
En este punto hay que hacer también mención a los acontecimientos vividos en las últimas semanas. El caso de la muerte de la niña Asunta Basterra, de origen chino y adoptada por los presuntos homicidas, ha supuesto un antes y un después en lo que a adopciones en ese país se refiere.
Aunque las autoridades españolas creen que el caso no afecta al sistema de adopción, las familias palentinas que esperan niños procedentes de China temen que el proceso de espera se prolongue más todavía.

rusia. Otro de los países en penumbra es Rusia. Muchas parejas españolas  se han quedado con los brazos abiertos esperando la llegada de su hijo, cuando sólo quedaba pendiente un trámite en ese país para completar el proceso.
La ilusión de cientos de familias se vino abajo cuando el Gobierno de Putin endureció los requisitos para que los españoles adoptaran menores en su país. A principios de verano se prohibió la adopción a matrimonios homosexuales y familias monoparentales. Después,  en agosto, el Tribunal Supremo ruso recomendó paralizar los juicios con familias de España hasta que se firmara el convenio bilateral por el que se garantiza el respeto a las leyes moscovitas.
Hace unas semanas Rusia y España llegaron a un acuerdo en materia de adopción internacional. El texto deja claro que las parejas homosexuales están excluidas del acuerdo.
También se acordó que no se impondrá la retroactividad exigida por Moscú en los seguimientos psicológicos a los que los niños son sometidos hasta que cumplen los 18 años. A cambio, España se ha comprometido a que las autoridades rusas puedan hacer un seguimiento de estos menores cuando lo requieran. En estos momentos hay tres expedientes tramitados en espera de recibir un niño de Rusia.
Los trámites para adoptar un menor, ya sea en el extranjero o en España, suelen ser muchos y, en ocasiones, complicados.Las familias pueden iniciar estos expedientes por protocolo público -es decir, llevan ellos directamente todas las gestiones-, o a través de una Entidad Colaboradora para la Adopción Internacional (ECAI), que se convierte en su interlocutora ante las Instituciones.
En Castilla y León hay registradas seis asociaciones de este tipo: Asociación para el Cuidado de la Infancia (ACI), Asociación Motivación Familia y Recursos Matrimoniales (Amofrem), Asociación Nacional de Acogida Infantil (Andai),  Fe y Vida (Feyda), alternativa Familiar (Interadop) y Niños Sin Fronteras (NSF). Algunas familias han tirado la toalla, pero muchas siguen adelante y están dispuestas a continuar con el proceso pese a su dureza.
(Fuente: www.diariopalentino.es)

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